Queda mucho por debatir

Era una fría mañana en la ciudad Madrid, y el mejor remedio es un café con una buena conversación. Me encontraba ayer en una céntrica cafetería de Madrid cuando, entre los tradicionales temas de conversación se mencionó, sin esperarlo, la gestación subrogada.

La Gestación Subrogada es una técnica de reproducción asistida en la que la mujer realiza una donación de su capacidad para gestar a unas personas que son los padres legales del niño antes de su nacimiento. Se trata de una práctica que está cobrando cada vez más relevancia (y polémica), aunque no se trata de un procedimiento nuevo del siglo XXI.

Existen importantes discrepancias en torno a este método reproductivo entre los que ven positiva y favorable esta práctica, y los que la rechazan de forma tajante, entre los que se encuentran la retribución (o no) económica, la autonomía de la gestante o aspectos psicológicos y sociales, entre otros.

La gestación puede ser altruista o comercial, en función de la motivación económica de la práctica. Algunas asociaciones feministas califican de “tapadera” la opción altruista, ya que, allí donde está regulada, el coste es superior a los 50.000 euros, y entiende que es una forma de contribuir al tráfico comercial con un producto más.

También, dadas las características de la técnica, las dos partes implicadas deben aceptar (de forma voluntaria) algunas restricciones a su autonomía, dando lugar así a obligaciones morales que no deben modificar durante el embarazo. La gestante debe consensuar con los padres las actitudes a seguir durante el proceso. Volviendo a los argumentos en contra de las asociaciones feministas, manifiestan que esta maternidad priva a las mujeres el derecho a decidir sobre el proceso de embarazo y en la posterior toma de decisiones.

Es evidente que queda mucho por debatir e informarse, ya que se trata de una técnica demasiado compleja que conlleva una toma de decisiones importante, así como dilemas sociales y éticos, aunque son cada vez más las personas que se manifiestan a favor de ella.

La Gestación Subrogada es una forma de dar la oportunidad de tener un hijo a aquellas personas que no pueden. También se trata de una técnica que se lleva utilizando muchos años en otros países que utilizamos como referentes para otras cosas, incrementando además la natalidad. De la misma manera, abre la puerta a las parejas homosexuales a poder tener hijos biológicos, respetando así su derecho de maternidad o paternidad de quienes no pueden gestar por sí mismos.

Esta técnica dividió y divide al Congreso de los Diputados, lo que indica que queda bastante tiempo para una regulación (o no) plena. En el Partido Popular no tienen una postura completamente clara al respecto, aunque hay voces como Cristina Cifuentes, Alberto Núñez Feijóo, Juan Manuel Moreno o Javier Maroto que se encuentran a favor de su regulación, siempre de forma altruista. El PSOE se ha posicionado completamente en contra, ya que entienden que supone comercializar con el cuerpo de la mujer. En Podemos tampoco lo tienen nada claro, todavía tienen que debatirlo, aunque consideran que la vía altruista es muy limitada. El único partido que lo tiene claro es Ciudadanos, que se encuentra claramente a favor siempre que sea altruista.

Somos muchos los que nos encontramos profundamente divididos, por lo que necesitamos más información y un debate social realista que llegue a un entendimiento.

Adrián Alarcón Barrigüete.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *