Reino Unido sacudido por el dolor

El incendio de Londres termina de golpear al país británico

Reino Unido vive momentos de tensión e incertidumbre. Un espectacular incendio al oeste de Londres vuelve a conmover al mundo entero después de tres atentados producidos en tres meses. El país se ha convertido en el centro europeo del dolor y el pánico y el desconcierto aumentan entre la población ante las sucesivas desgracias que atizan Europa.

El incendio se produjo antes de la una de la madrugada (las 2.00 en España peninsular) del martes 13 de junio en la torre Grenfell. Se trata de un inmueble de 24 plantas y 120 viviendas en el oeste de Londres, en Latimer Road, en el barrio de Notting Hill (North Kensington), donde vivían entre 400 y 600 personas. El fuego sorprendió a muchos vecinos durmiendo. Las llamas se propagaron por toda la torre en apenas media hora y seguían activas doce horas después. El humo podía verse a kilómetros de distancia del lugar. Los servicios de emergencia aseguraron que el fuego se propagó de manera “rápida, feroz e inesperada”. Varios edificios próximos fueron desalojados debido a los escombros que caían del bloque. Los residentes agitaban las linternas de sus móviles en las ventanas para llamar la atención de los servicios de rescate.

La Policía Metropolitana de Londres elevó este lunes a 79 el número de fallecidos o desaparecidos en el devastador incendio. El anterior balance, hecho el pasado sábado, indicaba 58 muertos. “Siento tener que decir esta mañana que hay 79 personas que creemos que están muertas o desaparecidas y que, lamentablemente, tenemos que suponer que están muertas”, dijo el comandante de la policía Stuart Cundy. A esto añadió que la cifra “aún podría variar”. Sin embargo, en una comparecencia ante los periodistas, Cundy dijo que quizás algunas de esas personas estén vivas y citó algunos casos de personas dadas por desaparecidas que finalmente habían sido identificadas. “Es difícil describir la devastación ocasionada por el fuego”, testificó Cundy. Según el último parte oficial divulgado por el Servicio Nacional de Sanidad (NHS England), 17 heridos continúan recibiendo atención médica, de los cuales 9 se encuentran “en estado crítico”.

Material inflamable y prohibido

En el momento en el que se causó el incendio, Nick Paget-Brown, primer edil del distrito, indicó que las causas del fuego tendrán que ser investigadas “a conciencia” una vez finalizasen las tareas de los equipos de emergencias. Más adelante, los medios locales informaron de que se trataba de un material que contenía polietileno, lo que explicaría la rapidez con que se propagaron las llamas. El pasado domingo, el ministro británico de economía Philip Hammond dijo que el revestimiento con el que estaba cubierta la fachada de la torre Grenfell era inflamable e ilegal. “Entiendo que el revestimiento en cuestión, este revestimiento inflamable que está prohibido en Europa y Estados Unidos, está prohibido también aquí”, dijo el ministro conservador.

Críticas y protestas

Las autoridades están siendo duramente criticadas. Algunos residentes y asociaciones de vecinos denuncian que las alarmas de incendio no saltaron. Paul Munakr, que vivía en el séptimo piso y logró escapar de las llamas, aseguró: “Mientras yo bajaba por las escaleras, ya había bomberos, verdaderamente increíbles, que subían hacia el fuego, intentando sacar del edificio al mayor número de personas posible. Las alarmas antiincendios no saltaron dentro del edificio”. Los vecinos también han criticado al Gobierno por la falta de respuestas concretas a los residentes que se han quedado sin hogar y que son atendidos en el barrio por cientos de voluntarios gracias a las donaciones recibidas de la población.

