Por todos los compañeros

Hoy Aragón

Os voy a ser sincero, no empecé con buen pie con Javier Lambán. También he de decir que al principio no lo conocía demasiado; yo era un joven socialista maravillado por el carismático Zapatero de los dos mil. Y aquí en la política aragonesa era un noob, viviendo plácidamente en la comodidad de la PAX MARCELINA. A los inmaduros jóvenes socialistas de los dos mil nos hacía cierta gracia la figura de Javier. Nos parecía gracioso, mire usted qué tontería, su parecido a un personaje televisivo. Javier era el líder provincial de Zaragoza, con un discurso complejo, muy técnico e historicista. Poco más sabíamos de él por entonces.

Poco a poco lo fuimos descubriendo. Algunos empezábamos a entender el porqué de su liderazgo. Javier alcanzó la Secretaría General del PSOE Aragón después de mucha brega y mucha lealtad, tras las debacles electorales de 2011. Nosotros, ya un poco más mayores, seguíamos distraídos con discursos cubanos. Como malos alumnos, jugábamos traviesos a apuntar las larguísimas y desconocidas palabras que introducía en sus discursos, en una suerte de juego vivificado del Apalabrados.

Con el Lambán secretario general mi vida orgánica no fue un camino de rosas: no le gustábamos demasiado, éramos unos locos imprudentes que vivíamos instalados en el conflicto orgánico en las Juventudes Socialistas. Quisimos reiniciar el PSOE, nos ilusionamos con Chacón, con Madina… Perdíamos siempre y fuimos unas veces reprendidos, otras cuestionados y casi siempre ignorados.

Sin embargo, siempre apoyamos a Javier, nuestra lealtad siempre la tuvo. Digo nuestra porque éramos, y somos, un grupo de jóvenes y amigos que llegamos juntos a esto, de distintas edades, con peores y mejores condiciones de vida y de trabajo. Unos con responsabilidades, algunos sin nada, otras con cargos que son cargas.

Siempre pudo contar con nosotros, siempre con nuestro aval, con nuestro trabajo, con nuestras vacaciones para hacer campañas, nuestros fines de semana para recoger avales. Nuestras manos y nuestro tiempo para montar sillas en fiestas de la rosa, repartir tickets, acreditar en los comités, etc… Siempre estuvimos allí, por el PSOE y por Javier.

Comencé, comenzamos a conocer más a Javier en su anterior campaña de primarias, lo acompañamos en muchos actos y le escuché hablar de política, del Aragón que tenía en mente. Conocimos a la persona detrás del personaje, y gana mucho, Javier de cerca gana mucho. Lejos del atril Lamban se sale, es ácido, somarda, inteligente, avispado, culto y trasparente. Lo de vehemente lo descubrimos en twitter. (Durante la gran tribulación socialista de 2016/2017, recientemente reconoció ante un compañero y públicamente que se equivocó en aquel entonces, y que las redes las carga el diablo, cosa que demuestra que es humano y yerra y a la vez es humilde e inteligente reconociendo sus errores)

Llegue a la conclusión en aquel entonces y después en la campaña de autonómicas de que Javier tenía Aragón en la cabeza. Descubrí a un Javier que desconocía, hablando con pasión del partido, del trabajo del político, no solo de política sino de políticas.

Javier llegó a la Secretaría General con un partido agonizante, roto por errores internos, por conflictos externos, por nuevas realidades emergentes, por nuevos tiempos que no supimos ver llegar. Lamban evitó la muerte del enfermo, consiguió en un plazo corto de tiempo recuperar el poder institucional perdido. Afrontar el reto de gobernar en un escenario complejo y con débil apoyo electoral, no era tarea fácil, era un reto de enormes dimensiones.

