Sin cinismos. Nuestro derecho a la protesta

Las diferentes movilizaciones, en concreto la que vamos a celebrar el próximo día 17 de marzo, van a seguir manteniendo vivas las reivindicaciones del colectivo de pensionistas. Salimos a la calle para ejercer nuestro derecho de protesta ante las situaciones de injusticia social que hoy vivimos el colectivo de pensionistas, y reclamar políticas sociales eficaces y un sistema de pensiones seguro y justo; unas voces indignadas para impulsar una reactivación cívica, colectiva y compartida por unas pensiones dignas. Son una necesidad y un derecho.

Últimamente vemos como los voceros del gobierno y los tertulianos atacan y cuestionan las pensiones públicas, sin salirse de un guión preestablecido: déficit de la seguridad social, agotamiento del fondo de reserva de las pensiones. Son pocos quienes hablan de las revalorizaciones ridículas y muy alejadas de la inflación, o del perjuicio que supone poner en marcha el factor de sostenibilidad, donde la pérdida puede situarse en torno al 0.50 en el cálculo de la pensión futura.

Los defensores de la reducción de las pensiones públicas esgrimen un argumentario torticero, ya que obvian la precariedad y bajos salarios instalados en el país como consecuencia de las sucesivas reformas laborales. Esconden que cerca de cinco millones de trabajadores y trabajadoras perciben salarios por debajo de los setecientos euros. No les oímos hablar de romper el techo existente en cotización de la seguridad social para los topados en sus cotizaciones, que son cerca de un millón, ni de la reducción de ingresos a la seguridad social en reducciones y bonificaciones a las empresas, con el pretexto de la mejora del empleo, ni de la economía sumergida ni el fraude fiscal que reducen los ingresos del estado.

No tiene sentido hablar de ahorro, de formalizar planes de pensiones cuando las carreras laborales se interrumpen con frecuencia y están más precarizadas que nunca, no es admisible el discurso del gobierno ni de la UE, de compensar esa caída mediante pensiones privadas.

Disponer de pensiones dignas implica dignificar los salarios, cerca de cinco millones de trabajadoras y trabajadores están por debajo de los 800 euros, es necesario derogar las últimas reformas laborales, hay que disminuir el poder del empresario a la hora de contratar y despedir; la temporalidad y la precariedad se están convirtiendo en estructurales.

El fraude fiscal se sitúa entre el 3,4-4 % (según FEDEA) su repercusión estaría en torno a 40.000 millones de euros, la ocultación de 14.4000 millones en paraísos fiscales y la economía sumergida en torno al 18% del PIB. Mienten quienes dicen que no es posible atender las demandas de los pensionistas y tener en pie el estado del bienestar.

En CCOO sabemos que el 41% de las pensiones contributivas en vigor, en diciembre del 2017, eran inferiores al salario mínimo interprofesional. Las no contributivas eran de media de 409 euros. ¡NO cabe más austeridad! Los y las pensionistas españoles tienen un 30% menos de poder adquisitivo que la media europea (según Eurostat). Por eso nos movilizamos, porque mienten cuando hablan del gasto en pensiones. En Francia, Alemania o Italia, es más elevado en términos del PIB. Son datos que reflejan nuestra realidad y que se ocultan, se ignoran. Quieren que sigamos en el mayor de los silencios, han hecho que la pobreza, la exclusión social, la precariedad y la desigualdad una constante, poniendo en peligro la cohesión de este país. Nos consideran débiles y no lo somos, nueve millones de votos cambian cualquier gobierno y el 17 de marzo daremos una lección para evitar que se asiente determinada ideología, que prescindiendo de las personas ha llevado a cifras indecentes el riesgo de exclusión de trabajadores y pensionistas.

Muchas cosas deben cambiar con la movilización. No cabe mas dilación, las pensiones y su revalorización han de estar aseguradas en los presupuestos generales.

CCOO ha convocado dos huelgas generales: en 1985 en solitario y en 2011, así como centenares de movilizaciones en los últimos años en defensa de las pensiones. Creemos firmemente en la convergencia y en la unidad con todas las personas y entidades que comparten nuestra lucha. La división sólo favorece a los enemigos de un sistema público de pensiones dignas. No cejaremos en el empeño.

Manuel Martín Mombiela, Secretario General de la federación de Pensionistas y Jubilados
Comisiones Obreras de Aragón.

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