Mariano Rajoy, primer Presidente del Gobierno español que declara como testigo ante la justicia

Rajoy declara como testigo en la Audiencia Nacional / Fuente: Diario de Navarra-Agencias

El pasado 26 de julio, por primera vez en la democracia, un Presidente del Gobierno en el cargo tuvo que declarar en un Tribunal de Justicia. Mariano Rajoy acudió a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares, para declarar como testigo por la primera etapa de la trama Gürtel (1999 – 2005). Rajoy centró su declaración en afirmar que su labor era exclusivamente política y no de la “contabilidad”.

Los magistrados se esforzaron por que las preguntas de los abogados y las propias respuestas del testigo se ciñeran al tema a tratar (la relación de Francisco Correa con las campañas del PP en Pozuelo y Majadahonda), lo que generó momentos de tensión con los letrados. El Presidente del Gobierno consideró los “papeles de Bárcenas” como “absolutamente falsos”. Rajoy admitió que algunos miembros del partido recibían complementos salariales, pero que “se declaraban a Hacienda”.

“Desconozco las actividades del señor Correa porque ni lo conocía”, aseveró el Jefe del Ejecutivo sobre el presunto cabecilla de la trama Gürtel. Rajoy calificó a Correa como un “proveedor” con el que solo se relacionó “para echarle”. Esta decisión la tomó el Presidente después de que el entonces tesorero del partido, Álvaro Lapuerta, en una reunión en la que participó también Esperanza Aguirre, le advirtiera de que Correa utilizaba el nombre del partido para hacer negocios. En tal reunión celebrada en 2004 en el despacho de Rajoy, el Presidente dejo el asunto en manos de Aguirre: “A ella le competía como presidenta del partido en Madrid. Le pedí que se enterase de qué estaba ocurriendo y que tomara las decisiones oportunas”.

Rajoy también explicó la reunión que mantuvo en 2010 con Javier Arenas y Luis Bárcenas. Rajoy calificó de “razonable” ese encuentro ya que era la “despedida de Bárcenas”, después de muchos años en el partido. El ex tesorero pidió a Rajoy disponer de coche oficial y de una sala para guardar documentos, lo cual al Presidente le pareció razonable, ya que no había recibido “quejas” de su labor.

Los papeles de Bárcenas tuvieron cierto protagonismo en el juicio. El Presidente aclaró el “todo es falso, salvo alguna cosa” que pronunció cuando se descubrió el escándalo: “Lo que se refería a mí era absolutamente falso, otros compañeros dijeron lo mismo, pero había algo que podía ser cierto y me pareció que lo más honesto era explicarlo así”. El presidente también explicó su SMS a Bárcenas: Me enteré de que Bárcenas tenía cuentas en Suiza por los medios de comunicación. Me escribió y respondí a sus mensajes, porque tengo costumbre de responder y lo hago porque tienen mi teléfono”. Rajoy aseguró que aunque en el mensaje dijo que le llamaría, al final no hizo nada, “hasta el punto de que no lo llamé”.

En un acto posterior a su participación en el juicio, Rajoy afirmó sentirse “contento de haber colaborado con la Justicia” y recalcó el compromiso de su partido de luchar contra la corrupción. “En el PP ha habido sus problemas y sus historias como las ha habido, y muchas, en otras fuerzas políticas, pero estamos decididos a combatir la corrupción, a ganar la batalla y para ello vamos a seguir siendo colaboradores fieles de la Justicia”, declaró Mariano Rajoy. A la llegada al acto, Rajoy fue aplaudido por importantes figuras del partido presentes, como Cristina Cifuentes o Martínez-Maíllo.

Rajoy llega en coche a la Audiencia Nacional / Fuente: ElPlural

Los cientos de periodistas (más que manifestantes) congregados en las imediaciones de la Audiencia Nacional no pudieron obtener una declaración o imágen del Presidente entrando al recinto. La mayoría de periodistas tuvieron que permanecer dentro de la sala de prensa durante la entrada y la salida de Rajoy, quien accedió al edificio en coche por el garaje, rodeado de estrictas medidas de seguridad. El garaje está reservado exclusivamente a los magistrados, pero con el Presidente del Gobierno se hizo una excepción.

A su llegada a la sede judicial, Rajoy fue recibido por el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, lo cual no es habitual con el resto de testigos. Según fuentes de la Audiencia Nacional fue un acto de “cortesía institucional”, un trato equiparable al de Felipe González cuando declaró en sede judicial siendo ya expresidente, entró por la puerta principal del Tribunal Supremo. A diferencia del resto de testigos, Rajoy pudo declarar en el estrado en una mesa contigua a la de los magistrados.

Ignacio López Soláns

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