La polémica en Estados Unidos se hereda

Donald Trump Jr. presenta a su padre, el presidente de EE UU, en un evento. Reuters Vídeo: ATLAS

El hijo mayor de Donald Trump ha hecho sus primeras declaraciones tras conocerse que mantuvo una reunión secreta con la abogada rusa Natalia Veselnitskaya, vinculada al Kremlin. Según ha explicado Trump Jr., el objetivo de la reunión era muy claro, aunque los resultados fueron insuficientes. Intentaba conseguir pruebas que desprestigiaran a la candidata demócrata Hillary Clinton. El descubrimiento de una nueva reunión del clan Trump con miembros del gobierno ruso evidencia la repercusión que tuvo Vladimir Putin, presidente de Rusia, en las elecciones a la presidencia de Estados Unidos.

El primogénito de Trump intentó rebajar la importancia de esta reunión alegando que no recordaba si quiera la celebración del encuentro, además de que fue el “New York Times” el que la devolvió a su memoria. Después de recordar el acto, Trump Jr. aportó: «No había nada que contar. Fue una total pérdida de 20 minutos, lo cual fue una pena». Para haberlo olvidado recuerda el contenido y duración de la reunión con bastante exactitud. El hijo del presidente de Estados Unidos considera que ese encuentro olvidado era un mero procedimiento de las elecciones del país americano, puesto que querían sacar a la luz todos los misterios ocultos de Hillary Clinton que, según él, la prensa protegía.

Con el fin de proteger a su padre de una investigación en la que cada vez se asegura más la influencia rusa en las elecciones, ha añadido que en ningún momento informó al presidente de EEUU de esa reunión. De nuevo, Donald Trump ha decidido defender a su hijo y corroborar todas las palabras que uno de sus herederos ha dicho en su defensa. Volvió a aludir a que existe un odio hacia Estados Unidos que quiere acabar con su presidencia: “Mi hijo es abierto, transparente e inocente. Es la mayor caza de brujas de la historia política”. Quizá debería recordar la caza de brujas de Joseph MaCarthy donde hubo inculpaciones infundadas, denuncias, irregularidades y listas negras de todo aquel acusado de ser comunista.

El actual presidente de Estados Unidos recurre a cualquier acusación para defender su postura durante las elecciones. Mientras que hay un proceso de investigación sobre si realmente hubo o no influencia de Putin en las elecciones, el magnate niega lo dicho explicando que la verdadera candidata prodigio de Vladimir era Hillary Clinton: “Si Hillary hubiera ganado, nuestros militares estarían diezmados. Nuestra energía sería mucho más costosa. Eso es lo que a Putin no le gusta de mí”. Trump continuó su alegato explicando las diferencias existentes entre los dos líderes, que, individualmente, luchan por tener el mayor poder posible y ser la máxima potencia, económica y militarmente, del mundo.

Donald Trump y Vladimir Putin mantuvieron la primera reunión física la pasada semana en el marco de la cumbre del G-20. Según se ha declarado, el encuentro duró más del doble de lo previsto, y hubo todo tipo de desencuentros y acusaciones mutuas, donde el presidente americano cuestionó las supuestas injerencias electorales. A pesar de sus amenazas y los lanzamientos de misiles a Corea, Trump apuesta por un diálogo entre todos para evitar cualquier enfrentamiento. El mandatario añadió sobre la reunión: “Creo que tuvimos una reunión excelente, una cosa que hicimos fue que logramos un alto el fuego en la mayor parte de Siria, donde hubo tremendo caos y una tremenda matanza y, por cierto, ya llevamos cuatro días. Cuatro días”.

Estados Unidos, su presidente y su familia, no consiguen dar la vuelta a su política. Cada vez son más los ataques y acusaciones que dan y reciben por todo tipo de temas, desde las elecciones hasta la guerra. Donald Trump no es un solo sujeto. Detrás de Donald Trump está toda su familia que, por mucho que intenten lo contrario, con reuniones secretas con Rusia están demostrando que la realidad que muestra Trump está bastante distorsionada de lo que se vive en la Casa Blanca. Trump apuesta por el diálogo y por la afinidad de Putin por Hillary, pero sus acciones no es corresponden a sus palabras. Confunden los ataques verbales con los ataques nucleares y el “amor” de Putin a Clinton lo demuestra con reuniones secretas con Rusia para sacar pruebas contra la candidata. Él solo está perjudicando su situación y provocando lo que únicamente él llama “caza de brujas”.

Ana Calvo García

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