La firma: El fútbol como balón de oxígeno

Rajoy celebra un gol | Xerop
Rajoy celebra un gol | Xerop

Nueva semana de Vía Crucis para el Partido Popular a causa de los escándalos de corrupción, el martes desayunábamos estupefactos al conocer la detención de Eduardo Zaplana, uno de los pesos pesados de la historia del Partido Popular en la etapa encabezada por José María Aznar y en la primera de Mariano Rajoy. El ex dirigente había conseguido hasta ahora sortear la justicia, aunque le habían señalado en innumerables ocasiones.

El Partido Popular temeroso de acabar calcinado de tanto poner la mano en el fuego por los suyos, reaccionó dándole de baja ipso facto y a partir de ahí pelillos a la mar porque Zaplana, alegan, pertenece al pasado… un pasado ligado a Mariano Rajoy, que es puro presente, eso se les olvida añadirlo. Entre tanto, en la picota continúan las investigaciones de Lezo, Taula, Púnica, Gürtel, el máster de Cristina Cifuentes y de uno de sus cachorros, Pablo Casado. Incluso el Secretario de Estado de Hacienda ha sido citado a declarar en calidad de investigado por la posible irregularidad relativa a unos pagos realizados a una empresa cuando ejercía de alcalde de Jaén. Solo la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado han aportado una pequeña dosis de oxígeno al Gobierno.

Ciudadanos continúa sosteniéndole, frotándose las manos ante la decadencia del Partido Popular y el auge del separatismo catalán. El pasado fin de semana veíamos a Albert Rivera pletórico desplegando una inmensa bandera de España como José María Aznar en sus mejores tiempos y acompañado de Marta Sánchez que gana méritos para desbancar a Norma Duval como dama de la derecha. A los alardes de patrioterismo del Rivera del siglo XXI y a la actitud casi tecnocrática del Partido Popular de Rajoy, tenemos enfrente a una izquierda sin proyecto alternativo.

Pedro Sánchez cumple un año en la Secretaría General del Partido Socialista sin ser capaz de mejorar resultados, a juicio de los sondeos, a la crisis eterna de la socialdemocracia hay que sumar los bandazos de Sánchez riverizándose unos días, podemizándose otros. Luego se encuentra Podemos inmerso en sus cuitas internas a un año de las elecciones autonómicas y municipales, convirtiendo en una crisis de liderazgo la adquisición de un chalet de 600.000 euros por parte de Pablo Iglesias e Irene Montero. Ambos denuncian ser objeto del acoso de la prensa en los últimos días, el precio que han de soportar después de haber alimentado la política basada en la máxima pulcritud.

¿Acaso no alimentaron ellos el acoso a Soraya Saenz de Santamaría movilizando a las masas para acudir a protestar a las puertas de sus casas?, ¿No se acuerda Pablo Echenique del escrache a Dolores Serrat y a Eloy Suárez?, ¿Por qué VOX no puede hacer escraches y Podemos sí?, ¿Por qué Luis de Guindos no puede comprarse una vivienda de 600.000 euros y Pablo Iglesias sí? En fin, menos mal que tenemos sobre la mesa noticias como el ascenso a Primera División de la Sociedad Deportiva Huesca, de nuevo el fútbol como balón de oxígeno…

Samuel Riad, director de grupo EL ROTATIVO y presentador del programa Micrófono abierto en La Ocho Zaragoza TV

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