Se retrasa el pago de las becas comedor

Juan Carlos Toro

El Gobierno de Aragón anunció a principios de verano que se iban a destinar 1,7 millones de euros a becas de comedor para el periodo estival. Este sería el cuarto año que el Gobierno otorga estas becas, cuya cuantía ha ido aumentando a lo largo del tiempo.

Un total de 11.406 niños han recibido esta beca para este curso. Estas becas están destinadas a alumnos de colegios públicos que ya recibieron estas ayudas durante el periodo escolar. Esta ayuda es asignada a familias cuyos ingresos no superen el doble del IPREM (12.780 euros).

Alrededor de 3.000 de los niños a los que se les ha concedido la beca comedor para el próximo curso son de familias sin ingresos. La renta familiar de unas 2.700 solicitudes es de 0 euros, según la resolución provisional de las ayudas de comedor publicada la semana pasada. Además, en unas 200 solicitudes la renta familiar es negativa (casos en los que tienen deudas).

Algunas de estas familias cobran el Ingreso Aragonés de Inserción (IAI), pero en otras familias no consta que reciban ningún ingreso oficial.

La crisis ha disparado el número de niños que comen en los colegios con beca de comedor. En cuatro años ha pasado de menos de 5.000 a más de 11.000. “En la resolución provisional de las becas de comedor vemos que hay un ligero aumento del número de beneficiarios, que puede ser mayor con la resolución definitiva. Sigue habiendo muchas familias en situación de necesidad. Y hay un porcentaje significativo de gente en una situación de precariedad absoluta, sin ingresos. No tienen acceso al mercado laboral y para ellos la crisis no ha terminado”, señalan desde la Federación de Asociaciones de Alumnos de Aragón (FAPAR).

El primer año, las familias debían presentar una nueva solicitud y más documentación en otras oficinas, lo que generó mucha confusión y pocas solicitudes. En el curso 2012-13 (el primero con becas de comedor unificadas para todo Aragón) se concedieron 4.860 ayudas. Entonces se pedía el Iprem per cápita y el número de solicitudes desbordó las previsiones. En 2015 se generalizaron las ayudas directas con un cheque o transferencia, pero había que justificar los gastos de manera más exhaustiva. Solo lo pidieron un tercio de los niños que tenían derecho. En el verano de 2016 se facilitaron los trámites para solicitarlo en los colegios y se llegó prácticamente a todos los becados durante el curso escolar (unos 8.500).

El objetivo que se perseguía desde el Departamento de Educación era vincular estas ayudas a la participación en algunos programas de ocio realizados durante el periodo estivar, como el “Abierto en vacaciones”. Por ello, las familias tenían la opción de escoger en su solicitud entre que sus hijos comiesen en los centros educativos abiertos para la realización de dichas actividades; o recibir de manera directa la ayuda económica para comida. El Departamento afirma que la mayoría de familias ha escogido la compensación económica directa, que consiste en una ayuda económica de 180 euros por el primer hijo, aumentándose en 120 euros por cada hermano, hasta un máximo de 600 euros por unidad familiar

Los beneficiarios de las becas deberán destinar el dinero a la compra de productos alimenticios de primera necesidad. Según recoge la orden, la justificación se realizará mediante una declaración responsable del beneficiario, “que declarará que se destinará al fin para el que fue concedida la ayuda y conservará la documentación acreditativa de las compras realizadas hasta el 4 de octubre de 2017”. Durante este tiempo, la Administración puede pedir a los beneficiarios que presenten los recibos de las compras.

Aunque estaba previsto que las familias recibieran la transferencia entre agosto y septiembre, se ha anunciado que estas ayudas llegarán unas semanas más tarde que en años anteriores, puesto que en estos omentos todavía se está terminando el periodo de presentación de alegaciones, que se extiende hasta finales de esta semana. “A través de un grupo de Facebook, varias madres nos hemos puesto en contacto porque este año se está retrasando el cobro de las becas de comedor”, relataba una madre afectada, que afirma haber mandado un correo al departamento de Educación, recibiendo como respuesta que la compensación llegará en octubre. Por su parte, fuentes del Gobierno de Aragón han precisado que el pago de las becas comenzará a realizarse en el momento en el que finalice el proceso de revisión de alegaciones: a finales de agosto y en septiembre, tal y como estaba previsto.

Una de las cuestiones que han podido contribuir al retraso de la ayuda es el aumento de niños que tienen derecho a dicha compensación, uno 2.500 niños más, debido a la mejora de acceso que se llevó a cabo en la convocatoria ordinaria del curso 2016-2017.

El Fapar y el Colegio de Trabajadores Sociales de Aragón han ayudado a las familias a presentar las solicitudes de las becas, y también ofrecen su apoyo ahora, en el periodo de reclamaciones.

Carla Muñoz

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