Retirada de los restos de Franco del Valle de los Caídos

Valle de los Caidos | Flickr
Valle de los Caidos | Flickr

El pasado miércoles 27 de junio el Ejecutivo confirmaba su intención de cumplir con una de sus promesas de campaña: se procederá a retirar los restos de Franco del Valle de los Caídos en base a la Ley de Memoria Histórica.

A día 11 de mayo de 2017 el pleno aprobaba una proposición no de ley por iniciativa del PSOE contando con la abstención del Partido Popular y de ERC. En ella se demandaba que a modo de cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica que los restos de Primo de Rivera y los de Franco debían ser trasladados a lugares en los que no fueran ensalzados. Además, se pretende reconvertir el Valle de los Caídos en un monumento de memoria para las víctimas y concordia, sumando a esto la intención del PSOE de que el Estado se vea obligado a pagar los gastos de localización, exhumación e identificación de las víctimas enterradas en fosas comunes y cunetas. Se estima que el número es de 100.000 en todo el territorio español. Sin embargo, el PP vetó esta iniciativa alegando falta de presupuesto.

De momento, el gobierno confirma su intención de trasladar los restos de Franco según confirmaba Pedro Sánchez en una entrevista concedida al medio El País. Señalaba lo siguiente: «España no se puede permitir como democracia consolidada símbolos que separen españoles. No es abrir heridas, es cerrarlas». Resaltaba el Presidente del Gobierno su deseo de hacerlo lo antes posible. Esto era confirmado en los pasillos del congreso por el propio Sánchez, cuyo entorno ha dejado entrever la posibilidad de que se realice este mismo mes de julio. Pese a ello aún se están revisando las fórmulas jurídicas pertinentes.

Esta cuestión había sido ya aventurada por Zapatero, así como por otros partidos que no han dudado en apoyar la iniciativa. El expresidente creó en su momento para ello un comité de expertos juristas e historiadores que realizaran informe para reconvertir el mausoleo en un monumento de recuerdo. También existió un consenso en su momento más Zapatero no llegó a aplicarlo. Otras propuestas –dentro y fuera del PSOE– han girado en torno al cambio de placas del callejero, la creación de un banco de ADN para la identificación de víctimas tanto de la Guerra como de la Dictadura, la anulación de los juicios franquistas o la prohibición de la apología del franquismo, que nos igualaría legislativamente en este campo a países como Italia o Alemania.

Desde el ejecutivo se defiende que se trata de unas acciones para «cerrar heridas y no abrirlas». El anterior Ejecutivo señaló que, por el contrario, esto suponía «abrir heridas innecesariamente» tras haber retirado además las ayudas para exhumaciones a las que las familias tenían derecho desde la legislatura de Zapatero. No se pueden dar datos sobre el caso de la Fundación Francisco Franco ya que sus cuentas están ocultas desde hace 5 años contraviniendo la ley. Cospedal hace 4 días en plena campaña para liderar el partido señalaba de nuevo que las medidas de Sánchez «dividen a los españoles».

Las opiniones son muy variadas. Por un lado, se ha organizado una curiosa protesta que impida, literalmente, «el expolio que los rojos pretenden perpetrar». Para lo cual se van a realizar una serie de rezos, una concentración y un equipo de «guardia y defensa del Valle que permanecerá allí el tiempo necesario». Otros se oponen por razones económicas o por evitar una supuesta ruptura. Finalmente, los tenemos que se alegran de que por fin se cumpla la ley afrontando por primera vez nuestra historia no a pedradas, sino como supuestos seres adultos y respetables democráticamente.

Se recomienda la siguiente fuente: La Sexta columna, La paradoja del Valle de los Caídos 

Cristina Gimeno Calderero

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