Puigdemont renuncia a la presidencia de la Generalitat y señala a Jordi Sànchez

El presidente de la Asamblea Nacional Catalana, Jordi Sànchez, y el ex-presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Foto: Agència Catalana de Notícies (ACN)

El ex-presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, anunció este jueves su retirada “provisional” a la reelección como presidente de la Generalitat de Catalunya y apuntó al encarcelado Jordi Sánchez como posible sustituto para la investidura. La renuncia de Puigdemont contrasta con el reconocimiento del Parlament a una posible presidencia legítima a pesar de su huida al país flamenco. El presidente de la cámara catalana, Roger Torrent, comenzará una nueva ronda de contactos esta semana.

El presidente cesado anunció su decisión en un mensaje con el título “Mensaje del presidente catalán”, donde justifica su retirada. La denuncia a la “represión” del Estado Central acupó buena parte del discurso, si bien también anunció la imposición de una denuncia al Estado español ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU. “Son decisiones que permiten el refuerzo del camino por una república catalana y la restitución de nuestras instituciones”, ha afirmado.

Con la renuncia, el bloque independentista tiene vía libre para investir a un sustituto que finalmente constituya un nuevo Govern. Pero la voluntad de Puigdemont no será tan fácil de ejecutar, pues Jordi Sànchez, número dos en la lista, permanece en prisión preventiva en la cárcel de Soto del Real acusado de sedición. Un permiso al juez Llanera para salir al pleno o para realizar la investidura a distancia serían las soluciones a esta encrucijada.

Sin embargo, el bloque independentista no se muestra muy convencido con las posibilidades de Sànchez a una investidura. Por ello, el entorno de Puigdemont ya piensa en un plan C para tratar de investir a Jordi Turull; conseller cesado, en libertad, pero con un proceso judicial pendiente que podría inhabilitarlo y dejarlo fuera de la presidencia durante unos meses. Estas decisiones son muestra del “no renunciaremos, no nos rendiremos” de Puigdmeont en su discurso de renuncia. El bloque independentista insiste y quiere mantener el tira y afloja con el Estado.

Se abre la puerta a unos nuevos comicios

Aunque Puigdemont y los suyos ya tienen en marcha un plan, la decisión de la Cup de no apoyar la hoja de ruta de Junts per Catalunya (JxCAT) y ERC podría frustrar la investidura y abriría las puertas a unos nuevos comicios. En las condiciones actuales, la formación de un gobierno es prácticamente imposible a menos que uno de los grupos de la oposición se abstenga. Jordi, Sànchez o Turull, no son el plan de la CUP. Igualmente, esta ruptura con la CUP destapa la fractura entre JxCAT y ERC, cuyo apoyo mutuo tiene su origen en las amenzas a los republicanos de “traidores de Cataluña” si no obedecían las órdenes de Puigdemont. Si no hay milagro y las tensiones no se relajan, los enfrentamientos entre independentistas tendrán su culmen en las próximas semanas.

Puigdemont se arrepiente ahora

El ex-president parece no estar contento con su actuación el 10 de octubre, aceptando que “cometió un error” al anular la Declaración Unilateral de Independencia después de ponerla en marcha. “El error fue no proclamar la república el 10 de octubre y confiar en lo que nos decía el Gobierno español, que abriría una ventana de negociación”, ha dicho en la emisora de radio catalana RAC-1. De este modo, ha asegurado que optó por la suspensión de la DUI porque le prometieron, a cambio, diálogo.

Otra de las incógnitas que ha rodeó a la DUI y a Cataluña desde octubre es la inexistencia de apoyo y de reconocimiento internacional. En esta cuestión Puigdemont ha justificado el revés en la aplicación del 155. El ex-president parece que comienza a reconocer la realidad, aunque para ello siga eludiendo a sus propias responsabilidades y responsabilizando de todo al Gobierno central.

Por el momento, el Gobierno Central sigue ojo avizor y ha abierto una investigación, esta vez para estudiar las  fuentes de financiación de Puigdemont en Bélgica desde su huida de España. La ejecutiva quiere asegurarse así de que no está utilizando dinero público.

Residencia alquilada por Carles Puigdemont en la localidad de Waterloo (Bélgica). El alquiler ronda los 4.400 euros mensuales. El municipio es conocido por ser el lugar donde Napoleón sufrió su mayor derrota militar en 1815.

Miguel Nadal

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