Macron ya no camina solo

Europe 1

El nuevo presidente francés configura un gobierno entre la izquierda y la derecha para defender su proyecto europeísta

Satisfacción. Este es el sentimiento que ha provocado el nuevo presidente francés, Emmanuel Macron, tras observar sus movimientos durante una semana en el recién estrenado cargo. Según la encuesta telefónica realizada por Jounal du Dimanche a 937 personas representativas del pueblo francés, mayores de 18 años, el nuevo presidente habría logrado complacer a un 62% de la población. Esta respuesta de sus conciudadanos lo situaría a medio camino en popularidad entre Sarkozy, quien en el año 2005 se alzó con un 65% de los corazones franceses, y el socialista Hollande que logró conquistar en el 2012 a un 61% de la ciudadanía.

Por el momento, el europeísta Macron se perfila como el punto de encuentro entre la derecha y la izquierda, o al menos eso ha querido demostrar con la configuración de su nuevo gobierno que ha generado tanta sorpresa como controversia.

El primer paso que efectuó después de que le tomaran la fotografía caminando solo directo a la plaza del Louvre en la noche de su victoria como símbolo de su larga andadura hasta alcanzar la presidencia, fue dirigirse a Alemania, donde la canciller Angela Merkel lo esperaba. Pero antes, dejaba un nombramiento resuelto a sus espaldas, el de su nuevo primer ministro: Edouard Phillipe, un hombre de 42 años integrante del ala derecha de la política francesa. Con este movimiento, Macron pretende atraer hasta sus filas a los defensores del ex primer ministro francés, Alain Juppé. El primer movimiento fue hacia la derecha, pero Macron se encargaría de estabilizar la balanza después de regresar de Berlín. En la capital alemana, Merkel y Macron mantuvieron una conversación para repotenciar el denominado eje París- Berlín, y así lograr impulsar una Unión Europea más fuerte, o al menos una eurozona más sana.

España con la eurozona tan defendida por Macron:

Precisamente la eurozona también estaba el lunes entre los puntos que preocupaban al gobierno español, que mandó a la Comisión Europea un informe para potenciar la gobernanza de la zona euro. Gracias al informe publicado por el diario El País, se supo que entre los planes de España figuraría el impulso de un presupuesto común, la creación de un Tesoro europeo, eurobonos y una mutualización de riesgos. Desde Bruselas, el ministro español de Exteriores, Alfonso Dastis, dejó clara las intenciones de España en este aspecto: “Pedimos lo que siempre hemos pedido. Una mejor gobernanza de la eurozona que incluye elementos de una unión fiscal, unión bancaria, de la unión monetaria que ya existe y la unión económica”.

Volviendo a Alemania:

Francia y España estaban más o menos de acuerdo, faltaba convencer a Alemania, tarea que estaba llevando a cabo Macron. Merkel se mostró decidida para trabajar junto al presidente francés, pero no tanto de sus propuestas de reforma de la Unión Europea, las cuales todavía tienen que establecer unas bases más sólidas antes de que considere oportuno darles el visto bueno. En cualquier caso, recalcó que “los intereses de Alemania están estrechamente ligados con los intereses de Francia”.

El nuevo gobierno francés:  11 mujeres y 11 hombres

El dinero queda en manos conservadoras. Emanuel Macron optó por nombrar a Bruno Le Maire y Gérald Darmanin, ministro de Economía y ministro de Hacienda y Cuentas Públicas, respectivamente. Estos dos hombres fueron expulsados del partido Los Republicanos al conocerse su nuevo nombramiento en las filas centristas de Macron, al igual que le sucedió al primer ministro, Edouard Phillipe.

Educación pasa a Jean-Michel Blanquer presidente del Instituto de las Américas en Francia, si bien el nuevo ministerio de Enseñanzas Superiores queda otorgado a la profesora universitaria Frédérique Vidal. El peso de Sanidad reside ahora en la doctora defensora de la sanidad pública, Agnès Buzyn. Trabajo va para la diplomada en Historia, Ciencias de la Educación y psicología clínica, Muriel Penicaud, y Cultura a la responsable de la editorial Actes Sud, Françoise Nyssen. Por el deporte la campeona olímpica Laura Flessel deja la espalda para dirigir su Ministerio.

Por otro lado, los Asuntos Exteriores del país dan un giro a la izquierda y quedan bajo la responsabilidad del socialista Jean-Yves Le Drian. La difícil tarea de salvaguardar el interior del país reside ahora en el socialista Gérard Collomb. Francia, interior y exteriormente, también quiere ser socialista. Y para evitar que nadie la ataque ya tiene como ministra de Defensa a la centrista Sylvie Goulard, y con el objetivo de implantar la Justicia al también centrista François Bayrou. Marielle de Sarnez, del Movimiento Demócrata, será la encargada del Ministerio de Asuntos Europeos.

Elisabeth Borne, quien fuera jefe de gabinete en el Ministerio de Ecología, es la nueva ministra de Transportes. Annick Girardin, radical de izquierdas, pasa a encargarse del Ministerio de Ultramar. También en el sector radical de la izquierda se encuentra Jacques Mézard, nuevo ministro de Agricultura y Alimentación.

El periodista y secretario general de En Marche, Richard Ferran, aporta un toque socialista al Ministerio de Cohesión de Territorios.

Y, por último, el ecologista conservador Nicolas Houlot amenaza con ser el terror de las centrales nucleares al mando del Ministerio de Transición ecológica y solidaria.

El nuevo gobierno ya marcha:

El nuevo Ejecutivo de Macron pretende llevar a cabo una ley de moralización de la vida pública, a través de la cual se prohibiría que ministros o parlamentarios puedan contratar a familiares o personas próximas. Otro objetivo en esta línea es el de evitar que una persona sea elegida para el mismo puesto público tres veces.

En cuanto a la polémica reforma laboral, Macron quiere fomentar el empleo otorgando una mayor flexibilidad para que las empresas puedan negociar la jornada laboral y hasta los salarios. Pero al mismo tiempo, también quiere evitar que los autónomos carguen con tantos deberes económicos. La supresión para el 80% de los franceses del impuesto municipal de residencia es otra opción que se está barajando.

Aurora Isabel Martínez Sanz

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