Perú apuesta por el continuismo

EFE

El presidente, Pablo Kuczynski, renueva todo el gabinete, tras la destitución de su primer ministro por orden del Parlamento, sin modificar apenas su gestión.

Perú está viviendo durante estas semanas uno de los momentos políticos mas tensos en los últimos tiempos, después de que la cámara de representantes forzara el cese tanto del primer ministro como de su gabinete al completo. El Congreso de aquel país tomaba la decisión de forma mayoritaria, con la oposición de apenas 22 diputados de las formaciones Peruanos por el Kambio y Alianza para el Progreso.

En la intensa respuesta contra el gobierno destacaron los 71 parlamentarios del partido fujimorista Fuerza Popular, que le atacaron con gran vehemencia, buscando inestabilizar un ejecutivo rodeado, y marcando todavía mas las diferencias entre ambos poderes. La hija mayor del expresidente encarcelado, Alberto Fujimori, y lider del partido, busca así ganar influencia política y mediática tras salir derrotada de las presidenciales de 2016.

Tras el polémico proceso, el presidente, Pablo Kuczynski, ha elegido a Mercedes Aráoz, segunda vicepresidenta, como su nueva primera ministra y ha conservado a buena parte de los ministros actuales.

Gobierno continuista

El gobierno del mandatorio de Peruanos por el Kambio, se ha visto obligado apenas un año después de constituirse, a variar su gabinete para satisfacer al Parlamento. Pasada una jornada marcada por la tensión con la oposición, Kuczynski tomó la determinación de reformar inmediatamente su administración para intentar calmar la situación. Ya antes de la adversa fecha, los fujimoristas habían censurado la gestión de algunos ministros como los de Educación, Economía y Transportes.

En el nuevo gabinete la que fuera segunda vicepresidenta del gobierno, la economista Mercedes Aráoz, ha sido finalmente designada como primera ministra. En lo que respecta a los ministros, trece se han mentenido, y según todos los indicios la política en lo relacionado con la gestión pública va a continuar una senda similar. El país escuchará por tanto las recomendaciones de la OCDE que le emplazan a seguir invirtiendo en infraestructuras.

A su vez, el presidente Kuczynski asegura que se abre un nuevo tiempo en el que las negociaciones con la oposición, de mayoría fujimorista, serán continuas y donde se buscará mejorar las relaciones con el Parlamento. Además, la confirmada visita del Papa Francisco en enero, todo un triunfo gubernamental según sus integrantes, será la prueba de fuego internacional para el nuevo gobierno que aún debe certificar su solidez.

El indulto a Alberto Fujimori, en el aire

En medio del torbellino que ha supuesto la caída del gabinete presidencial, una nueva polémica doméstica ha resurgido. El que fuera presidente de la república, Alberto Fujimori, detenido acusado de asesinato y secuestro, vuelve a ser el centro de la atención por el posible indulto al que podría ser sometido.

La minoría del actual presidente y la mayoría absoluta de los fujimoristas se han convertido en un cóctel insoportable sobre el gobierno, presionado para que indulte al político. Un chantaje que coloca a Kuczynski en el centro del huracán, pudiendo lograr, de hacerlo, la paz parlamentaria, pero perdiendo para siempre el apoyo de quienes le auparon al poder.

Solo las desabenencias en el seno del fujimorismo, incluidas las luchas intestinas en la propia familia del expresidente, podrían inclinar la balanza hacia el lado del presidente. Con el transcurso de los días se constatará al fin qué decisión es la que triunfa ante uno de los temas mas delicados en la sociedad peruana.

Sergio Rupérez

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