Sobre el Castillo de la Aljafería, sobre sus Señorías y sobre los parkings

Nuestra sede de la Soberanía popular de Aragón, es la sede de los vehículos de sus Señorías también. Cual señor propietario del Castillo vienen y aparcan sus vehículos sean particulares o públicos en un recinto histórico vedado sólo para quien debería dar ejemplo de comportamiento intachable ante la sociedad.

Afortunadamente cada vez que aparcan, desde los muchos autobuses que pasan por la Avenida Madrid, el pueblo que paga dicho Castillo y los sueldos de sus nuevos señores, se percata de que están en el interior. No contentos con tener coche oficial, algunos de los conductores aguardan fieles al vehículo y a su pasajero en el propio recinto, la verdad debe ser una espera tediosa pero entre alejarse a un descampado y tomarse unos cafés se pierde contacto con la camarilla de conductores, los cuales se ven en animada charla entre ellos esperando al ilustre pasajero.

Me pregunto si todas sus señorías tendrán el coche aparcado fuera pero sería bueno conocer quien renunció a dicho coche oficial, quien viene con su coche particular y quien viene por sus propios medios en transporte público o a pie. Nuestros parlamentarios quizá hablen del medioambiente: muy mal si van en coche al Castillo, del respeto a nuestro patrimonio: idem, del recorte de gastos: aquí podrían empezar y peor aún quizá se reúnan para que emane una norma más que complique la vida diaria de los aragoneses, porque rara vez sustituyen normas, una norma se pone encima de otra y se queda la vieja. Ya puestos, que pongan una norma para prohibir (a ellos) aparcar en el Castillo.

Bien pues no contentos con aparcar en las inmediaciones del Castillo, se les ha ocurrido que podrían aparcar en la Calle de los Diputados, que narices, para eso lleva su nombre, y  que les sea reservado un espacio para tal menester…bueno quizá sería mejor reducir el número de diputados, reunirse incluso menos de lo que lo hacen nuestras señorías, sólo para lo  imprescindible y llegar como quieran que para eso unos son de derechas o de izquierdas y pueden ir en coche más o menos caro o en maripís, pero que aparquen como todos, buscando el sitio, llegando pronto,o pagando en el parking de su bolsillo (sin derecho a cobrar luego dietas) para que así estén más cerca de los ciudadanos, de sus problemas y de paso que van andando hasta el Castillo vean lo que “acontece en la rúa,” como se decía antaño.

José Antonio Pueyo, Presidente de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia, ECOS.

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