México tiembla

Tehuacan

Dos terremotos en apenas dos semanas y la llegada del huracán Katia ponen en alerta a los mexicanos

No hay tregua para México. Un nuevo terremoto de magnitud 5,5 en la escala Richter hizo temblar el sur de México a las 9.18 hora local (14.58 GMT) el pasado viernes 15 de septiembre, aunque en esta ocasión sin tener que lamentar víctimas ni daños materiales.

El epicentro del sismo se localizó en el Pacífico a 31 metros de profundidad y a tan solo 56 kilómetros de Salina Cruz, Ciudad y Puerto del Estado de Oaxaca. Esta ciudad está ubicada en el Golfo de Tehuantepec, en el Sureste de México, zona que se vio catastróficamente afectada por el terremoto que se había producido apenas una semana antes, el 7 de septiembre.

El terremoto más fuerte registrado desde 1932

Un seísmo de magnitud 8,2 hizo temblar la tierra a 133 kilómetros del suroeste de Chiapas en la madrugada del pasado jueves 7 de septiembre dejando tras de sí 98 muertos: 78 en Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco.

Este terremoto, que se hizo sentir en Guatemala, México y en Honduras y el Salvador, es el de mayor intensidad que se haya registrado desde el terremoto de Jalisco-Colima de 1932, y se llega a comparar con el que asoló la ciudad de México en 1985, el cual dejó alrededor de 10.000 víctimas mortales.

Debido a su magnitud se temió que el terremoto pudiera ir seguido un tsunami, pero, aunque sí se registraron olas de gran tamaño, la alarma se disipó al comprobar su escasa potencia.

Juchitán de Zaragoza fue la ciudad del istmo más perjudicada, ya que en ella se registraron 36 víctimas mortales. A esto se le suman los miles de hogares que se vieron afectados, la mitad del palacio municipal que quedó completamente derruida, y la devastación del hospital de la ciudad, motivo por el cual los sanitarios tuvieron que trasladar a los pacientes al aire libre, y valerse de la escasa luz de sus móviles para continuar con su labor.

Óscar Cruz López, el secretario municipal de la ciudad de Juchitán de Zaragoza, valoró la situación al día siguiente del sismo: “Es como si la ciudad hubiera sido bombardeada”. Las muestras de comprensión internacional no tardaron en llegar desde España, Colombia, Chile, Ecuador, Bolivia, Venezuela entre otros países, los cuales quisieron ofrecer su ayuda a los mexicanos.

El presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto, se trasladó a la ciudad el viernes por la tarde con el objetivo de evaluar los daños y dar su apoyo. Cuatro días después del suceso, el 11 de septiembre, Peña Nieto declaró en su cuenta oficial de Twitter que sus objetivos se centran en la obtención de víveres y atención médica para las zonas afectadas y la elaboración de un censo de los daños para poder iniciar consecuentemente la reconstrucción.

¿Por qué dos seismos en tan poco tiempo?

México se encuentra en una zona de riesgo sísmico al hallarse sobre cuatro placas tectónicas que interactúan. Estas son: las del Pacífico, Cocos, Norteamérica, Caribe y Rivera. Debido a esta situación geológica, cada día se registran en el país más de quince temblores, aunque en su mayoría apenas son perceptibles. Los mexicanos están acostumbrados a los movimientos de tierra, pero el terremoto del 7 de septiembre provocó una gran conmoción por la devastación que causó.  Chiapas precisamente es uno de los estados más vulnerables por ser donde  convergen las placas de Cocos y del Caribe.

Huracán Katia

Casi simultáneamente, México se preparaba para aguantar el embiste de “Katia” unas lluvias tropicales que se transformaron en huracán el miércoles 6 de septiembre. Sin embargo, Katia se debilitó y transformó durante la madrugada del sábado en tormenta tropical tras tocar tierra en el estado de Veracruz, donde en Xalapa dejó a su paso dos víctimas mortales a causa de un corrimiento de tierra . Además, según informó el gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yumes, cerca de 77.000 personas quedaron sin electricidad,  53 municipios del estado se vieron afectados y alrededor de 2.000 personas tuvieron que resguardarse en refugios.

El presidente mexicano alertó a través de Twitter que la llegada del ciclón se percibiría con más intensidad en las zonas más afectadas por el terremoto del día anterior y llamaba a actuar con precaución.

Katia es precisamente el tercer ciclón que amenaza el Atlántico. El huracán Irma que ya se ha cobrado la vida de 40 personas y ha dejado daños de millones de euros, llegó casi al mismo tiempo que el huracán Harvey y traía junto a él otros dos ciclones, José, que va persiguiendo las mismas zonas que devasta Irma,  y  Katia casi extinguido en su totalidad si bien todavía podría dejar fuertes rachas de lluvia.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que, según Aemet, José, Katia e Irma no son huracanes comparables sino que se dan debido a las características especiales de la zona. Estos fenómenos tropicales extremos se producen debido a la condensación del aire húmedo, condensación que se da por el calor existente en esta zona, lo que desemboca en cambios de presión que provocan vientos, nubes y tormentas que dan forma a los huracanes.

Aurora Isabel Martínez Sanz

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