Aragón vota la jornada continua

Más de 80 colegios aragoneses, la mayoría rurales, cambiarán su horario el próximo curso

Más de 80 colegios aragoneses, la mayoría rurales, de los 124 que han votado esta semana sus proyectos de innovación y jornadas escolares comenzarán el próximo mes de septiembre el nuevo curso con una novedad en su horario: la jornada continua. De esta manera, se unen a los 79 colegios que ya aprobaron esta opción el año pasado. El resto tendrá que continuar al menos dos años más con el modelo de jornada partida.

Este es el segundo año que las familias han podido votar en Aragón para implantar la jornada continua y las votaciones han sido similares a las del año pasado. Es necesario el 55% de votos afirmativos del censo de padres y madres para que los proyectos de innovación y jornada sean aprobados (en el caso de los centros rurales agrupados (CRA) se debe alcanzar este mismo porcentaje en dos tercios de las localidades). Una de las variaciones respecto al año pasado es que las familias monoparentales tienen derecho a dos votos y se ha añadido el voto por correo certificado.

En Huesca, casi todos los colegios que han votado tanto en la ciudad como en los centros rurales agrupados adoptarán el cambio, con alguna excepción como el CRA de La Litera.

En Teruel, destaca el apoyo obtenido al cambio de horario en dos centros concertados de Alcañiz (Escolapios y La Inmaculada) que, de este manera, se unen a un gran número de centros de Teruel que ya abandonaron la jornada continua el primer año de votación. De hecho, todos los centros de Teruel y Alcañiz que participaron entonces en el proceso obtuvieron esta flexión de horarios.

En Zaragoza, sin embargo, se perciben grandes diferencias entre la zona rural y la urbana. En localidades como Utebo (donde hay cuatro colegios), Alagón (dos centros, uno de ellos concertado), San Mateo de Gállego (un colegio) y La Muela (un colegio) todos los centros modificarán de jornada.

Sin embargo, resaltan los resultados en la propia capital, donde ningún colegio de la margen izquierda, al menos los de la zona más próxima a la ribera del Ebro, ha ganado la opción al cambio. Tampoco han logrado llegar al mínimo de votos a favor exigido por la Administración los colegios Valdespartera (por treinta votos), Joaquín Costa, Miraflores, Vadorrey, Marie Curie, Basilio Paraíso, Doctor Azúa, Hilarión Gimeno y La Jota.

Votación de la jornada continua //Aranzazu Navarro, HERALDO DE ARAGÓN

Los colegios rurales lideran el proceso

El año pasado solo había cuatro colegios concertados (Minte y Santa Ana de Monzón, Santa Ana de Sabiñánigo y Cantín y Gamboa de Zaragoza) y cuatro CRA (Turia, L’Albardín, Javalambre y Monlora). Pero este segundo año ha aumentado considerablemente la demanda de jornada continua en ambos, liderando este proceso los colegios rurales. De este modo, ocho colegios concertados han votado sus proyectos y tiempos escolares: Las Viñas, La Purísima y Victoria Díez de Teruel; La Inmaculada y San Valero de Alcañiz; Santa Ana de Calatayud; Nuestra Señora del Castillo de Alagón, y Santa María de la Esperanza de Pina de Ebro.

El procedimiento

El Departamento de Educación ha dado este año el visto bueno a 124 de los 129 proyectos presentados por los colegios. 78 de Zaragoza (rechazó 5 que no cumplían con los requisitos), 19 en Huesca y 27 en Teruel. La mayoría de ellos han superado también la votación del claustro escolar y del consejo escolar (no es el caso del colegio Hispanidad de Zaragoza). Y, finalmente, se han enfrentado a la votación de las familias.

Los resultados definitivos se conocerán a lo largo de la semana, una vez que el Departamento de Educación reciba el recuento de todos los votos, pero no será hasta el 24 de marzo cuando se conozca la resolución definitiva. Además, en abril, acabadas las vacaciones de Semana Santa, comenzará el plazo para solicitar colegio para el próximo curso.

Cada uno de los centros ha elegido un único día de votación. Los colegios Valdespartera, Ciudad de Zaragoza y Vadorrey de Zaragoza; Las Viñas de Teruel, y Asunción Pañart de Aínsa fueron los primeros en votar el pasado lunes. El martes les siguieron los centros Hilarión, Luis Vives, Joaquín Costa y Monsalud de Zaragoza; Parque Europa de Utebo, Víctor Mendoza de Binéfar, Aragón de Alagón, Juan Ramón Alegre de Andorra y CRA Montearagón de Chimillas, entre otros.

En la última jornada de esta votación, se acercaron a las urnas el Marie Curie, Guillermo Fatás, Zaragoza Sur y Cándido Domingo de Zaragoza; Miguel Artazos de Utebo, La Purísima de Teruel, La Inmculada de Alcañiz y Odón de Buen de Zuera. Este último día se caracterizó por un respaldo insuficiente en al menos 25 centros. Por ejemplo, en el colegio Rosales del Canal, uno de los más numerosos en cuanto a alumnado, apenas se alcanzó el 46% del apoyo de los padres –471 votos favorables a la propuesta del cambio sobre un total de 1.018 personas censadas–.

Unos a favor, otros en contra

En vista de los resultados, Miriam Ortega, portavoz de la Plataforma por la Jornada Continua, defiende que “sería más razonable que se estableciera el 51%” de votos mínimos afirmativos para la implantación del nuevo modelo. En este sentido, los sindicatos CSIF Y CGT han exigido cambios en el decreto con el objetivo de que la votación se regule de una manera “más justa”, ya que consideran “inadmisible” que la abstención se siga considerando como un voto negativo.

“Pensamos que la jornada de mañana es mejor para los niños. Da mayor flexibilidad para manejar las clases, es otra forma de vivir y tener más tiempo libre”, explica la representante. Añade que cerca del 70% de los centros públicos españoles llevan años con este formato de tiempos y “están satisfechos”, argumenta Ortega.

Postura que contrasta con la de un portavoz de la Plataforma por la Jornada Partida en Aragón: “Consideramos que es perjudicial para los niños dar todas clases seguidas”. Admiten que “desgraciadamente” no hay ningún estudio sobre el rendimiento de los alumnos en ninguno de los dos formatos, pero, apoyándose en las palabras del catedrático Mariano Fernández Enguita, que expuso el pasado 11 de marzo su visión sobre este tema en la capital aragonesa, afirma que “el rendimiento baja a última hora de la mañana y es bastante peor que a media tarde”.

También cuestionan que esta innovación pedagógica sea solo un disfraz de una reivindicación laboral y señala que el 80% de este posible cambio de jornada es “en beneficio exclusivo del profesorado”, aunque reconocen “muy loable” que lo exigan. Además, dando voz a todos los que apuestan por mantener la jornada partida, manifiesta haber sufrido presiones y críticas en los centros por parte de los padres que están en su contra. “Hay que respetar todas las opiniones. Las urnas son las que tienen que hablar”, sentencia.

Noelia Muñoz Marco

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