Redes sociales y TCA: un matrimonio tóxico

Cromo

Las redes sociales se han convertido en nuestro día a día, pero en especial en el de los adolescentes, una herramienta muy potente con aspectos positivos y negativos. Pasan muchas horas al día conectados al smartphone o al ordenador compartiendo imágenes, vídeos, tweets, retweets, likes y me gusta.

Desde mediados del siglo pasado, el canon de belleza de las mujeres se ha transformado a un cuerpo delgado, hecho que se han encargado de recoger la publicidad y las redes sociales, haciendo creer a las mujeres jóvenes a través de un bombardeo de imágenes que tienen que obtener un parecido a esas figuras para ser guapas. En la actualidad se encuentra asociada la delgadez en mujeres con el éxito personal. Como consecuencia, la presión social hacia el cuerpo femenino se ha ido incrementando con el tiempo, fomentando la aparición de trastornos como la anorexia y la bulimia entre las más jóvenes.

La adolescencia, especialmente en mujeres, es una etapa donde se producen fuertes cambios físicos en muy poco tiempo, unido a la presión social anteriormente comentada, hace que la adaptación genere situaciones de inseguridad según especialistas en el tema. Estudios alertan que el 65% de las niñas adolescentes no se encuentra a gusto con su cuerpo.

Numerosos estudios, como el publicado en la Revista de Trastornos de la Alimentación a través de la Universidad Estatal de Florida, afirman que existe un vínculo entre la presencia en redes sociales y la aparición de los TCA. El estudio expone que “tan sólo 20 minutos en una red social son necesarios para aumentar el riesgo de sufrir trastornos alimentarios”, juegan un papel muy importante.

La presencia de espacios, como los expuestos en la exposición de nuestras compañeras Andrea y Marina (Pro-Ana y Pro-Mia), que alientan y fomentan la anorexia y la bulimia es un motivo de alarma. Ofrecen métodos de adelgazamiento rápido, dietas extremas para perder peso lo antes posible o trucos para vomitar, perjudiciales para cualquier persona, especialmente para los adolescentes. A finales del año pasado se puso en circulación el reto de #iPhone6challenge, una práctica que consiste en publicar fotos de las rodillas, las cuales deben ser más estrechas que el largo del teléfono móvil de Apple; o el #A4Paperchallenger, otro reto por el cual la cintura debe ser más estrecha que una hoja DIN A4 (un folio). Los principales usuarios de estos espacios web, cuya presencia entre los años 2006 y 2011 se incrementó casi un 500%, son mujeres de entre 14 y 21 años, el 75% menores de edad.

A pesar de este lado negativo de las redes sociales, la presencia de contenido y campañas que pretenden concienciar sobre la importancia y los peligros de los trastornos de la anorexia y la bulimia. Se han convertido en una ventana donde numerosas personas, la amplia mayoría mujeres, ayudan a difundir historias, contar cómo se entra en esa enfermedad y cómo se consigue salir. Se convierten en referentes positivos que intentan reducir el impacto de espacios que fomenten los TCA.

Adrián Alarcon

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