Aun así el Gobierno echó a andar, y vaya si echó a andar, han sido estos dos años de gobierno la demostración empírica de cómo se puede gobernar desde la izquierda. De cómo la política cambia y afecta a las vidas de los ciudadanos. Javier ha dirigido el gobierno más de izquierdas de la historia de Aragón; y con esto no digo que otros gobiernos del PSOE no fueran de izquierdas, pero mantuvieron la rémora del socio de centro derecha que influía en muchas de las políticas públicas.

Es verdad que este proceso no es para elegir al candidato a la Presidencia del Gobierno, es verdad que esto va de la Secretaría General del PSOE Aragón. Y por eso, precisamente por eso, hablo del Javier Presidente de Aragón. Porque es algo indisoluble.

Javier ha tomado la decisión de vincular el partido a la acción de gobierno. Pero esta decisión no es un capricho o una decisión fundamentada en el ego o en una visión personalista u oportunista, es una decisión coherente, la institucional y la orgánica son responsabilidades indisolubles en la cultura política socialista.

Para los socialistas el partido es un instrumento; para a través de la acción de gobierno como medio, alcanzar la justicia social y la reducción de la desigualdad.

Votaré a Javier, apoyaré su candidatura y me dejaré la piel en su campaña.

No voy a hablar del otro lado, tengo buenos amigos apoyando la otra candidatura. Amigos y amigas que creo que se encuentran equivocados, haré lo posible para convencerles de su error, y trataré de explicarles las nefastas consecuencias que produciría el éxito final de sus tesis.

Empecé mal con Javier, casi doce años después Javier me sigue sorprendiendo (para bien), en su camino personal y en su reflexión de partido ha asumido algunas de las tesis que revindicamos desde hace años. Soy socialista urbano y me he sentido huérfano de representación, durante demasiados años hemos estado carentes de un órgano fundamental para dirigir el PSOE en la ciudad de Zaragoza, sentía que las decisiones estaban siendo tomadas en un ámbito lejano, extraño y ajeno. Ahora vamos a disponer de ese órgano. Pero Lambán plantea también la apertura del partido, el alineamiento con una democracia radical y plural, con la regeneración, con una apuesta por la participación y la ruptura de la mesa camilla como único ámbito de toma de decisiones.

Javier demostró en su momento en la confección de listas a las Cortes de Aragón su apuesta por la renovación y se compromete en que esta continúe en los órganos del partido. Serán el mérito y la capacidad los elementos que sirvan de criterio para la selección de los liderazgos, Javier deja atrás de esta manera el viejo modo de ejercicio de poder orgánico y la selección en base a una suerte de “tanto tienes, tanto vales”, de poco valen en estos tiempos las obediencias ciegas, las adhesiones inquebrantables y la paquetización de la militancia.

Por todo eso, en su acción encuentro su mejor aval. No diré más.

Javier, eres y somos izquierda en marcha, y lo que haces, lo que hacemos es por el bien común, por el de todos los socialistas aragoneses y por todos los aragoneses, por ti, por mí y por todos los compañeros.

Miguel Serrano, analista político

4 thoughts on “Por todos los compañeros”

    1. Lo entiendo como una velada amenaza. He relatado mi opinión con el máximo respeto. Buena vista no tengo, probablemente porque he estado muchos años delante de un ordenador en un call center. Dicho lo cual un sitio donde me aprecian y puedo volver a un puesto cómodo.

  1. Tu te has expresado con respeto lo acepto, ahora bien el que no hablo con ningún respeto a los militantes fue Javier Lamban cuando intento desprestigiar las primarias hablando de operación triunfo, entonces nos falto el respeto a todos los que queriamos elegir libremente a nuestro Secretario General, Secretario que fue destituido de u.a forma bochornosa con su participación.

    También nos falto el respeto cuando después de decirnos aquello de no, es no, participó o colaboro con el grupito que le dio paso a el PP, en fin np se que será ahora para el la izquierda en.marcha , espero que no sea volver a darle paso otra vez a el PP cm.
    A ti te gustará mucho Javier Lamban pero conmigo que no cuente a mi no me vuelve a traicionar este Señor

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