Se reavivan las tensiones en torno a la Independencia de Cataluña

El Consejo de ministros ha recurrido ante el Tribunal constitucional una partida presupuestaria de la Generalitat de Cataluña para el 2017 para la convocatoria de un referéndum de autodeterminación.

La abogacía del Estado ha considerado que las partidas de las que se habla vulneran lo que establece la constitución al pretender desarrollar una actividad que es “competencia estatal” y que consiste “precisamente en un referéndum, y no en un referéndum cualquiera, sino aquel con el que se pretende culminar el llamado proceso constituyente en Cataluña” y ello “pese a que el Tribunal Constitucional ha declarado reiteradamente que el derecho a decidir sólo puede ser válido en el marco y con el respeto a los procedimientos establecidos en el vigente orden constitucional”.

Soraya Sainz de Santa María, vicepresidenta del Gobierno, ha afirmado en una rueda de prensa que se ha realizado con posterioridad al consejo de ministros en el que se interpuso el recurso que la partida va a quedar suspendida hasta que se establezca una sentencia. La vicepresidenta ha pedido a la Generalitat “respeto a las instituciones” y ha asegurado que “cada vez acompaña menos gente” al presidente catalán.

En un intento de que se cumpla la suspensión y que por tanto se abran procesos penales por desobediencia, la interposición del recurso se notificara al presidente de la Generalitat y a su Gobierno, y a media docena de altos cargos del Gobierno catalán.

El Gobierno ya mostro su intención de presentar este recurso hace una semana, aunque afirmo querer esperar a que el texto presupuestario se publicara.

Todas estas polémicas pueden estas siendo determinantes en la opinión de la población catalana, donde cada vez aumenta más un rechazo a la independencia, superando los contrarios de la separación en 4,2 puntos a los partidarios.

El Centro de Estudios de Opinión (CEO) de la Generalitat, que equivale al Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha realizado un total de 10 barómetros desde 2014 en el que se ha preguntado a la población catalana sobre su opinión acerca de la pedida creación de un nuevo estado, lo que supondría la autodeterminación catalana. Además del presentado esta semana, solo se había dado el caso de que en esta encuesta se diera la mayoría al No, que fue en la encuesta presentada en junio de 2015 en la que los detractores aventajaban a los defensores de la independencia en 7,1 puntos, con un 50%, frente a un 42,9% Cataluña estaba en ese momento en una situación peculiar, con unas elecciones muy cerca, en las que Junts pel sí y la CUP consiguieron una mayoría absoluta, pero en las que perdieron el plebiscito en el que las convirtieron.

La independencia de Cataluña ha dividido a los ciudadanos de este territorio, aunque se ha demostrado que ambos bandos no poseen el mismo peso. En los dos años que separan una encuesta de otra, encontramos una serie de sucesos que han podido alterar la opinión de la población de Cataluña con respecto a la capacidad del Gobierno catalán de autogobernarse. Se han modificado las promesas de los partidos en ocasiones, comenzaron a salir una serie de casos de corrupción, como las actuales del 9-N o el caso del 3%, además de la inhabilitación el expresidente Artur Mas y sus consejeras Joana Ortega e Irene Rigau, y del diputado Francesc Hom. Con todos estos casos de corrupción que están desvelándose en la actualidad, siendo Cataluña la comunidad española que lidera el ranking de políticos procesados por caso de corrupción, cada vez son más los contrarios a la independencia.

El último barómetro de la CEO que se ha presentado desde la Generalitat revela que la población que se opone a la constitución de un Estado independiente en Cataluña supone un 48,5%, frente al 44,3% de partidarios. Esta diferencia de 4,2 puntos es la mayor registrada desde junio del año 2015, antes de que se celebrasen las elecciones autonómicas.

Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat de Cataluña, ha intentado quitar importancia a las cifras de la CEO, que muestran un retroceso en el apoyo de la ciudadanía catalana a la independencia, y ha hecho hincapié en que, a pesar de lo que muestran los datos, el deseo soberanista de Cataluña sigue siendo muy grande, y que la intención de celebrar un referéndum resulta un “deseo transversal”

“El CEO dice que la mayoría de catalanes acepta que haya un referéndum, que hay incluso una mayoría que acepta que sea sin acuerdo del Estado y, de las personas que iría a votar a este referendo, el 59% votaría a favor de la independencia”, declaró el presidente a un grupo de periodistas en Nueva York, en un viaje que realizó a Estados Unidos que tuvo comienzo el lunes y que ha estado marcado por diversas reuniones de carácter soberanista. “No tenemos ningún problema en contrastar los datos de los estudios con un referéndum formal, no tengo duda de que aceptaríamos el resultado y me gustaría que el Estado español no solo aceptara el referendo, sino que se comprometiera explícitamente a aceptar el resultado, nosotros nos comprometemos”, señaló.

Respecto a la disminución del apoyo electoral al Junts pel sí, la coalición independentista quito relevancia a los datos que se muestran “Hay encuestas que a veces dan una mayoría más larga y otra más corta, lo claro es que el deseo de referendo y de independencia es mayoritario, más allá de proyecciones electorales que son secundarias”.  Puigdemont ya ha declarado que la consulta se va a convocar con toda seguridad, lo que queda por establecer es si será de forma legal o ilegal.

Carla Muñoz

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