La nueva revolución de Francia

Macron entra en Versalles para pronunciar su discurso sobre el estado de la Nación el 3 de julio de 2017. Fuente: El Mundo

El presidente francés reúne a los parlamentarios en Versalles para orientar el nuevo pulso político del país entre críticas

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, reunió el pasado 3 de julio a los miembros del Senado y de la Asamblea Nacional en el emblemático palacio de Versalles para pronunciar ante ellos lo que fue su primer discurso sobre el “estado de la Nación”. Durante la hora y media que duró el mismo, y tras 45 páginas salpicadas de retórica y reflexiones casi filosóficas para conferir mayor empaque a sus proyectos políticos, Macron presentó una “revolución” de la nación, para la cual, en cambio, no aportó mucha más información novedosa respecto a la anteriormente enunciada durante sus discursos en campaña electoral.

Se trataba de una situación especial, en la que Macron pudo dirigirse por primera vez de manera directa a los parlamentarios gracias a la reforma llevada a cabo por Nicolas Sarkozy en en el año 2008, por la cual se acababa con la incomunicación de la V República. Hasta entonces, si los presidentes franceses deseaban interpelar a los parlamentarios lo debían hacer a través de un escrito. Sarkozy rompió con este método para dirigirse cara a cara en el año 2009 en un momento de convulsión económica para Francia, y posteriormente lo hizo el predecesor del actual presidente, François Hollande, ante el terror propagado por los atentados yihadistas en Francia el pasado año 2016.

Las medidas mas destacadas del discurso:

Parlamentarismo ¿sí o no?

Una de las medidas que destacaron a lo largo de discurso fue la ya previamente anunciada reducción del número de parlamentarios, un medida que Macron considera “fundamental” para así complacer al pueblo francés y mejorar la calidad del trabajo parlamentario. Con ella pretende reducir un tercio de los parlamentarios de las tres Asambleas Constitucionales. En la manera en la que pretende llevar a cabo esta medida, Macron ha suscitado la desconfianza de muchos:  “Someteré estas reformas a vuestro voto, pero, si fuera necesario, recurriré al voto de nuestros ciudadanos a través del referéndum”. Es decir, pretende reducir el número de senadores y de parlamentario en el plazo de un año para evitar que el actual sistema legislativo de carácter mayoritario y en el que se precisan dos vueltas, continúe sin reflejar realmente la pluralidad política francesa.

Además de manifestar su deseo de introducir esta “dosis de proporcionalidad” dentro del Parlamento, animó a evitar un desmedida creación de leyes. En su lugar, insta a controlar más detenidamente las ya existentes para comprobar si funcionan adecuadamente, y en el caso contrario, reformarlas. Macron también hizo partícipes a los allí presentes de su deseo de suprimir la Corte de Justicia de la República, la entidad encargada de juzgar a los miembros del gobierno por el ejercicio de sus funciones. Asimismo, hizo hincapié en que reforzará la importancia  del Consejo Superior de la Magistratura. En cuanto a la intervención del Ejecutivo para designar a los magistrados de la Fiscalía, será limitada.

Sobre el estado de emergencia y el terrorismo:

El estado de emergencia establecido en Francia desde los atentados del 13 de noviembre de 2015 será levantado el próximo 1 de noviembre. Así lo confirmó Macron, quien aprovechó para anunciar que el fin de este estado de excepción irá acompañado de una nueva política antiterrorista que no ha perfilado de manera clara, pero gracias a la cual pretende erradicar el terrorismo mediante su sometimiento al poder judicial.

El escepticismo ante una Unión Europea “fragilizada”:

Como no era de extrañar, el presidente francés, abiertamente europeísta, consideró oportuno cerrar su discurso haciendo referencia a sus planes para la Unión Europa, aunque admitió que comprende el escepticismo de muchos ante una Europa que se ha visto socavada durante los últimos tiempos.

“Desde ahora hasta finales de año, organizaremos convenciones democráticas en todos los países europeos para refundar Europa”, anunció Macron con el objetivo de impulsar de nuevo el espíritu de la Unión Europea.

Una de las primeras citas clave para llevar a cabo sus ansias de mejora, acontecerá el 13 de julio cuando Macron se reuna con Merkel en el Consejo de Ministros francoalemán donde tratarán la reforma de la zona euro.

Las críticas:

La fecha elegida consternó a quienes consideraron que tal acto fechado el 3 de julio, apenas un día antes de que el primer ministro, Edouard Philippe, se dirigiera a los 577 miembros de Asamblea Nacional para garantizar la aprobación de la Cámara, era una manera de debilitar la voz del ministro quien, al día siguiente obtuvo la aprobación de su gabinete por parte de 370 diputados. Fueron 129 los que se abstuvieron y tan sólo 67 se pronunciaron en contra del Gobierno del Ministro.

Acusado de tomar una dirección “monárquica” por haber elegido el histórico pasado de un Versalles que cobijó al Rey Sol para emplazar un formato de discurso que, al mismo tiempo, recuerda mucho al de los presidentes estadounidenses, el encargado de dirigir el rumbo de la nación no se vio exento de críticas. Jean- Luc Mélenchon, el líder de Francia Insumisa, reunió a los partidarios de la izquierda alternativa en la plaza de la República de París paralelamente al transcurso del acto, como protesta a la actitud “superflua” que mantenía el presiente al realizar ese acto. Macron se convirtió para muchos el 3 de julio en toda una contradicción: una especie de monarca republicano.

Sea como fuere, Macron despierta pasiones, pero también odios. Un joven nacionalista y ultraderechista de 23 años fue imputado el pasado sábado 1 de julio por tramar un ataque terrorista individual contra el presidente francés programado para el día 14 de julio, fiesta nacional del país. El ataque pretendía ser perpetrado con un arma del tipo Kalashnikov mientras tuviera lugar el desfile militar en los Campos Elíseos en el transcurso de la festividad. Su detención tuvo lugar el miércoles 28 de julio gracias a un foro de videojuegos en el que hacía referencia abiertamente a su deseo de acabar con Macron por lo cual pudo ser localizado, y en ella declaró que pretendía atacar además “a musulmanes, judíos, negros y homosexuales”.

Aurora Isabel Martínez Sanz

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