Hacienda y los ayuntamientos llegan a un acuerdo sobre el gasto del superávit

El presidente de la FEMP, Abel Caballero junto al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro para reclamar la reinversión del superávit de las entidades locales, esta tarde en la sede del Ministerio. EFE/J.P.GANDUL

El Ministerio de Hacienda ha dado su brazo a torcer y permitirá a las corporaciones locales aprovechar el remanente presupuestario de 2017, 2018 y 2019, tal y como venían reivindicando desde hace varios años. El lunes 26 de febrero, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro y el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Abel Cabello, se reunieron para abordar este asunto. En este sentido, Cristóbal Montoro anunció la convocatoria de una reunión de la Comisión Nacional de
Administración Local (CNAL), donde formalizará, por un lado, el rango de inversión que tendrán disponible los ayuntamientos y, por otro, el listado de actividades en las que podrán invertir el superávit. “Un buen ejemplo sería la seguridad ciudadana”, expresó el ministro, que se mostró abierto a negociar el techo de gasto de los municipios.

El origen del conflicto entre ayuntamientos y Ministerio está en dos leyes aprobadas por el gobierno de Rajoy al calor de la reforma del artículo 135 de la Constitución, que priorizaba el pago de la deuda frente a cualquier otro gasto de la Administración: la Ley Orgánica 2/2012, de 27 de abril, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, y la Ley 27/2013, de 27 de diciembre, de Sostenibilidad y Racionalización de la Administración Local (ambas conocidas popularmente como “Ley Montoro”).

Estas dos normas imponen a las administraciones, y más concretamente, a las locales, enormes límites en el gasto público: la famosa “regla de gasto”, que impone un límite de deuda y déficit. Y lo más importante: el superávit que se acumule se podrá dedicar única y exclusivamente al pago de la deuda que la administración local tenga, nunca a cualquier otro inversión o servicio. Y en caso de no tenerla, se acumulará por si la generara. Este punto es el que ha desencadenado el conflicto entre el Gobierno central y los Ayuntamientos.

Especialmente firme ha sido la respuesta de los conocidos como “ayuntamientos del cambio”, encabezados por el consistorio de Madrid. Su edil de Hacienda hasta el pasado mes de diciembre, Carlos Sánchez Mato (IU), había protagonizado un conflicto permanente con Montoro a cuenta del Plan Económico y Financiero (PEF) que el Ayuntamiento presentó al Gobierno. Este documento, previsto por las dos leyes anteriormente mencionadas, es presentado por la corporación local cuando ésta incumple
la regla de gasto o el principio de estabilidad presupuestaria, pero entiende que está justificado. El Ministerio de Hacienda echó para atrás todos los PEF que presentó el Ayuntamiento de Madrid y finalmente lo intervino el 8 de noviembre. Así las cosas, en medio del conflicto, la alcaldesa Manuela Carmena decidió cesar a Sánchez Mato de su cargo y sustituirlo por Jorge García Castaño (Podemos), hasta ese momento concejal de los distritos Centro y Chamberí.

El cese de Sánchez Mato fue ampliamente criticado por Izquierda Unida y algunos sectores de Podemos, aunque otros como el propio Pablo Iglesias, calificaron de acertada la decisión. No obstante, todas las facciones que componen el conglomerado de Ahora Madrid agradecieron a Sánchez Mato su trabajo en el cargo. Finalmente Carmena y Montoro llegaron a un acuerdo que permitía desbloquear algunas inversiones en la ciudad.

El superávit, sujeto a un listado de competencias

Así las cosas, no todo son luces en este acuerdo ayuntamientos-Ministerio: el gasto del superávit solo está sujeto a los ejercicios 2017 en adelante, y además, estará sujeto a un listado de materias que el propio ministerio proporcionará y que, en cualquier caso “no estará abierto a competencias que no son propias de las administraciones locales”, tal y como expresó el titular de Hacienda. En este sentido, el presidente de la FEMP y alcalde de Vigo, Abel Caballero, expresó que la federación estaría “vigilante” ante los pasos de Montoro. El año pasado, las corporaciones locales acumularon un superávit de unos 5.000 millones de euros y, en los últimos cinco años, esta cifra suma un total de 31.000 millones de euros.

La satisfacción es la sensación reinante entre los alcaldes del PSOE, como el de Valladolid, Oscar Puente. Sin embargo, los alcaldes de las marcas de Unidos Podemos y confluencias, como Barcelona, Zaragoza, Valencia, A Coruña o Cádiz se muestran escépticos, y lamentan, entre otras cosas, que sólo puedan utilizar el superávit a partir del ejercicio 2017. Sea como sea, el conflicto continúa, aunque se haya firmado la paz provisional.

Pablo Torres Yébenes

One thought on “Hacienda y los ayuntamientos llegan a un acuerdo sobre el gasto del superávit”

  1. Deberían dejar total Libertad a la hora de gastar el superávit… como siempre Montoro husmeando en lo que no deberia. El superávit en los Aytos. es el resultado de una buena gestión, por tanto, merecen gastarlo en lo que comsiferen oportuni.

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