Rajoy da carpetazo al referendum catalán

El presidente rechaza la aferta de Puigdemont

Puigdemont quería respuestas y envió una carta al presidente del Gobierno, Rajoy, para manifestar su deseo de establecer negociaciones: “ha llegado el momento imprescindible para que los dos gobiernos se puedan sentar en la mesa a dialogar”. Puigdemont expresaba su voluntad de buscar un acuerdo para que la ciudadanía catalana pudiera “decidir su futuro”. De hecho, el mes de agosto promete ser crucial para el soberanismo catalán. Junts pel Sí quiere acelerar los trámites de desconexión en dicho mes, para aprobar el 11 de septiembre la ley de transitoriedad jurídica, que daría vía libre a la celebración de un referéndum. De esta manera, el parlamento catalán debería estar funcionando a partir de la tercera semana de agosto. Otra opción sería la convocatoria de un pleno, aunque el parlamento estuviese cerrado en agosto.

Rajoy responde

Si Puigdemont esperaba una respuesta cordial y conciliadora, no la consiguió. “Nadie va a liquidar de manera unilateral la Constitución, la unidad nacional y la soberanía nacional”, respondió tajante Rajoy a su llegada a la cumbre de la OTAN en Bruselas. El ejecutivo aseguró que no garantizaría la celebración de otro 9-N ni la aprobación de la desconexión del parlamento catalán. “Mal presidente sería yo si permitiera eso”, dijo a los periodistas.

La duda está en si aplicaría el artículo 155 de la constitución, según el cual, si una Comunidad Autónoma no cumpliera con las obligaciones de la constitución u otras leyes, el Gobierno podría adoptar las medidas necesarias para obligar su cumplimiento forzoso (con la previa aprobación por mayoría absoluta del Senado, una mayoría que posee). El sábado también se mantuvo contudente con la desconexión en la XXXIII reunión del Círculo de Sitges en Barcelona: “Mientras sea presidente no va a celebrarse el referéndum”.

Rajoy también respondió por escrito al presidente de la Generalitat, dejando entre ver que el trato que Cataluña va a recibir va a ser el mismo que el resto de comunidades: “Mi voluntad de dialogar y de llegar a acuerdos con la Generalitat de Cataluña, como con cualquier otro gobierno autonómico, es plena y sincera”. Rajoy pelaba a su responsabilidad de mantener el orden constitucional: “Ni usted ni yo tenemos capacidad para negociar sobre aquello de lo que no disponemos. Ello supondría hurtar de sus derechos al conjunto del pueblo español, y, por ende, a los catalanes, y ningún legítimo gobernante puede proceder de esta manera”.

“A nadie se le oculta que la propuesta política a la que se me invita consiste en pactar con el gobierno que usted preside, la forma de vulnerar el núcleo esencial de la constitución española”, escribía Rajoy en la carta.

Tras conocerse las palabras de Rajoy, Puigdemont declaró que no es la respuesta que esperaban. Así en la Reunión del Círculo de Economía dijo que no serviría para aclarar el conflicto.

Reunión con el Fiscal General

En esta ronda de conversaciones, o intento de ellas, Puigdemont se reunió esta semana con el fiscal del Estado, Maza, al que manifestó el “error” de judicializar un proceso independentista. El fiscal, por su parte, le recordó la “obligación de la Fiscalía” de cumplir con la ley.

El Congreso de los diputados votará una moción al proceso soberanista

El 20 de junio debatirá una moción presentada por el PDeCAT (Partido Demócrata Europeo Catalán) acerca del proceso soberanista. Según el diario El País, el partido presentará en el congreso el texto de la moción. El texto instará al ejecutivo a acordar la celebración de un referéndum de autodeterminación, con el objeto de que los catalanes puedan pronunciarse sobre el futuro político de Cataluña. En diciembre, el congreso ya rechazó una moción del PDeCAT que proponía una comisión para analizar el desarrollo de la autonomía catalana y comprobar la solución del conflicto político a través de un referéndum.

La vuelta de Sánchez cuestiona la postura del PSOE

Entre toda esta cuestión soberanista, el retorno de Pedro Sánchez a la secretaría general del PSOE ha añadido más magia al asunto. Mientras el portavoz del gobierno, Méndez de Vigo, pide a la ejecutiva socialista que aclare su posición, Sánchez ya dijo después de ser expulsado que «España es una nación de naciones y Cataluña es una nación». El PSOE debatirá la pluralidad del Estado español en su próximo congreso en junio. La celebración de un referéndum catalán fue una “línea roja” que Pedro Sánchez no quiso romper en sus negociaciones fallidas con Unidos Podemos el año pasado.

Por Miguel Nadal

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