Fallece Carmen Franco, símbolo de una época

Muere la única hija del dictador a los 91 años de un cáncer terminal que le fue detectado en verano. Sus restos descansarán en la catedral de la Almudena junto a su esposo Cristobal Martinez Bordiú. 

María del Carmen Franco Polo (Oviedo, 1926) fallecía este viernes de madrugada en su domicilio madrileño del barrio de Salamanca junto a diversos familiares, tras meses preparada para el desenlace final. Su nieto Luis Alfonso de Borbón y la periodista, y su biógrafa oficial, Nieves Herrero informaron públicamente del deceso.

“No tengo miedo a nada, ni tan siquiera a la muerte. La he visto de cerca muchas veces y la conozco perfectamente. No le tengo miedo”, declaraba hace poco en los encuentros para conformar su biografía demostrando su entereza. Unas horas antes del fallecimiento su hija Carmen Martinez Bordiú avisaba del agravamiento de su salud y ésta recibía la extremaunción, paso último antes de poner fin a sus días.

Su vida estuvo ligada a sus padres y a su marido, teniendo un papel discreto y obediente que le permitió mantener una buena imagen y vivir cómodamente mientras se desarrollaba una de las mas duras y largas dictaduras europeas. Alejada de los focos por su delicada salud, la hijíisma accedió a sincerarse en los últimos tiempos para clarificar su relación con el Franquismo y pedir que le recordaran por sus actos y no por los de su padre.

La muerte de la hija del dictador abre un periodo de incertidumbres en la familia Franco, que deberá gestionar el inmenso patrimonio familiar conseguido tras años de represión y cuya cuestionable procedencia puede convertirse en un asunto de Estado.

Una infancia especial 

Carmen Franco, conocida como Carmencita o Nenuca, nació en Oviedo el 18 de septiembre de 1926. Estudió bachillerato pero no llegó a finalizar los estudios impartidos por una profesora teresiana. Su vida estuvo marcada por los viajes, pues hasta 1935 no se estableció finalmente en Madrid, tras ser nombrado Franco jefe mayor del Estado Central. Con posterioridad se transladaría también a Canarias por amenaza de atentado y en 1936 viajaría a Francia en un barco alemán para evitar las posibles reacciones al golpe dado por el bando nacional, finalizada la Guerra Civil.

A su vuelta vivió tanto en Burgos como en Salamanca hasta instalarse finalmente en Madrid en octubre de 1939 en el castillo de Viñuelas primero y después en el palacio del Pardo, donde la familia residiría hasta la muerte del dictador. Carmen mantendría siempre una posición discreta hasta que se casó con Cristobal Martínez-Bordiu, marques de Villaverde, en abril de 1950.

El matrimonio tendría siete hijos: María del Carmen (1951), María de la O (Mariola) (1952), Francisco de Asís (Francis Franco) (1954), María del Mar (Merry) (1956), José Cristóbal (1958), María Aranzazu (Arancha) (1962) y Jaime Felipe (1964). La progenitoria viviría centrada en el cuidado de su marido e hijos, un modelo de familia, similar al demostrado con sus padres, adaptado a la época y que al Franquismo le gustaba promocionar como ejemplo de buena conducta.

Tras fallecer su padre en 1975, el actual rey emérito, Juan Carlos I, le otorgó el título de duquesa de Franco con grandeza de España, que se sumó al de marquesa de Villaverde obtenido por su matrimonio. En 1998 murió el marqués, en el que había centrado sus días, y continuó con su reservada vida. Sus últimos años los pasó alejada de los medios, salvo en contadas excepciones como el 40 aniversario de la muerte de su padre o ante la publicación de su biografía, donde se sinceró.

Patrimonio polémico

La familia Franco no ha estado exenta de polémica tras el fallecimiento del dictador, incluida su propia hija, en lo relacionado con sus bienes y patrimonio, que se calcula asciende a 500 millones de euros y que heredarán sus hijos. Ya en 1978 la propia Carmen Franco fue retenida en el aeropuerto de Barajas por intentar trasladar a Suiza 38 medallas y condecoraciones de su padre, obviando su carácter patrimonial.

Después en 2008 saltó otra controversia. La declaración de Bien de Interés Cultural del Pazo de Meirás, propiedad de la familia, protegiéndose y abriéndose al público supuso un nuevo entre la familia, la fundación con su nombre; de la que se ha exigido su disolución, y el Estado. Todavía hoy no se ha normalizado la situación pese a la insistente petición de partidos y sociedad, para que se cumpla adecuadamente la cesión y se convierta en patrimonio de todos los ciudadanos.

En la actualidad quedan diversos frentes abiertos, entre los que destaca también la petición de devolución de las figuras de Abraham e Isaac, obras del Mestro Mateo, que posee la fallecida y demanda el Ayuntamiento de Santiago de Compostela.

Despedida

Los restos de Carmen Franco fueron trasladados a la Catedral de la Almudena, donde descansarán junto a los de su marido. Al acto acudieron sus hijos Jaime y Carmen Martínez-Bordiú, su inseparable nieto Luis Alfonso de Borbón. También asistieron, entre otros, su sobrino, Pocholo Martinez-Bordiú o el torero Enrique Ponce y su mujer Paloma Cuevas.

Sergio Rupérez 

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