Centenares de personas protestaron en distintos puntos de Londres. Una multitud se manifestó e irrumpió en el Ayuntamiento de Kensington and Chelsea Tenant Management Organisation (KCTMO), empresa encargada del mantenimiento del bloque. Más tarde, los manifestantes interrumpieron el tráfico entre las calles Oxford y Regent. Posteriormente, se trasladaron a las cercanas instalaciones de la cadena pública británica BBC. Paralelamente, se desarrolló otra protesta cerca del 10 de Downing Street, residencia y despacho oficiales de la primera ministra, Theresa May, y otra más en las inmediaciones de la calcinada torre Grenfell.

Torre Grenfell

El edificio fue reformado en mayo del pasado año. Según publica el diario Get West London, las obras, que incluyeron modificaciones en la fachada y en el sistema de calefacción, tuvieron un coste de 10 millones de libras (11,3 millones de euros). Según la BBC, antes y durante la reforma los vecinos habían denunciado deficiencias en la seguridad del edificio. Una vez concluidas las obras, los bomberos evaluaron el edificio y consideraron que el riesgo de incendio era “medio”.

Declaraciones

El Grupo de Acción de Grenfell, que vela por los edificios de protección oficial y los servicios públicos del barrio de Kensington y Chelsea, afirmó en su blog que “todas sus advertencias cayeron en oídos sordos”. “Los lectores regulares del blog sabrán que en los últimos años hemos colgado numerosas advertencias sobre los pobres estándares de seguridad contra incendios en la Torre Grenfell y, en general, en todo el barrio”, señalaba en un mensaje la organización. “Predijimos que una catástrofe como esta era inevitable y solo cuestión de tiempo”, añadía.

El alcalde de Londres, Sadiq Khan, aseveró el miércoles que hay preguntas que “deben ser respondidas”. “En todo Londres tenemos muchas torres de apartamentos y no podemos tener una situación en la que la seguridad de las personas está en riesgo porque se ha dado un mal consejo o si es el caso, como se ha señalado, la torre no ha sido adecuadamente atendida o mantenida”, agregó.

Theresa May dijo sentirse “profundamente entristecida”. La tragedia hizo posponer cualquier notificación sobre el acuerdo que se encuentra negociando para formar Gobierno, después de perder la mayoría absoluta en las elecciones de la semana pasada.  Cabe recordar que May ha sido atacada por los medios locales por no haber hablado con los rescatados de la torre cuando visitó el barrio del norte de Kensington, donde está el edificio y donde habló con agentes de Policía y los bomberos que trabajaron para apagar el fuego y rescatar a los residentes.

El miércoles 16, la primera ministra pidió perdón en el debate sobre su programa para los próximos años en la Cámara de los Comunes por la escasa reacción inicial de las autoridades al incendio: “Como primera ministra, pido disculpas por ese fracaso. Fue un fracaso del Estado, a nivel local y nacional”. “Permítanme ser absolutamente clara: el apoyo sobre el terreno a las familias en las primeras horas no fue lo suficientemente bueno”, añadió. Ese mismo día anunció una investigación pública sobre el siniestro a fin de llegar “al fondo” de lo ocurrido para que una tragedia así no vuelva a ocurrir. También ha anunciado que destinará cinco millones de libras (unos 5,7 millones de euros) a facilitar ayuda de emergencia a las víctimas del incendio.

Realojo

Los afectados por el incendio serán realojados en un bloque de viviendas de lujo cercano al lugar del siniestro, según ha anunciado este lunes el Gobierno británico. El ministro para las Comunidades, Sajid Javid, ha revelado que los supervivientes de la tragedia serán reubicados en 68 apartamentos de uno y dos dormitorios en el corazón de High Street Kensington, una de las zonas más pudientes de la capital. El departamento para Comunidades y Gobierno local espera que “estas nuevas propiedades se ofrezcan como una de las opciones para realojar, de manera permanente, a los residentes de la Torre Grenfell”, que ahora contarán con un servicio de conserje 24 horas y una sala de cine privada. Ese departamento contó además que el Gobierno ha dispuesto fondos adicionales para que esos pisos estén disponibles a finales de julio.

Por Sofia Villa Bernad

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