Nuevo ministro de cultura: José Girao Cabrera

José Girao
José Girao Cabrera | arteinformado.com

Tras la dimisión de Máxim Huerta la pasada semana, prometía su cargo José Girao Cabrera el 14 de junio de 2018 convirtiéndose en nuevo integrante del gobierno de Sánchez.

La salida del responsable del ministerio de Cultura, Máxim Huerta, se propuso como resultado de una serie de días frenéticos en los que se conocían sus faltas ante Hacienda. Sumando las polémicas presentes en ocasiones anteriores, el gobierno daba una solución de urgencia para evitar ser identificado con la corrupción. El exministro afirmaba en rueda de prensa que había sido víctima de una «caza» anotando además que había pagado por su descalabro con Hacienda. Los 256.778 euros defraudados al fisco pusieron en entredicho tanto su figura, como a Sánchez, a quien se le espeta que sus ministros deberían haber atravesado un examen de conciencia.

José Girao Cabrera ya había sido propuesto entre los candidatos a ministro pero el ejecutivo decidía apostar por una línea mucho más arriesgada. Tras los eventos relacionados con Huerta, no tardó demasiado en ser llamado para ocupar el cargo. La línea profesional de Guirao es muy distinta a la de su predecesor. Esto no es casual ya que el mundo de la cultura había recibido con cierto recelo a Huerta al no contar con el prestigio que otros candidatos ponían encima de la mesa. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Murcia es especialista en Gestión Cultural. Comenzó como gestor en la propia Diputación General de Almería entre 1083 y 1987. Un año después marchó a Sevilla donde ocuparía el cargo de director General de Bienes Culturales en la Junta de Andalucía y del centro de Bellas Artes y Archivos del Ministerio de Cultura.

En la misma comunidad el Plan General de Patrimonio Histórico, de Bienes Culturales y la creación del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico. Además, es patrón de las fundaciones Antonio Gala, Federico García Lorca y de la Fundación de Grabado Contemporáneo de Marsella. En Madrid cuenta con el mérito de haber dirigido y remodelado el Reina Sofía siendo capaz de tratar con diferentes partidos. Alternando con esto es director de la Fundación Montemadrid con objeto de ampliar a la ciudadanía el acceso a la cultura incrementando su accesibilidad social. En Lavapiés desarrolla además el proyecto vanguardista La casa encendida que ha contado con gran éxito.

Un perfil que combina el conocimiento polifacético con las habilidades burocráticas propias de un buen gestor. Sin embargo, algunos medios lo vinculan con el escándalo aún sin resolver del IVAM, en relación precisamente con el Museo Reina Sofía. Sumando los retos mencionados en anteriores ocasiones nos encontramos ante un sucesor caracterizado por pertenecer al ámbito más clásico de la cultura y estar familiarizado con la toma de decisiones.

Cristina Gimeno Calderero

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