Vicente Guillén: “Susana Díaz es una mujer ganadora”

Vicente Guillén, vicepresidente del Gobierno de Aragón, nos abre las puertas de su despacho para recibir a El Rotativo. Turolense licenciado en Derecho y Filosofía y Letras elegido en 2015 como diputado en las Cortes de Aragón y nombrado Consejero de Presidencia y portavoz del Gobierno de Aragón por el presidente de Aragón, Javier Lambán. Desde 2004 es también el Secretario General provincial del PSOE en Teruel. Nacido en 1958 en Cedrillas, ya acumula treinta y nueve años de trayectoria profesional. Pero mejor dejemos que se presente él mismo:

¿Quién es Vicente Guillén?

Vicente Guillén es un turolense que viene de un pueblecito de la montaña de la sierra de Gúdar y que se dedica circunstancialmente a la actividad pública. Una actividad que requiere mucho esfuerzo, mucho sacrificio y, fundamentalmente, mucho servicio público. Si alguna definición pudiera hacer sobre mí mismo es esa y posiblemente añadiría algo más: que quiere volver a su vida normal en el momento en que se termine esta circunstancia que no es para siempre, sino una vivencia de una serie de años en los que uno decide dedicarse a lo público.

¿Es vocacional la profesión de político? ¿Usted quería dedicarse a la política desde que era pequeño?

No, yo quería dedicarme al periodismo. No he podido y al final he dedicado una parte de mi vida a la política. Yo creo que tiene una parte muy importante vocacional. Con diecisiete años yo creé un grupo de teatro en mi pueblo, era quien organizaba las fiestas, fui delegado de curso en los colegios en los que asistí. En definitiva, en aquellos años me gustaba hacer un papel de representación de mis compañeros y compañeras y también ejercer un poco de animador de una población rural tan pequeña como en la que yo vivía. Yo creo que eso es lo que me hizo tener un cierto amor por lo público, que me llevó a los diecinueve años a ser concejal del ayuntamiento donde yo nací, que me llevó después a ser alcalde del mismo municipio y que, a partir de ahí, inicié una actividad política que me ha traído hasta esta consejería en la que me nombró el presidente Lambán.

Hablábamos de vocación de servicio público y estamos convencidos de que hay muchos dirigentes, en especial dirigentes de pueblos muy pequeños, que se dedican a la política muchas veces a cambio de nada, pero vivimos en una etapa en la que la corrupción no para de aflorar todos los días en los medios de comunicación, en especial en una semana tan convulsa como esta. ¿Cómo acabar con el descrédito de la política?

La pregunta va a parte de la respuesta. Yo creo que la corrupción, derivada fundamentalmente de una etapa económica muy próspera, muy boyante, ha sido uno de los elementos más perturbadores de todo lo público. Los ejemplos que estamos viviendo estos días son actuaciones deleznables que se produjeron precisamente en esa gran etapa de crecimiento económico desmesurado y, desde luego, la desaparición de la corrupción y, por tanto, un aumento de la honestidad en lo público tendría que ser fundamental para que la gente volviera a confiar en los políticos. El político al final tiene que ser un ciudadano común y corriente, un ciudadano que se asemeje a los ciudadanos normales, que viva como ellos, que piense como ellos y que sienta como ellos. Que no piense que llegar a la poltrona es algo más que no sea servir a la gente y hacer un servicio público. Si fuésemos capaces de que la gente pensara que somos gente honesta, normal y que nos dedicamos a lo público, precisamente como una vocación y como un servicio público, yo creo que este descrédito que tiene hoy la política podría empezar a temperarse.

Usted ha ejercido como alcalde de su pueblo durante muchos años, también ha sido senador, diputado en el Congreso y ahora es número dos del Gobierno de Aragón: ¿Con qué etapa se queda?

Sin ninguna duda con mi etapa en la alcaldía. Ser alcalde es llevar la política a lo más próximo, conocer los problemas que tiene cada uno de tus vecinos y tener la capacidad de resolverlos. También es tener la posibilidad de tener la capacidad de mejorar la calidad de vida de tu gente, y por lo tanto, cuando yo regreso a mi pueblecito (que lo hago con mucha frecuencia) y veo que en la etapa en la que yo fui alcalde tuve la oportunidad de hacer una residencia para setenta ancianos y generar veinte empleos femeninos en el medio rural o que fuimos capaces de hacer un gran centro cultural que posibilita que hoy haga actividades culturales la gente que lo requiere, para mi es una satisfacción. O que hemos sido capaces de tener unas instalaciones modernas para que nuestros niños puedan acudir a las escuelas en unas condiciones dignas, de eso uno se siente orgulloso. Es lo que más puedes visualizar también.

