Puigdemont renueva su Gobierno en vistas al 1-O

El Gobierno catalán tras la toma de posesión del nuevo portavoz, del COnsejero de Interior y de la Consejera de Enseñanza.

Terremoto en la Generalitat de Cataluña. Puigdemont ha renovado su ejecutiva de cara al referéndum unilateral del 1 de octubre. Cerca de un tercio de su equipo de gobierno ha caído, tres consellerias afectadas por los cambios. Solo los comprometidos con las consecuencias que puede ocasionar un referéndum de tales características se han mantenido. Todos los consejeros sustituidos son del PDeCAT, los perdedores de una escabechina en la que ERC, del vicepresidente Oriol Junqueras, ha reforzado su poder. Se confirma así una crisis en el gobierno catalán que Puigdemont deberá controlar microscópicamente para asegurar una estabilidad que le beneficie en vistas al 1-O. Ahora, las sospechas de la convocatoria de elecciones sopesan entre los independentistas.

Los cambios fueron anunciados por Puigdemont en rueda de prensa el viernes junto a Oriol Junqueras, afirmando que los afectados por el terremoto no han sido echados, sino que ha sido decisión de ellos mismos dar un paso atrás. Jordi Turull sustituye a Neus Fonté en el Departamento de Presidencia, Joaquin Forn ocupará Interior sustituyendo a Jordi Jané, y Clara Pondatí se hará cargo de educación en sustitución de Meritxell Ruiz. El secretario del Govern ,Vidal de Ciurana, también es sustituido. Todos tomaron posesión el mismo miércoles por la tarde.

Puigdemont habló de esta renovación como como un “tramo” para la “culminación del referéndum”. Tanto el presidente como el vicepresidente tuvieron palabras para el PDeCAT, el mayor afectado en los cambios, y al que dieron ánimos: “No sobra ninguno. Todos hacen falta”, señaló Puigdemont en referencia a los cargos del PDeCAT sustituidos.

Oriol Junqueras no quería coordinar el referéndum

Apenas 48 horas antes de que Puigdemont cambiase parte de su ejecutiva, su cómplice en la carrera hacia el referéndum le dejó, en un principio, en la estacada. Los planes de Puigdemont incluían a Oriol Junqueras como coordinador de la comisión encargada de impulsar el referéndum, pero las condiciones de Puigdemont no convencieron a Junqueras. El presidente quería que la responsabilidad futura del referéndum ilegal fuera compartida con los consejeros del PDeCAT o en su negativa serían destituídos.

El ejecutivo citó a Junqueras el martes de esta semana. Él rechazo la oferta y sus condiciones ese mismo día y ninguna comisión pudo ser anunciada. No obstante, la posición de Junqueras cambió en las horas siguientes: el vicepresidente asumió el área de procesos electorales para coordinar el referéndum del 1-O; aunque los cambios en la Generalitat sucedieron del igual modo.

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y el vicepresidente, Oriol Junqueras, anunciando los cambios en el Gobierno.

18 meses

Puigdemont se ha deshecho de alguna que otra promesa que le hizo ser investido presidente de la Generalitat catalana en enero de 2016, entre ellas la inminente secesión. El presidente catalán negó esta semana haber asegurado la secesión de la comunidad autónoma en 18 meses desde su investidura. Ahora, con el plazo ya cumplido, ha alegado que nunca aseguró alcanzar la secesión en ese periodo de tiempo, sino dejar a Cataluña a las puertas de la Independencia. La oposición se ha encargado de reprochar duramente las falsas promesas, entre ellas, un referéndum que para el PP, el PSC, Ciudadanos y Catalunya Sí que es Pot nunca se celebrará.

La implicación de la universidades

El ámbito educativo catalán quiere tomar partido en la Independencia. Así lo ha demostrado la UB (Universidad de Barcelona), que se ha unido al Pacto Nacional por el Referéndum. El Consejo de Gobierno de la Universidad, con 24 votos a favor y trece en contra, aceptó la adhesión de la institución al pacto. Con esta última entrada, todas las universidades de Cataluña, excepto la Autónoma de Barcelona y la de Lleida, ya han mostrado su apoyo a la consulta independentista. Por otro lado, mientras que las universidades públicas han abordado el tema, las privadas mantienen la discreción y son pocas las que han decidido si aliarse o no al Pacto Nacional por el Referéndum. Entre las excepciones se encuentra la Universitat Oberta de Catalunya, ya adherida al pacto.

SCC (Societat Civil Catalana) ha pedido que las adhesiones de la UB, y también de la Pompeu Fabra, al pacto nacional por el referéndum sean canceladas. Para la SCC, es una decisión ilegal tomada sin la consulta al alumnado o al resto de los agentes universitarios y que no se fundamenta en las garantías democráticas. “La universidad debe garantizar el libre debate de ideas en igualdad de condiciones. Tomar parte y convertir una ideología en oficial atenta contra lo anterior, socava la neutralidad que deben mantener las instituciones públicas”, escribe la SCC en su comunicado.

Rajoy sabe “lo que hay que hacer”

El Gobierno Central español, dentro de su inmovilismo en el asunto soberanista, sigue hablando de la negativa del gobierno catalán a dialogar. El portavoz del gobierno, Méndez de Vigo, alaba esta vez la actitud dialogante de Rajoy frente a una Generalitat ahora más radicalizada.

Son numerosas las veces en las que Rajoy ha asegurado que el referéndum no se celebrará, pues vulnera la Constitución española, el Estatuto de Autonomía catalán y las leyes internacionales. Rajoy dice saber “lo que hay que hacer”, pero por el momento no darán pasos anticipados ni caerán en provocaciones.

Miguel Nadal

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