Todos están de acuerdo

Los Veintisiete países de la Unión Europea se vuelven uno en la Cumbre de Bruselas para afrontar el Brexit

Antes de la cumbre:

Indefensos. Así es como parecían sentirse los británicos ante la actitud de la Unión Europea. Según la primera ministra británica, Theresa May, los 27 países se estarían agrupando aún más con el objetivo de poner en un aprieto a Reino Unido. Esta actitud de desconfianza de May se debe en parte a las nuevas declaraciones que la canciller alemana, Angela Merkel, realizó el pasado jueves 27 de abril: “Alguna gente en Gran Bretaña se está haciendo ilusiones”. Merkel rebajaba así los humos a las perfectas condiciones con respecto al mercado único y al libre comercio que May ha defendido a ultranza durante los últimos meses, y volvía a recordar que los británicos no tendrán los mismos derechos una vez se hayan dado los pasos correspondientes. La canciller alemana tiene muy claro que hasta que no se llegue a unos acuerdos satisfactorios para ambas partes respecto al compromiso financiero británico de aproximadamente 60.000 millones de euros, la Unión Europea no se moverá de su posición.

La noche anterior a estas declaraciones, Theresa May se había reunido con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Junker, y, por primera vez, con Michael Barner, el encargado de llevar las negociaciones de la Unión Europea en el Brexit, en una cena discreta en Downing Street para tratar de impulsar unas líneas de negociaciones favorables para Reino Unido. Este encuentro a tan solo tres días de la Cumbre Europea en Bruselas reflejó el interés de los británicos de querer mantener una Europa sólida, pero con la que puedan entablar cuantas relaciones comerciales satisfactorias quieran. Precisamente también con el objetivo de asegurar, Theresa May anunció el 18 de abril que llevaría a Reino Unido hacia unas elecciones anticipadas el 8 de junio, con las que pretender reforzar su apoyo en el Parlamento británico para dirigir con mayor destreza el Brexit. Actualmente el Partido Conservador de May tan solo cuenta con 17 diputados, lo que hace especialmente difícil tratar de avanzar en las negociaciones con la Unión Europea. Aprovechando la crisis de la oposición, del Partido Laboralista, May espera obtener más apoyos en esos resultados. “Estas elecciones no guardan relación con lo que la gente haya votado en el pasado. Se trata de votar por el interés nacional”, sintetizó la primera ministra británica en un acto en Leeds el jueves 27 de abril.

La cumbre:

Los dirigentes de los 27 países de la Unión Europea se pusieron de acuerdo en la Cumbre celebrada en Bruselas el pasado sábado 29 de abril sobre los parámetros de negociación que esgrimirán de ahora en adelante para afrontar el Brexit. En apenas una hora, todos los países dieron su veredicto. Un veredicto que evidencia la firmeza y la unión con la que los Veintisiete quieren dirigir esta nueva etapa.  Donald Tusk, el presidente del Consejo Europeo, fue el encargado de convocar la reunión en la que se debatieron esas “guidelines”, es decir, esas pautas de actuación que llevarán el divorcio definitivo a buen puerto. La carta que solicitaba formalmente la salida del Reino Unido se le entregaba el 29 de marzo, y un mes más tarde todos los países mostraban a Reino Unido que cederán en lo que ellos consideren conveniente.  Sin embargo, la fecha para la Cumbre estuvo envuelta en polémica, ya que se fijaba muy próxima a la segunda ronda de las elecciones presidenciales francesas. Unas elecciones de vital importancia para saber cómo la Unión Europea podrá continuar las negociaciones y cuyo resultado podremos ver el próximo 7 de mayo.

La Cumbre en Bruselas fue un encuentro marcado por la idea de que se debe defender la unión ante todo, y lanzar una garantía de paz con el objetivo de alcanzar un resultado justo para todos los afectados. La negociación se llevará a cabo a través de varias fases: la primera girará en torno a la necesidad de desconectar legalmente al Reino Unido de la UE, y una vez se haya alcanzado un balance óptimo, se pasará a la segunda fase, en la cual se deberá llegar a una serie de acuerdos sobre las relaciones que mantendrá Londres con la Unión Europea.

El estatus y los derechos de los ciudadanos han resultado ser uno de los puntos fundamentales debatidos durante la Cumbre, y, si bien todos han coincidido en los mismos, se ha hecho notar una novedad que no aparecía en el borrador de las guidelines. Esta es que, entre las garantías, se debe incluir “el derecho a adquirir la residencia permanente después de un periodo continuado de residencia legal de cinco años”. Por otro lado, también se ha puesto de manifiesto tanto la necesidad de evitar que entre Irlanda e Irlanda del Norte se acentúe una frontera con la que se sufra en exceso, como el derecho de veto de España con respecto a cualquier tema que se deba decidir sobre Gibraltar.

Además, se hizo referencia a la necesidad de ubicar rápidamente la nueva localización de las agencias europeas que se encuentran actualmente en el Reino Unido: la Agencia Europea del Medicamento y la Autoridad Bancaria Europea.

El presidente del Gobierno Español, Mariano Rajoy, ha defendido también esta unidad entre los 27, y ha dejado clara la situación de España con respecto a Reino Unido: “Queremos las mejores relaciones posibles. Tenemos lazos de todo tipo. El Reino Unido es el principal destino en nuestras inversiones”. Las propuestas de negociación planteadas por Tusk eran válidas según Mariano Rajoy y, por tanto, afirmó que esperaba que se aprobaran como tal. Así ha sido.

Aurora Isabel Martínez Sanz

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