Fallece el reconocido Forges (#graciasforges)

Forges presentando su penúltima obra (Premsa Valenciana)

La madrugada del 22 de febrero Antonio Fraguas de Pablo, más conocido como Forges, fallecía a los 76 años de edad en Madrid a manos del cáncer.

El humorista gráfico español más conocido nos ha dejado la última viñeta que dibujó publicada en El País a título póstumo. En ella rescatamos como reflexión el mensaje de «La piedra es el único objeto inanimado capaz de tropezar dos veces con el mismo hombre», junto a su firma acompañada esta vez de un «Os quiero, afirmo», dedicado a sus lectores. El dolor de su familia y las continuas muestras de cariño desde todos los sectores sociales cierran una etapa que comenzó cuando el autor tenía 14 años, momento en que empezó a trabajar para Televisión Española. A lo largo de su carrera ha colaborado con diarios generales como El País, El Mundo, Pueblo, Informaciones, Diez Minutos o Diario 16, así como con revistas humorísticas como El Jueves, Hermano Lobo, La Codorniz o Por Favor.

Así, retratando de manera particular la historia del último medio siglo, Forges logró que algunos de los términos de su jerga fueran aceptados por la Real Academia Española. El famoso bocata ha quedado asentado ya en la última edición del Diccionario. Obtuvo numerosos galardones incluyendo el Premio Internacional de Humor Gat Perich, la Medalla de Oro al Mérito en el Trabajo, la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes o el Premio Notario del Humor. También se le otorgó el título de doctor honoris causa por la Universidad Miguel Hernández y por la Universidad de Alcalá.

La línea gruesa viaja entre los bocetos de Forges con puntería certera. Nos presenta a personajes tipo que pretenden ser representativos de los tópicos inherentes a la sociedad española y de algunos sectores sociales. Ejemplo de esto son Mariano y Concha, ella voluptuosa, él de pequeña estatura, ambos dos presentando un equilibrio cómico junto a otros como Cosma y Blasa o los Blasillos. Sin duda, su principal objetivo mordaz fueron siempre los sectores conservadores, a los que satirizaba de manera continua. La crítica social impregnó sus dibujos, los cuales cargaron reiteradamente contra la Guerra de Irak, se manifestaron a favor de la igualdad de género o denunciaron la corrupción criticando además los recortes. Una de las principales virtudes del humorista fue saber adaptarse a cada tiempo, con lo que explicamos su agrado por la tecnología y las redes sociales. Por tanto, sus dibujos fueron cambiando de forma y personalidad mientras que la crítica, siempre presente, tomaba chistes y objetivos nuevos. En el transcurso de su carrera algunos lectores tildaron su arte de pueril, pese a lo cual Forges mantuvo su dibujo estable (acorde siempre técnicamente a lo esperado de una viñeta cómica) y sus mensajes claros con la finalidad de llegar a la mayor parte del público posible.

Su legado nos deja además numerosas obras cuya publicación recorre del año 1972 al 2015. Hablamos de novelas como Doce de Babilonia (1992) o de cómics historiográficos como Los forrenta años (40 años de franquismo), 1976, o La Consti (la constitución de 1978 al alcance de cualquier lector), 1978. Sin embargo, para sus seguidores destaca la serie compuesta por: El libro del Forges (1972), Forges 2 (1973), Forges 3 (1974), Forges 4 (1979) y El libro (de los 50 años) de Forges (2014).

A día de hoy numerosos lectores lloran esta pérdida, pues al final −a la luz también de los acontecimientos que en este mismo medio hemos publicado− todo se desvanece, todo quiebra. Gracias Forges.

Cristina Gimeno Calderero

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