Por lo tanto, sin ninguna duda, esa ha sido mi mayor satisfacción sin desmerecer, evidentemente, que cuando uno se presenta a unas elecciones y tiene el apoyo y el voto de mucha gente, además de tener mucha responsabilidad, es una gran satisfacción. Eso me ha sucedido a mi cuando he sido diputado en el Congreso o cuando he sido senador. Ahora, paso por una etapa de la vida en la que a mi me han nombrado a dedo, y los nombramientos a dedo tienen menos validez. En cualquier caso, cuando a ti te nombran, tiene eso un pequeño problema y es que, igual que te nombran, si no lo haces bien, te cesan al día siguiente, con lo cual, el principio de responsabilidad también es algo que impera en esta etapa de mi vida en la que el presidente Lambán ha decidido que yo sea su número dos del Gobierno.

Vicente Guillén junto al presidente, Javier Lambán, en la Cortes / Nuria Soler

Todavía no se han aprobado los presupuestos, quedarían unos meses para ejecutarlos en caso de que se aprueben, ¿ha fracasado el pacto de izquierdas en Aragón?

Espero que no y, de hecho, hay un acuerdo de izquierdas. Es verdad que a nosotros nos hubiese gustado que ese acuerdo se hubiese visualizado antes, para tener la posibilidad de que este año los presupuestos que aprobaremos el día diez de mayo los hubiésemos podido ejecutar con más antelación. Evidentemente, no es bueno que los presupuestos se aprueben el diez de mayo, pero esto responde también a una concepción de las instituciones públicas en las que hay muchas más fuerzas políticas y es mucho más necesario buscar acuerdo y consensos.

Entrando en la política nacional ¿Cómo ve el proceso de primarias? ¿Se va a coser el partido?

Es lo que deberíamos hacer. Tenemos un cierto vicio la sociedad española y, en este caso, el Partido Socialista, que nos hace alardear del que somos muy democráticos pero cuando se producen procesos en los que la democracia tiene su pleno sentido, como son unas primarias, eso conlleva también tensiones.

Cuando el proceso se termine, gane quien gane, el PSOE va a cerrar filas (como ha hecho siempre) con aquel candidato que haya tenido más votos. Ese es el principio de la democracia: uno opta, uno vota, y haya salido mejor o peor tu elección, al final todo el mundo rema en la misma dirección.

El presidente Javier Lambán se ha decantado claramente por Susana Díaz. ¿Está de acuerdo con él?

Absolutamente. Yo votaré la candidatura de Susana por varias circunstancias que me parecen de peso. La primera de ella es que es mujer y ya es hora de que en una sociedad en la que las mujeres son más de 50 %, el Partido Socialista pueda tener a una mujer como secretaria general.  En sus prácticamente 150 años de existencia, nunca una mujer ha sido secretaria general. La segunda, porque yo creo que Susana es una ganadora. Estoy convencido de que su fuerza, su impulso, su idea de país, es la más conveniente para el Partido Socialista pero, fundamentalmente, la que nos puede hacer ganadores. Y, finalmente, porque la idea de país que transmite Susana  es la idea que más se parece a lo que yo opino que tiene que ser este país. Este es un país diverso, un país plural, pero un país que si queremos competir en un mundo globalizado, tiene que ser, fundamentalmente, un país unido. Diverso, pero unido.

Ha comentado que apoya la candidatura de Susana Díaz que defiende un país unido. Sin embargo, recientemente, Javier Lambán anunció que exigiría la creación de una Agencia Tributaria para Aragón. ¿No chocan ambas ideas y se empiezan a parecer a Cataluña?

No. Lo que ha dicho el presidente es que, en el marco de nuestras competencias y, siempre, en el marco de la Constitución, queremos hacer una gestión propia de los impuestos que nos cede el Gobierno de España. Es decir, que los podamos recaudar nosotros. Pero solamente la parte que el Gobierno de España nos da a las comunidades autónomas. Por lo tanto,  nosotros no queremos salirnos del marco constitucional sino que en ese marco queremos poder gestionar mejor los recursos que nosotros tenemos a través de una oficina propia. Nosotros queremos una España unida, una España constitucional.

Y esto, ¿no supondrá más impuestos a los aragoneses?

