Lady Di: 20 aniversario de la muerte de un icono

Mundo TKM

Se cumplen veinte años del fatídico fallecimiento en París de la princesa Diana de Gales, la mujer que revolucionó Buckingham Palace.

Diana Frances Spencer (Sandringham, 1961), conocida públicamente como Diana de Gales, nació en el seno de una familia aristócrata, siendo la cuarta hija -la menor- del matrimonio noble formado por John Spencer y Frances Roche. Desde el principio la vida de Diana estuvo rodeada de lo mas granado de la sociedad británica, desarrollando sus estudios entre Inglaterra y Suiza, lo que le acercaría con el tiempo a su futuro marido Carlos de Gales.

Con la confirmación del enlace entre la benjamina de los Spencer y el principe de Gales, pronto la vida de Diana cambiaría totalmente. Si bien se convertiría en un icono de la sociedad británica e internacional, por su estilo, gustos o actividades, a su vez las reticencias de la propia familia real y el acoso de parte de la prensa deslucirian poco a poco su intenso brillo.

En la actualidad, dos décadas después del dramático accidente de tráfico donde perecería, la situación dentro y fuera de palacio ha variado considerablemente. Son numerosos los actos de recuerdo y homenaje por todo el globo, la prensa entona el mea culpa por su comportamiento por aquel entonces y la propia Casa Real se transforma con los aires renovadores de Kate Middleton, princesa de Cambridge.

Una princesa diferente

La pequeña Diana vivió, tras el divorcio de los Spencer, parte de su vida con su padre hasta que accedio a varios internados femeninos. Después, acudiría a Suiza para extender el aprendizaje para finalmente fijar su residencia en Londres. Allí conocería a su futuro marido, el principe de Gales, y heredero de la Corona británica, con el que se casaría pasados dos años.

Con la aparición de Diana, la imagen de la residencia real británica cambió. Ella iluminaba los medios, era muy querida por la ciudadanía y solía, tras el nacimiento de sus hijos, intentar dar la sensación de ser una persona mas con sus particulares gustos. Esta forma de entender el mundo le valió muchos alagos por parte de la sociedad, convirtiéndose en un personaje muy popular y admirado, pero también generó críticas en la prensa, tambaleando a la pareja.

Fue entonces cuando llegó el divorcio, anunciado con cuatro años de antelación pero oficializado el 28 de agosto de 1996. La ruptura, lejos de alejar a la princesa de los focos, le terminó convirtiendo en un icono para la posteridad. La prensa le siguió persiguiendo posteriormente, esta vez con su nuevo compañero sentimental, Dodi Al Fayed, hijo del empresario Mohamed Al-Fayed, hasta que falleció en París debido a un terrible accidente de tráfico, a causa, según las investigaciones, de la embriaguez del conductor.

Acoso y derribo de los papparazzi

La enorme fama que le suposo el casamiento real, pronto convirtió a Diana en el blanco de cientos de reporteros y papparazzis, que buscaban, en ocasiones de manera absolutamente enfermiza, retratar cada segundo de su intensa vida. Aunque algunos reportajes visibilizaron con decoro y espíritu informativo los principales movimientos de la princesa, la prensa sensacionalista terminó por convertir su imagen en un espectáculo y un gran negocio.

Diana tuvo una relación con los medios de comunicación dispar, ya que admiraba verse reflejada en los reportajes fotográficos, pues ampliaban su notoriedad, pero a la vez huía de la presión que algunos rotativos de las islas, los denominados “amarallistas”, ejercían sobre ella. Pese a todo, finalmente esa expectación generada en torno a ella pudo aprovecharla para visibilizar causas nobles en países en vías de desarrollo, ciertos valores que también inculcó a sus hijos Harry y Guillermo, o incluso sus propias miserias personales.

 

Uno de los momentos mas tensos en su relación con la prensa ocurrió el 31 de agosto de 1997. Tras fallecer en un accidente en París mientras viajaba junto a su nueva pareja, parte de la prensa no dudó en retratarla cuando todavía respiraba.

Este hecho, aunque no tuvo consecuencias judiciales, quedando absueltos los periodistas Christian Martínez, Jacques Langevin y Fabrice Chassery, sí que quedó en la memoria de los británicos, incluida la propia Casa Real, resultando muy dañada la imagen de los periodistas gráficos. Desde entonces la realeza es mas cauta en sus declaraciones y las demandas por intromisión en la intimidad se han disparado.

Homenaje a lo largo y ancho del mundo

Con motivo del destacado aniversario, en diversos lugares del planeta, incluido en primer plano Reino Unido, se han celebrado homenajes para recordar a uno de los iconos mas reconocibles de la historia reciente. Diana de Gales conquistó a buena parte de los británicos y a millones de ciudadanos gracias a su particular personalidad, muy alejada de los cánones reales habituales.

Las reacciones al vigésimo aniversario en nombre de Buckingham no tardaron en producirse. La cuenta de Twitter de los duques de Cambridge manifestó su personal homenaje en un sentido tweet acompañado de una imagen de la princesa.

Además, con motivo de las celebración, se emitió el documental Diana, nuestra madre donde los hijos de Diana se sinceran sobre la vida de su progenitora, lo que ha causado gran revuelo por los excepcionales relatos que se narran en la reportaje.

Entre los homenajes mas relevantes destacan las ofrendas de flores frente al palacio y junto al tunel del Alma donde ocurrió el accidente en París, y las diferentes concentraciones de personas en señal de duelo,  emulando a las que se sucedieron tras su fallecimiento.

Sergio Rupérez

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