La Guardia Civil recupera el cuerpo de Diana Quer tras admitir su asesino el crímen

La Guardia Civil en el entorno de la nave donde se encontró el cuerpo de Diana Quer fuente – El Confidencial

En la noche del día de navidad, momento por antonomasia de solidaridad y unión, la vida de una joven estuvo muy cerca de dar un grave vuelco. Una joven fue amenazada y forzada a entrar en el maletero de un coche a punta de cuchillo, por un hombre de unos 40 años que más tarde sería identificado como José Enrique  Abuín Gey. Por suerte una pareja que pasó por la zona, en las inmediaciones de A Pobra do Caramiñal (A Coruña) y alertada por los gritos de la chica, frustraron los planes de Gey.

Este suceso fue el principio del fin del caso de la desaparición de la joven madrileña Diana Quer. En tal investigación, Abuín Gey ya era uno de los principales sospechosos, pero el hecho de que intentara secuestrar a una muchacha en la misma zona, hizo que todo el foco de la investigación recayera sobre el a partir de esa noche del 25 de diciembre. Abuín Gey consiguió con ayuda de su pareja que en un interrogatorio meses atrás no fuera descubierto como el culpable de la desaparición de Quer.

Tras ser detenida, la pareja de Abuín Gey se desdijo de la coartada que llevaban meses pronunciando, y admitió que ella no había estado con su pareja la noche en la que desapareció Diana Quer, el 22 de agosto de 2016. Al quedarse sin coartada, Abuín Gey se derrumbó en dependencias de la benemérita en la madrugada del 31 de diciembre y confesó que había secuestrado y acabado con la vida de Diana Quer la misma noche en la que se perdió el rastro.

En un primer momento, José Enrique Abuín Gey, conocido con el sobrenombre de “El Chicle”,aseguró a los agentes en un primer momento que había atropellado por accidente a la joven madrileña y después había arrojado el cuerpo al mar. Posteriormente el asesino confeso admitió que vio a la jóven caminando sola e intentó asaltarla con el coche dispuesto a violarla, pero finalmente la estranguló por la fuerte resistencia que oponía.

Tras cometer el crímen, Abuín Gey llevó el cuerpo hasta una nave abandonada de la localidad de Rianxo y lo arrojó a un pozo situado en el interior. El asesino confeso era conocido por las autoridades por su historial delictivo: figuraban en su historial antecedentes por amenazas, tráfico de drogas e incluso por delitos de carácter sexual, con una agresión en 2005 y otro intento a su propia cuñada.

La titular de guardia del juzgado número 3 de Ribeiro decretó el 1 de enero prisión provisional incomunicada y sin fianza para José Enrique Abuín Gey. En el juzgado, el asesino confeso se acogió a su derecho a no declarar. El abogado de Abuín Gey negó que su cliente se hubiera declarado “autor de ningún delito doloroso, ni de asesinato ni de homicidio”, aunque ha dejado caer que pueda tratarse de “un homicidio por imprudencia”.

Se pone fin a casi 500 días de desesperación para la familia Quer. El desenlace que se ha conocido ha sido el menos alentador, pero por lo menos desaparece la incertidumbre de donde se halla el cuerpo de Diana. La violencia machista es uno de los grandes problemas que debe afrontar nuestro país: al menos 48 mujeres fueron asesinadas víctimas de la violencia machista durante el recién cerrado 2017.

Ignacio López Soláns

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