Fariña, la libertad de expresión a prueba

Obra de Nacho Carreter, Fariña (plazadelcomercio.es)

En el transcurso de las décadas ochenta y noventa, Galicia vio extenderse en su seno toda una red de tráfico de drogas. Los casos de adicción se multiplicaron a la par que la delincuencia vivía unos años dorados. Mientras los expedientes de familias destrozadas se acumulaban dando lugar por ejemplo a la actual «Érguete», el poder se veía seducido por las escandalosas sumas que los estupefacientes podían llegar a reportar. De esta manera, tras la orden de asesinar al fiscal jefe antidroga de la Audiencia Nacional −Javier Zaragoza− y el desembarco de dos toneladas de cocaína, se encontraba Pablo Viloque. Tal militante del partido Alianza Popular, así como presidente de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, no fue el único inmerso en la trama. El reconocido juez Garzón, siguió los pasos de la droga hasta un alijo de 2 000 kilos detrás del cual además del cártel de Cali y patrones de barco, se encontraban un ex agente de la Guardia Civil y José Alfredo Bea Gondar –destituido como alcalde tras la acusación de narcotráfico. Es precisamente la denuncia de Gondar la que ha provocado el secuestro de Fariña, trabajo de recopilación del periodista Nacho Carretero publicado en el año 2015.

El revuelo levantado ha sido tan considerable que el libro es ya record de ventas en plataformas digitales habiendo llegado a su décima edición. Las acciones de la jueza han logrado que un libro que pudiera haber pasado desapercibido se convierta en portada y motivo de debate. La aparición en los medios de Carreter y de Gondar en los últimos días ha sido sucesiva, señalando el segundo que en el libro se le acusa de narcotraficante dañando su honor. Carreter desmiente el hecho revelando que su obra alude a la condena del ex alcalde, cuyos cargos por blanqueamiento de capitales procedentes de la droga fueron reconocidos por la Audiencia Nacional y luego eludidos por el Supremo a causa de un defecto de forma. Entre las polémicas, su discutida vinculación o no a Alianza Popular y con el Partido Popular ha sido esclarecida a los medios recientemente. Ascendió a la alcaldía no en estos grupos sino con su apoyo. Posteriormente pasó a engrosar las filas conservadoras hasta, al final, despedirse de las mismas. Sin embargo, es inevitable señalar un evento anecdótico aunque casi cómico acontecido en el momento en que Gondar se encontraba a escasos pasos del banquillo. Y es que en el asunto de los autobuses ni Podemos ni Hazte Oír pueden considerarse innovadores. Según señala Galicia Confidencial, ya en los noventa cruzó el pueblo de O Grove, de donde el autor de Fariña es originario, un autobús repleto de militantes de Alianza Popular (en el que también se encontraba el actual Presidente del Gobierno) con banderas del partido y pancartas que rezaban: Resista Alfredo, AP está contigo. «El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla».

Dados los acontecimientos Antena 3 ha adelantado el estreno de la serie Fariña, con base en el libro y que no está prohibida. Por otro lado, se presenta una lectura pública de fragmentos del libro a cargo de profesores en Vilagarcía, una de las zonas más castigadas por el narcotráfico. Sin duda, el acceso al margen de las librerías ha permitido que la información encuentre otros cauces para llegar al lector. A día de hoy, la restricción de obras es casi imposible, como vimos a raíz de la difusión del guion de los famosos Titiriteros condenados por enaltecimiento del terrorismo. Sin embargo, las nuevas referentes a la retirada de obras «incómodas» se acumulan lenta pero progresivamente. La exposición fotográfica Presos políticos era retirada en IFEMA, que pese a ofrecer disculpas al autor, Santiago Sierra, no ha vuelto a exponer las fotografías pixeladas de algunos líderes independentistas catalanes. El arte ha podido volver a decir «con la iglesia hemos topado» en el asunto de la Procesión del Coño Insumiso o del ganador de la Gala Drag del Carnaval 2017 en Gran Canaria. Twitter o el Rap han sido dos campos en los que hemos visto condenas que pretendían ser ejemplares. Según los datos, los casos de enaltecimiento del terrorismo tras la reforma de Gallardón se han triplicado.

¿Se está intentando suprimir aquello que no es cómodo para una parte de la sociedad española? ¿Realmente podemos producir cualquier obra artística? ¿Estas restricciones son para todos? ¿Hacia donde nos llevan? Solo el tiempo responderá.

Cristina Gimeno Calderero

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