Habrá un día en que todos

TEN ZARAGOZASon demasiados años ya los que llevamos pensando en futuro, soñando en lo que puede ser Aragón, lo que debemos ser los aragoneses. Quizá es este el momento, como lo han podido ser otros antes, en el que nos sentemos de una vez a trabajar, juntos, para conseguir que esta tierra sea lo que merece, lo que merecemos, y dejemos de quejarnos de que sea desde fuera desde donde decidan lo que podemos o no alcanzar. Quizá, ojalá, sea por fin el día en el que nos demos la mano para crear, hacer real, ese futuro que tanto tiempo llevamos anhelando.

Dejemos de segregarnos en regantes, montañeses o afectados. Dejemos de confrontar intereses que pueden perfectamente caminar en el mismo sentido, que pueden y merecen colaborar y entenderse para construir entre todos un ilusionante presente y mejor futuro. Hablemos, entendámonos, pongamos por encima de las promesas efímeras de riqueza dudosa el compromiso de un desarrollo sostenible, que nos dará la fuerza para convertirnos en lo que tanto hemos soñado y merecemos. Dejemos de luchar entre nosotros, y recuperemos el espíritu de pueblo fuerte y unido que recordamos y alabamos en nuestra historia y nuestras leyendas.

Vivimos en un territorio envidiable, con un potencial casi infinito. Ampliemos nuestras miras, más allá de las ideas ambiciosas pero caducas de tiempos pasados. Aprovechemos los avances de la agricultura, la gestión de los recursos y el turismo respetuoso y agradecido con nuestro paisaje. Entendamos y soñemos un futuro juntos.

El movimiento ciudadano que estos días, más que nunca, se ha manifestado contra el proyecto de pantano en Biscarrués no pretende ni persigue otro objetivo que el desarrollo conjunto del llano y la montaña. Con una agricultura, moderna, eficaz, con futuro, respetando el mismo deseo de vivir de la tierra y del agua que se respira aguas arriba del Gállego. Con unas actividades ligadas al río, al agua, a la naturaleza, que permitan también el aprovechamiento de este valioso recurso aguas abajo. Las personas que hoy, ayer y mañana saldrán a la calle para defender un río vivo, que da sustento a cada vez más familias y que devuelve a muchos pueblos la actividad perdida décadas atrás, se esfuerza por demostrar, porque es así, que para seguir creciendo como sociedad y como pueblo no es necesario ahogar a una parte del mismo.

Así lo han reconocido las justicias europea y española, de la misma manera que han reconocido la validez de las alternativas presentadas. No ha sido el triunfo de una parte, lo ha sido de todos, lo ha sido del futuro y de la esperanza.

Hagamos el camino con un destino común, caminemos hombro con hombro. Demostremos que somos un pueblo moderno, con ambición, y que juntos seremos capaces de crear el futuro que tantos han soñado y por el que tantos han luchado antes que nosotros. Sentémonos, hablemos, trabajemos. Encontraremos la solución, seguro, para avanzar sin destruir, para crecer todos sin que ninguno lo haga más que el otro. Creamos de verdad que habrá un día en que todos y, sobre todo hagamos que ese día exista, y que sea pronto.

Ríos vivos siempre, no al pantano de Biscarrués.

Javier Lera, Coordinador de Biscarrués-Mallos de Riglos

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