“No hay excusas”: el Primero de Mayo Zaragoza sale a las calles

“No hay excusas”, mensaje que todos los trabajadores y todas las trabajadoras, que salieron a la calle el Primero de Mayo, lanzaron al Gobierno de España y a empresas para reivindicar y luchar por un “empleo estable, salarios justos, pensiones dignas y más protección social”.

UGT y CC.OO. hicieron un llamamiento a la clase trabajadora de 70 localidades españolas para “recuperar sus derechos”, cuyas reivindicaciones fueron recogidas en un manifiesto. En Zaragoza, los encargados de poner voz a este escrito fueron los Secretarios Generales de los sindicatos convocantes de Aragón, Daniel Alastuey y Julián Buey.

Pancartas, cantos y mucha indignación definieron un día reivindicativo. 10.000 personas, según los sindicatos UGT y CC.OO., acudieron a las concentraciones y manifestaciones convocadas en la capital aragonesa por el día del Trabajador, fecha necesaria para visibilizar las problemáticas que sufre la clase trabajadora de todo el mundo.

“No hay excusas”, en una gran pancarta, fue la cabecera de la manifestación zaragozana, en la que pusieron el color las miles de personas que ondeaban banderas rojas. La marcha comenzó en la plaza San Miguel, pasando por el Coso y el Paseo Independencia para terminar en el Paraninfo. “Rajoy escucha, estamos en la lucha” o “Contra el paro, lucha obrera” fueron algunos temas de la banda sonora del Día del Trabajador.

“Sin trabajo no hay riqueza y sin empleo digno y sin condiciones no hay reparto de la riqueza, ni progreso en ningún país”, expresó Julián Buey, Secretario General de CC.OO. Aragón, a empresarios y al Gobierno. Alastuey también declaró: “Es el momento de que nos sentemos a negociar la forma en la que se debe repartir la riqueza que se está generando en este país”.

Alguna de las circunstancias que preocupan a las centrales sindicales son la emigración de jóvenes en busca de “un futuro mejor” debido a que el empleo en España “es cada vez más precario y en el que aumentan las formas de explotación laboral”. La discriminación que sufren las mujeres en el trabajo, cuya brecha salarial es del 23% inferior respecto al sueldo de los hombres, también es un asunto que estos sindicatos tuvieron presente en el Primero de Mayo.

La economía española aumenta desde hace tres años y las empresas están recuperando beneficios, aun así, “los salarios no crecen, mientras los precios suben”, afirman estos sindicatos. “No hay recuperación económica, los obreros y las obreras de este país seguimos en crisis. Hay que decirlo bien claro y bien alto”, puntualizó Buey. “2,2 millones de ocupados menos que en 2007” es alguno de los datos que aparecen en el manifiesto del Día 1 de Mayo.

No solo en Zaragoza hubo manifestaciones y concentraciones, en otras ciudades y municipios de Aragón como Tarazona, Andorra, Teruel y Huesca, la clase trabajadora también se echó a las calles. “Los sindicatos llegaremos tan lejos como nos lleven los trabajadores con su voluntad movilizadora”, aseguró Julián Buey.

Durante la jornada reivindicativa en Madrid, estuvo muy presente la corrupción y los escándalos políticos, sobre todo con motivo de la encarcelación de Ignacio González. Jaime Cedrún, Secretario General de CC.OO. de Madrid, opinó acerca de la actualidad de la capital española: “Hoy vivimos en Madrid uno de los momentos de mayor vergüenza e indignación” ya que “tenemos en la cárcel, o camino de ella, a presidentes que han presidido la Comunidad de Madrid, que ha sido consejeros o consejeras de este Gobierno regional […] tenemos a Esperanza Aguirre, dimitida y esperando también a que pase por la Justicia […]tenemos alcaldes y concejales condenados; y a la prensa amordazada con el dinero del Canal de Isabel II”.

El Primero de Mayo es una fecha en la que se homenajea a los Mártires de Chicago, un grupo de obreros norteamericanos que murieron por culpa de la represión policial durante una manifestación en la que defendían la jornada laboral de ocho horas en 1886. Tres años más tarde en Francia, el Congreso Obrero Socialista adoptó el 1 de Mayo como el Día Internacional del Trabajo.

Desde entonces la clase obrera ha ganado muchos derechos pero todavía queda mucho camino por recorrer. Al grito de Julián Buey: “¡Viva la lucha de la clase obrera!”.

Laura Juan Lahuerta

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