La estrategia de Ciudadanos

Distintos dirigentes de Ciudadanos | Atlas
Distintos dirigentes de Ciudadanos | Atlas

Mucho se ha hablado del máster de Cristina Cifuentes. Todavía hoy se sigue hablando, y es normal, debido a toda la trascendencia y repercusión mediática que este tema arrastra.

Más de un mes ha pasado desde que se descubrió a la opinión pública toda esta trama. Y han pasado muchas cosas por el camino. En primer lugar, una Cristina Cifuentes enrocándose en el sillón, aunque para ello nos tenga que mentir a todos los ciudadanos, un Partido Popular y un Mariano Rajoy que juegan a “el que resista más tiempo, gana”, un PSOE que ha presentado una moción de censura contra la presidenta de la Comunidad de Madrid y propuesto a Ángel Gabilondo como candidato alternativo, un Podemos que apoya la moción de censura del PSOE pero que ahora parece más centrado en apagar sus fuegos internos que en la propia Cifuentes, y Ciudadanos, la última llave de la ecuación. ¿Qué ha hecho Ciudadanos? ¿Cuál es la estrategia del partido de Albert Rivera?

Como nos tiene acostumbrados, Ciudadanos juega a la ambigüedad y en el caso del máster de Cifuentes no iba a ser menos. Primero, los de Rivera empezaron anunciando a bombo y platillo que querían crear una comisión de investigación en la Asamblea de Madrid que investigase, valga la redundancia, el máster de la presidenta. Después, dio 48 horas al PP de la Comunidad de Madrid para que aceptase dicha propuesta de creación de una comisión de investigación. A pesar de todo y de que el PP les respondió afirmativamente, Ciudadanos se sumó a las peticiones de dimisión de PSOE y Podemos contra Cristina Cifuentes, claro que Ciudadanos pidió su dimisión sin pronunciarse acerca de la moción de censura presentada por el PSOE.

Si pensaron que hasta ahí concluía el papel del partido naranja, esperen, porque después de pedirle la dimisión a Cifuentes, Ciudadanos le propuso al PP que echara a la presidenta del Gobierno de la Comunidad y que presentasen a otro sustituto. Entonces sí, Ciudadanos volvía a apoyar un Gobierno del PP en la Comunidad de Madrid. Es lo que se conoce por los medios como la “Operación Murcia”.

La realidad a día de hoy es que Cristina Cifuentes sigue siendo la presidenta de la Comunidad de Madrid y lo sigue siendo, entre otras cosas, porque Ciudadanos así lo quiere, ya que ellos son los que, sumándose a la moción de censura del PSOE, apoyada por Podemos, podrían echar a Cifuentes y al PP del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Claro que para Ciudadanos, una foto con Podemos como compañero, no debe resultar muy atractiva. Al menos eso deben pensar los asesores de comunicación y marketing de Ciudadanos.

Pero hay algo que es muy evidente. A Ciudadanos no le interesa que en la Comunidad de Madrid gobierne un partido político que no sea el Partido Popular. ¿Por qué? Porque Ciudadanos se mueve en el mismo espacio electoral que el PP y por lo tanto, que el PP, sea con Cifuentes o sin ella, siga en el Gobierno, significa que Ciudadanos puede seguir desgastando al partido del Gobierno que, justamente, como digo, se mueve en el mismo acuario electoral que el partido de Albert Rivera.

Yo, personalmente, no tengo muy claro que es lo que pasará. No sé si habrá cambio de Gobierno en la Comunidad de Madrid o si el PP presentará a algún candidato alternativo. Ni siquiera tengo claro el que Cristina Cifuentes vaya a abandonar el cargo, pues a Mariano Rajoy la táctica de resistir, mayormente le ha deparado siempre sus frutos. Lo que sí me atrevo a afirmar es que Ciudadanos no nos va a despejar las dudas y que no va a mantener una posición fija, fundamentada.

Los analistas políticos ya nos lo dicen. “Ciudadanos es un partido demoscópico, sin ideología, que se mueve en función de lo que le dicten las encuestas”. Y yo me atrevo a decir que el comportamiento en particular que está teniendo Ciudadanos con todo el lío del máster de Cifuentes, pero también con cómo se comporta a la hora de repartir Gobiernos allí dónde tiene influencia para tal cosa, nos demuestra algo que algunos venimos diciendo desde que Rivera y los suyos irrumpieron en la escena política nacional y mediática: Ciudadanos no es un partido alternativo al bipartidismo del PP y del PSOE, sino que es un partido de alternancia, es decir, que sirve para sujetar al bipartidismo, para reforzar al PSOE cuando haya que machacar al PP y para reforzar al PP cuando haya que machacar al PSOE.

Insisto, no sé qué es lo que pasará en la Comunidad de Madrid, habrá que verlo, pero seguiré diciendo que el populismo, por más que se vista de gala, tenga una buena sonrisa o de buenos titulares, seguirá siendo populismo, oportunismo, una lacra muy extendida en la política española actual y que no puede ser premiada. O al menos así lo entiendo yo.

Carlos Cotón, miembro del Consejo de Dirección de UPYD y articulista de opinión

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