Tolerancia cero contra la corrupción en el Día de la Comunidad de Madrid

Cristina Cifuentes fue la encargada de dirigir los actos que tuvieron lugar en la capital el pasado 2 de mayo como motivo del Día de la Comunidad de Madrid en el que el tema de la corrupción llevó la voz cantante. Parecía algo inevitable que la presidenta no hiciese alusión alguna a los recientes escándalos de la caída en desgracia de Ignacio González o la dimisión de Esperanza Aguirre en un momento de gran agitación política.

Sin embargo, el asunto que hoy por hoy atormenta a los populares tuvo que esperar a salir a la luz, a tan solo unos minutos de que la presidenta finalizase su ponencia. “Vivimos días convulsos que nos avergüenzan a todos. Ante ellos: honestidad, compromiso, talento y esfuerzo”, declaró rotundamente Cifuentes. La firmeza de su discurso parecía querer alejarla del asunto, como si nada tuviesen que ver esos escándalos con su partido. Siendo que, en realidad, no es así.

Fueron unas declaraciones en las que la presidenta se mostraba de acuerdo con el azote de los corruptos y que le sirvieron para rematar su ponencia. “Están pasando muchas cosas, que nos avergüenzan, que todos condenamos, y a las que debemos hacer frente, apelando a esos valores que encarnan los premiados. Porque la honestidad, el compromiso, el talento y el esfuerzo, son el más eficaz antídoto frente a las conductas que vulneran la ley, y frente a las dificultades de cada día”, dijo.

“Vamos a seguir liderando el camino de regeneración democrática iniciado, porque la corrupción es incompatible con la democracia, y el tiempo de los corruptos ha llegado a su fin en la Comunidad de Madrid. Y porque la corrupción afecta a numerosos partidos e instituciones en una u otra medida y, por tanto, todos debemos ser implacables con ella”, declaró la presidenta. Con estas palabras pretendió generalizar un hecho que, en estos momentos, afecta de lleno al Partido Popular y es que en los últimos meses se han destapado numerosos casos de corruptos en el partido, uno detrás de otro.

El acto dio comienzo, como no podía ser de otra manera, con el recuerdo de aquel levantamiento del pueblo de Madrid contra el enemigo francés en aquel 2 de mayo de 1808 que Goya plasmó en su obra Los Fusilamientos del 2 de mayo. Esta cita, le sirvió a la presidenta para demandar a toda la sociedad, tanto políticos como ciudadanos a unir fuerzas para conseguir poner fin a los problemas que se intercalan en el camino de lograr un mundo justo, igualitario y pacífico.

“Unidos somos más fuertes. Unidos representamos más y mejor a nuestra sociedad. Y unidos hoy, como hace más de 200 años, con empeño y tesón, tenemos futuro y es posible alcanzar todo, todo lo que nos propongamos en beneficio de los madrileños”, manifestó Cifuentes. Con estas palabras, animó al pueblo a luchar por la unidad, para superar los problemas que atizan más fuertemente a la sociedad, como son el paro, los desahucios, la marginalidad… y erradicar de una vez por todas la mayor de las trabas: la violencia de género, así como terrorismo global. Acabar con la corrupción y devolver a la política la credibilidad y confianza que en ella depositan los ciudadanos y “sobre todo, para garantizar la integridad de la nación”, concluyó.

Un aspecto en el que hizo gran hincapié fue el compromiso ético y la defensa de la igualdad, que explicó que es algo que engloba a todos los individuos, independientemente de la ideología de cada uno.

Acto seguido…

Una vez finalizada la intervención de la presidenta regional, se procedió a entregar las figuras de los galardonados con la medalla de la Comunidad de Madrid. Así, la categoría de Oro, fue otorgada al cantante Alejandro Sanz y al patinador Javier Fernández; la Medalla de Plata de la Comunidad de Madrid, al Cuerpo de Bomberos de la Comunidad y a la Jefatura Superior de Policía de Madrid; y la Gran Cruz de la Orden del Dos de Mayo, al escritor Lorenzo Silva y al doctor Jesús Vaquero.

La presidenta regional, como era de esperar, cumplió con el protocolo y, antes de subir al estrado desde el que pronunció su discurso, saludó con mayor o menos efusividad a todas las personalidades allí presentes. Sin embargo, en la ceremonia quedaron vacíos huecos notables : ni Esperanza Aguirre ni Alberto Ruiz-Gallardón ni Joaquín Leguina ni, por motivos lógicos, Ignacio González.

Sí lo hicieron, por ejemplo, la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena; la presidenta de la Asamblea, Paloma Adrados, y la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría; el portavoz del Ejecutivo, Íñigo Méndez de Vigo o el líder nacional de Ciudadanos, Albert Rivera. Todos acudieron a la cita, a la que tampoco faltaron otras personalidades políticas de menor rango, como portavoces municipales, parlamentarios, concejales, diputados…

Podemos se resiste

Por otro lado, Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, cerrará el acto político ‘Madrid se levanta’ para celebrar un 2 de mayo “digno y popular” frente a “la trama que gobierna España”. Esta cita tuvo lugar en la Plaza del Museo Reina Sofía y se convirtió en un punto de inflexión en lo que respecta a la consulta ciudadana que decidirá si iniciar una moción de censura de Cristina Cifuentes.
Podemos Comunidad de Madrid decidió que ninguno de sus cargos públicos asistiese a los actos institucionales programados para el 2 de mayo. “Para Podemos, el 2 de mayo es un día de reivindicación del protagonismo popular. No es un día para encerrarnos en las instituciones y actos oficiales, ni con el Gobierno del PP”, afirmó Serra. A lo que la portavoz, Irene Montero añadió que no era un día para quedarse en casa, sobre todo, en estos momentos en los que el PP aflora poniendo a la corrupción como “norma habitual”.
Además de Iglesias, cabeza del partido y principal figura del acto, contó con el apoyo de varias de las figuras de su partido, entre ellos: Ramón Espinar, secretario general de la comunidad o Iñigo Errejón, secretario de Análisis Estratégico que le respaldó a pesar de sus diferencias.

El objetivo de Podemos fue reunir a la sociedad civil en un evento que tiene como objetivo representar un “Madrid digno y popular” frente al “Madrid de la trama corrupta”. Además, un dato significativo es que coincidió con la celebración de los populares, lo que pretendía ser una especie de boicot en el que se vieron las dos caras de la moneda.

Por Sara González

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