Violencia en la universidad

Estudiantes de la Universidad Autónoma de Barcelona violentan un acto de SCC | Crónica Global
Estudiantes de la Universidad Autónoma de Barcelona violentan un acto de SCC | Crónica Global

Ante los últimos sucesos acaecidos en Cataluña, concretamente, en la Universidad Autónoma de Barcelona, no puedo evitar pronunciarme al respecto.

El pasado martes, la Universidad Autónoma de Barcelona fue el enésimo escenario de violencia independentista en Cataluña. Ayer se ultrajó una Universidad para convertirla en un ecosistema de intolerancia, de odio y con lo que ello conlleva, de violencia. Y no exagero, cualquiera que visualice las imágenes difundidas al respecto, podrá apreciar que ayer, en la Universidad Autónoma de Barcelona, se vivieron hechos totalitarios que en una democracia como la nuestra, son inadmisibles.

Todo comienza cuando los Jóvenes de Sociedad Civil Catalana (SCC) colocan, legalmente, por varios puntos de la Universidad, la publicidad del acto que van a celebrar hoy sobre una “Universidad libre, plural y sin imposiciones nacionalistas”. Esto, el que haya personas que piensen de manera distinta a ellos, molesta a los independentistas. Molesta hasta tal punto, que los independentistas que anidan en la Universidad, sobrepasan los límites de la dignidad y del respeto fundamental que nos debemos mostrar unos a otros, disponiéndose a arrancar los carteles colocados por los Jóvenes de Sociedad Civil Catalana. Ante esto, y como es lógico, los miembros de Jóvenes de Sociedad Civil Catalana, protegen sus carteles intentando que los independentistas no se los arrebaten y les preguntan, los Jóvenes de Sociedad Civil Catalana, que por qué hacen eso, que por qué rompen los carteles de esta organización juvenil. ¿Qué reciben ante las preguntas y los intentos de proteger, legítimamente, sus carteles publicitarios? Gritos, insultos y hasta empujones. Violencia y odio, en definitiva.

Eso es lo que llevan soportando durante meses los jóvenes de la Universidad Autónoma de Barcelona que no secundan las tesis independentistas. Pareciera que para poder estudiar en esta Universidad, uno, en vez de rellenar una matrícula académica, tuviera que firmar un documento de adhesión a las posiciones ideológicas separatistas.

No es la primera vez que la Universidad Autónoma de Barcelona se convierte en el corralito de los cachorros del independentismo. No es la primera vez que la Universidad Autónoma de Barcelona tiene que avergonzarse por lo que ocurre y lo que es peor, se permite, en sus instalaciones. Ante todo ello, el rectorado de la Universidad permanece de brazos cruzados, como si la cosa no fuera con ellos y como si ellos no pudieran hacer nada ante esa violencia y ese odio que profesan día sí y día también los estudiantes independentistas.

Y yo me pregunto, ¿esos independentistas que hablan, falazmente, de la supuesta violencia que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ejercieron contra los ciudadanos de Cataluña el 1 de octubre, van a condenar la violencia que su séquito juvenil ejerció ayer contra estudiantes que no piensan como ellos? ¿El rectorado de la Universidad va, nuevamente, a pasar por alto estos hechos bochornosos e inaceptables? Ante la inacción de los responsables de la Universidad Autónoma de Barcelona, ¿va a haber alguien que proteja a estos estudiantes no independentistas y garantice la diversidad, la pluralidad y el respeto en la Universidad? No sé, por ejemplo, el Gobierno de España o la Delegación del Gobierno en Cataluña.

La Universidad Autónoma de Cataluña está secuestrada por el independentismo. Tienen un séquito juvenil preparado para atacar a todo aquello que no tenga que ver con el separatismo y cuenta con un rectorado cómplice, que se mantiene en silencio ante tales manifestaciones de odio y violencia. Las Universidades, que son lugares de ideas, de conocimiento, de tolerancia, de diversidad, de respeto, no se pueden convertir en el cortijo de los políticos. Tanto se ha hablado y se habla de la pérdida de prestigio de la Universidad Rey Juan Carlos con todo el lío del máster de Cristina Cifuentes, pero, ¿alguien va a hablar de la pérdida de prestigio que supone el que en una Universidad se consientan actos violentos y actos de odio y nadie haga nada por impedir que eso se repita?
Ayer, viendo las imágenes, no pude evitar sentir una profunda sensación de pena. Me entristeció mucho, la verdad. Por los jóvenes que tuvieron que sufrir el odio separatista y por ver la denigración de una Universidad pública.

Los Jóvenes de Sociedad Civil Catalana son auténticos héroes, referentes para todos nosotros, los jóvenes universitarios que no tenemos, afortunadamente, que asistir día a día a un ecosistema de odio, que no tenemos que vivir y sufrir la violencia en nuestras Universidades. Son héroes, son jóvenes valientes que defienden la libertad y la democracia. Por eso, es nuestra responsabilidad apoyarlos, hacer que no se sientan solos, porque, aun sin vivir en Cataluña, no están solos. Démosles aliento y ánimo.

Gracias, Josep. Gracias, María. Gracias, Ernesto. Gracias, Laura. Gracias, Julia. Gracias, Álex. Gracias a todos esos jóvenes que defendéis con orgullo la libertad, la democracia, la convivencia, la tolerancia, la diversidad y el respeto en lugares de ideas y debates como son las Universidades.
Seguimos a vuestro lado. Contad siempre con nosotros.

Carlos Cotón, Miembro del Consejo de Dirección de UPYD y articulista de opinión

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