No nos gustaría poner más impuestos. A nadie nos gusta pagar impuestos, pero a todo el mundo nos gusta tener mejores servicios. Para tener mejores servicios, tener mejor educación, tener mejores universidades, tener mejor sanidad, no lo podemos hacer de otra manera nada más que con el sistema impositivo. Y, desde luego, la redistribución de la riqueza es el ADN que tiene el Partido Socialista y nosotros lo que queremos es que paguen aquellos que pueden pagar más impuestos, que normalmente son los que son más recursos tienen.

Usted viene de un pueblo que está sufriendo la despoblación, y supongo que la conocerá de primera mano. ¿Van a llevar a cabo alguna medida inmediata para poner solución a este problema, como por ejemplo están haciendo en la Comunidad Valenciana?

El otro día nos sorprendió el presidente de la Comunidad Valenciana, por cierto, una comunidad que no tiene precisamente problemas de despoblación (los tiene solamente en una pequeñita zona que es el Maestrazgo de Castellón, Morella, que, por cierto, es el pueblo donde nació el presidente valenciano), con una medida de tipo fiscal en la que nosotros habíamos pensado también, pero en la que entendíamos que había dificultades para poder implementarse. Tenemos que hablar, por cierto, con la Comunidad Valenciana, para ver cómo va a llevar a cabo eso.

Con la despoblación no se puede terminar de un día para otro, es muy difícil. Nosotros hemos conseguido una cuestión que a mí me parece importantísima: nos hemos juntado ocho comunidades autónomas del interior de España y hemos hecho un trabajo de concienciación al Gobierno de España para que el problema de la despoblación sea un problema en la agenda política de primera magnitud. Se va a hacer una estrategia nacional de lucha contra la despoblación que tiene que ir acompañada también de medidas y, sobre todo, de financiación.

A partir de ahí, la comunidad autónoma en estos momentos está haciendo una directriz territorial donde ha implementado entorno a unas 350 medidas contra la despoblación. Pero a mí, la que ha implementado el Gobierno de Valencia es la que más me gusta. Para que las zonas rurales no se queden despobladas hace falta hacer una discriminación positiva hacia las zonas rurales. La discriminación positiva puede ir en muchas líneas, pero una de ella podía ser perfectamente la de la fiscalidad, la de posibilitar a aquellas personas que se queden a vivir en zonas rurales paguen menos impuestos, o tengan más ayudas, que tengan por lo menos los mismos servicios que pueda tener una persona de la ciudad. Estoy hablando de buenos colegios, de buenos centros de salud, de residencias para nuestros mayores, pero fundamentalmente estoy hablando de posibilidades de poder vivir y de poder generar empleo.

Hay un objetivo que tenemos desde el Gobierno que es la potenciación del sector de la agroalimentación y del sector de la agricultura. En estos momentos la agricultura está pasando por muchísimas dificultades como consecuencia de una política agraria común, que a nosotros nos parece que es injusta, que beneficia no a aquellas personas que están viviendo de la agricultura y de la ganadería, sino a otra gente que se han convertido en rentistas.

Este fin de semana se celebra el Día de Aragón, ¿qué destacaría de nuestra Comunidad Autónoma?

Se pueden destacar muchas cosas. Lo primero, nuestra propia identidad. Aragón hoy está de moda y, por lo tanto, celebrar eso precisamente el día de Aragón es una cosa importante. Defender la identidad aragonesa significa también defender lo que han sido sus derechos históricos. Nosotros tenemos un derecho foral que tenemos que defender y el Día de Aragón es un día bueno para recordar esto. Al final, lo que tenemos que defender es, sin duda, a la nueva sociedad que se está forjando en Aragón.

Las Cortes de Aragón se abrirán por primera vez a la ciudadanía con motivo del Día de Aragón, ¿Cree que la gente está lo suficientemente presente en esta institución y, en general, en la política aragonesa?

Yo creo que hacer jornadas de puertas abiertas es una fórmula muy positiva precisamente para acercar a la ciudadanía a los gobiernos (no sólo las Cortes de Aragón van a abrir las puertas a la ciudadanía de sus instalaciones, sino que el propio Gobierno de Aragón, se va a abrir al público, como el año pasado). Es esencial para buscar esa proximidad con la clase política que muchas veces se ve alejada de la realidad y de la propia ciudadanía. Por lo tanto, creo que no, creo que la gente no conoce suficientemente cuáles son sus instituciones y hace faltan muchas jornadas de puertas abiertas para atraer a la gente y lo seguiremos haciendo los próximos años.

Samuel Riad / Noelia Muñoz Marco / Laura Juan Lahuerta / Sergio Marin 


También podéis visualizar la entrevista completa en vídeo del siguiente enlace:

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