Puigdemont da marcha atrás

El presidente catalán se plantea recurrir a las Cortes para reforzar su proyecto de referendum

Carles Puigdemont quiere dar un paso atrás para tratar de coger fuerza y seguir adelante con el referéndum catalán. Ante la presión de los grupos soberanistas para que marque en el calendario la fecha del referéndum y anuncie los detalles del mismo, el presidente catalán quiere contar con el apoyo de las Cortes para poder presentar el referéndum como un reclamo social mayoritario.

La vicepresidenta de gobierno, Sáenz de Santamaría llamó al presidente Catalán a debatir, que no a negociar, sobre el referéndum catalán “donde debe de ser, en las Cortes Generales”. Aunque en un comienzo Puigdemont se negaba rotundamente, ahora parece estar dispuesto a dar ese paso.

El presidente del gobierno ya dejó clara su posición sobre el referéndum a Puigdemont: “Mal presidente sería yo si permitiera eso”, decía a la prensa la semana pasada. “Ni usted ni yo tenemos capacidad para negociar sobre aquello de lo que no disponemos. Ello supondría hurtar de sus derechos al conjunto del pueblo español, y, por ende, a los catalanes, y ningún legítimo gobernante puede proceder de esta manera”, respondía Rajoy extendidamente en una carta.

Catalunya en Comú, la formación de Colau y Doménech estaría planteándose el apoyo al referéndum del Gobierno Catalán. El apoyo tendría su sentido más como un acto de portesta para reivindicar un pacto de estado acerca de la cuestión soberanista. No obstante, este apoyo no se dará si las negociaciones en el PNR tras haber agotado las vías de diálogo con el Estado central.

Según el diario ARA; la confluencia de Barcelona en común, Iniciativa e Izquierda Unida incluye tres condiciones para que el referéndum adquiera validez: el reconocimiento internacional de la consulta, que sea vinculante jurídicamente y que incluya a la mayoría de los ciudadanos. Por su parte, Podemos no se incluye en este acuerdo. La formación de Pablo Iglesias dará voz a sus militantes catalanes para que decidan la posición del partido en la cuestión catalana.

El “arma” de Puigdemont

La ley de transitoriedad jurídica, es el proyecto que permitiría pasar de la legislación española a la catalana y banquearía la celebración el referéndum catalán. Este sería el mecanismo para activar de inmediato la separación de Cataluña de España si el Gobierno central impide la celebración del referéndum. El borrador de la ley de desconexión establece el control judicial a través de la generalitat, el catalán como única lengua oficial y proclama una república.

La ley de transitoriedad jurídica es el proyecto que permitiría pasar de la legislación española a la catalana y banquearía la celebración el referéndum catalán. Este sería el mecanismo para activar de inmediato la separación de Cataluña de España si el Gobierno central impide la celebración del referéndum. El borrador de la ley de desconexión establece el control judicial a través de la Generalitat, el catalán como única lengua oficial y proclama una república.

La ley permitiría amnistiar a los condenados por procesos soberanistas, lo que incluiría al expresidente Artur Mas, condenado a dos años de inhabilitación por no obedecer las órdenes del Tribual Constitucional y celebrar la consulta soberanista del 9N (9 de noviembre de 2014).

La ley da por hecha la permanencia en la UE, a pesar de que el gobierno central o la misma organización comunitaria avisaron a la Generalitat de las consecuencias. De este modo, la ley integra todas la legislación del ordenamiento español de origen comunitario al ordenamiento de nuevo Estado catalán.

Entre otros puntos clave, las plazas jurídicas correspondientes al Estado español volverían a sacarse a concurso público, el Presidente elegiría al fiscal general de Cataluña y al Presidente del tribunal Supremo Catalán y se garantizaría que todos los funcionarios de la administración catalana mantuvieran sus puestos de trabajo.

Puigdemont busca el aval del Consejo de Europa

Si Puigdemont ya se puso en contacto con el presidente del Gobierno la semana pasada, esta lo ha hecho con el Consejo de Europa. El presidente catalán envió una carta a la Comisión de Venecia, encargada de asesorar la celebración de referendos, trasladando «la voluntad del Govern de Cataluña de celebrar un referéndum acordado con el Gobierno español sobre el futuro político de Cataluña». Lo que Puigdemont no les dijo es que está dispuesto a convocarlo unilateralmente. En su respuesta, la Comisión de Venecia ha enfatizado en la obligación de que cualquier referendum se celebre de acuerdo con la Constitución y ha agradecido a Puigdemont el interés por explicarles supostura, de la que dicen haber tomado nota.

Miguel Nadal Barón

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