Pequeños cambios desatan grandes consecuencias

Si reflexionamos brevemente sobre las encuestas y el resultado de las elecciones alemanas, podemos afirmar que las encuestas no han fallado. Simplemente hay comportamientos más difíciles de predecir. El partido de Merkel, la CDU, logró el primer puesto con un 33%, en un segundo puesto y a 13 puntos se sitúa el SPD liderado por Schulz. Finalmente la medalla de bronce se la llevó el partido de extrema-derecha AfD, que logró movilizar a muchos votantes que anteriormente se habían abstenido. Por último están los liberales del FDP, la extrema-izquierda (Die Linke) y los Verdes (Die Grünen) en ese orden.

El titular electoral de estas elecciones es que los dos partidos mayoritarios pierden votantes hacia los partidos pequeños, los cuales han ganado más votantes. El panorama electoral en Alemania se pluralizado. Son los peores resultados de la historia del SPD y el peor resultado de la CDU desde las elecciones de 1949. Los partidos de izquierdas (Die Linke y Die Grünen) mejoran levemente sus resultados respecto a las últimas elecciones, sin embargo no alcanzan su mejor cifra lograda en las elecciones de 2009. Lo mismo ocurre con el FDP, el partido liberal, que también obtuvo sus mejores resultados en 2009, pero tras gobernar junto a Merkel en esa legislatura se quedó fuera del Bundestag en 2013. Ahora vuelve a entrar con fuerza al obtener su segundo mejor resultado histórico. Por último, el partido de extrema-derecha entra por primera vez en el Bundestag desde la Segunda Guerra Mundial.

Analicemos los resultados

Electoralmente lo más interesante de estas elecciones son las diferencias en el comportamiento electoral entre Alemania Occidental y Oriental, el auge de la extrema-derecha y las diferencias sociológicas entre los votantes de los partidos.


Voto en en el Este (incluyendo Berlín-Este)

En primer lugar, si las elecciones solo tuviesen en cuenta el voto en la antigua RDA, AfD sería el segundo partido más votado y Die Linke el tercero. Evidentemente el partido más votado fue la CDU, menos en tres provincias donde lo fue AfD y una donde lo fue Die Linke. Incluso en Berlín-Este son todavía palpables las diferencias, es curioso observar como Die Linke es el partido más votado en aquella parte de la ciudad. La extrema izquierda se sitúa como la segunda fuerza de la ciudad con un 18%, superando al SPD que cayó del 24,6% al 17,9%. La CDU también descendió varios puntos, pero se sigue manteniendo como el partido más votado en la capital alemana.

Fuente: Berliner-Zeitung

Inmigración en Alemania (más oscuro=más inmigración)

Voto a AfD en Alemania (más oscuro=más voto)


Fuente: via @AliCologne

La extrema izquierda ha tenido históricamente buenos resultados en esas regiones de Alemania y en la mitad Este de la capital. La duda ahora es el porqué del surgimiento de la extrema derecha en ese territorio. Por las encuestas sabemos que el perfil medio del votante de AfD es hombre, de mediana edad y en paro o un empleado, pero en una situación económica difícil. Cuyas principales preocupaciones son el crimen, el terrorismo y los refugiados

y prefieren cerrar las fronteras ya que temen que la inmigración cambie demasiado la cultura alemana y su estilo de vida. Lo curioso es que son precisamente las regiones donde más voto obtienen, las que menos inmigración reciben de Alemania.

AfD se ha nutrido principalmente de ex-abstencionistas y de antiguos votantes de las CDU, probablemente críticos con las política de los refugiados llevada a cabo por Merkel. Además también ha recogido a muchos votantes que se decidían por partidos pequeños que no lograban entrar en el Bundestag, probablemente eran partidos del amplio espectro de la derecha.

Escenarios probables de gobierno

Con estos resultados parece que va a ser complejo formar gobierno. En primer lugar, Schulz ya ha descartado que el SPD vaya a entrar de nuevo en una Gran Coalición, algo lógico observando los pocos réditos que ha obtenido su partido tras las últimas coaliciones con la CDU. Los socialdemócratas han perdido parte de su identidad, sus votantes se quejan de que su partido no haya explicado bien que entiende por justicia social y que no tiene un tema central que entusiasme al electorado. Además, en general los votantes creen que los socialdemócratas no se han posicionado lo suficiente en contra de Merkel, que su candidato no es muy convincente y que no saben muy bien que defiende el partido. Como decía en un vídeo pre-elecciones, el SPD está perdiendo votantes porque los anteriores Gobiernos de Coalición le están pasando factura. Pese a haber logrado sacar adelante algunas de sus iniciativas, no obtiene réditos electorales al no lograr mostrarse como una alternativa real a las políticas de Merkel, sobre todo en el plano social.

La segunda opción sería la denominada `Jamaika´ por los colores de la CDU (negro), FDP (amarillo) y Die Grünen (verde). Sin embargo, esta coalición sería muy complicada debido a las diferencias entre el FDP y los verdes. Además la CSU (el socio de la CDU en Baviera) quiere evitar que AfD obtenga más votos en Baviera, donde en muchas regiones ha sido segunda fuerza. De esta forma AfD logra muchas veces marcar la agenda, no olvidemos que el año que viene hay elecciones en Baviera. Por otro lado, los verdes se dividen entre aquellos más de izquierdas que se niegan a gobernar junto a la derecha y los más moderados, además que cualquier acuerdo lo someterán a una consulta entre sus militantes. Los verdes no aceptarán entrar en este gobierno a no ser que se lleven a cabo grandes cambios en materia ecológica. Pese a todo, el apoyo social a este tipo de coalición ha aumentado varios puntos tras las elecciones

Fuente: Christian Odendhal

La tercera opción sería un gobierno minoritario evidentemente liderado por la CDU y con la abstención del SPD, la duda sería si con los verdes o con el FDP. Para el SPD sería más sencillo si fuese con los verdes, pero para la CDU sería más fácil con el FDP debido a la presión de su socio en Baviera, la CSU. Esta opción sería complicada e inusual, nunca desde la Segunda Guerra Mundial se ha dado un gobierno en minoría, pero permitiría al SPD mantenerse en la oposición e influenciar al gobierno.
De todas formas, el 15 de octubre hay elecciones en Baja-Sajonia así que hasta entonces no comenzarán las negociaciones de verdad. Aunque se establezcan unas fechas máximas para formar gobierno, probablemente se supere el récord de 87 días.

A todo esto hay que sumarle la dimensión europea, ya que Macron quiere llevar a cabo grandes reformas en la Unión Europea que para el SPD o los Verdes no serían un problema, sin embargo los liberales del FDP son más reticentes a muchas de esas reformas, sin olvidar que la CSU y la CDU también tienen sus diferencias. Aunque Merkel se mostró abierta a llevar a cabo algunas reformas en la última cumbre europea.

Se avecinan unos meses muy interesantes en la política alemana y el gobierno resultante tendrá unas consecuencias para Europa

Bibliografía

http://wahl.tagesschau.de/wahlen/2017-09-24-BT-DE/umfrage-afd.shtml

Tarek Jaziri, redactor de Polikracia 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *