Europa entre vuelta y vuelta

Francia va a girar. La primera vuelta electoral está fijada el 23 de abril y la segunda el 2 de mayo. Hay 11 candidatos que aspiran a ocupar la presidencia francesa. Pero, por el momento, las encuestas muestran estas elecciones como un duelo entre dos candidatos favoritos: la ultraderechista Marine Le Pen, líder del Frente Nacional (FN), partido que formó su padre en 1972, y el centrista Emmanuel Macron líder del recién nacido partido ¡En Marcha! (EM) y ex ministro de Economía, Recuperación Productiva y Asuntos Digitales de Hollande, quien se presenta como el posible vencedor del populismo de Le Pen.

El aspirante más joven, Macron, de 39 años, ha revolucionado el futuro de las elecciones con un discurso pro europeo que no se deja enmarcar ni en la derecha ni en la izquierda, pero con el que quiere que Francia entre de lleno en el siglo XXI para dar también a cada uno su lugar. Para llevar a cabo este proyecto considera que el método que se debe seguir debe sustentarse en la aceptación de la realidad mundial, una realidad compleja. Cuando anunció su candidatura en noviembre del pasado año afirmó que el sistema político estaba “bloqueado” y que “los aparatos políticos paralizan la capacidad de avanzar”.  Además añadió que él había visto desde el interior la vacuidad del sistema político. Pese a que su experiencia política es escasa en comparación con la de otros candidatos, los franceses siguen apoyando a un Macron versado en el campo económico financiero, un Macron que por el momento da seguridad.

Una seguridad que puede ser determinante para la derrota del euroescepticismo encarnado en la figura de Marine Le Pen, la candidata ultranacionalista, populista, ultraconservadora, xenófoba y proteccionista que puede inclinar significativamente la balanza europea hacia los populismos en alza. Le Pen volvió a sorprender reuniéndose el pasado 24 de marzo con el presidente ruso Vladimir Putin quien se apresuró en desmentir que Rusia quisiera influir en las elecciones francesas. La líder del Frente Nacional dejó claro lo importante que era el encuentro para hablar sobre la amenaza terrorista mundial.

Fuente: El Electoral.com

Al mismo tiempo Le Pen se enfrenta a la investigación por supuestas contrataciones ficticias dentro de su partido, y por el desvío de fondos del Parlamento Europeo. Después de la derrota del euroescepticismo en Holanda, Francia se encuentra en el punto de mira: sus elecciones presidenciales serán una nueva prueba para determinar la fortaleza de la Unión Europea.

Sin embargo, pese a que todas las miradas se centran en Macron y en Le Pen, otros tres candidatos podrían arrebatarles mínimamente su supremacía. En tercer lugar y desde la derecha se encuentra François Fillon, líder del partido Los Republicanos (FR). Un candidato que ha visto menguar su poder electoral a raíz de los escándalos sobre malversación de fondos públicos y apropiación indebida en relación con los empleos ficticios de su esposa y sus hijos mayores. Además, el pasado martes el diario Le Monde informó de la ampliación de los cargos en este entramado a ‘engaño agravado’, falsificación y uso de documentos falsos.   Fillon, que desde el 14 de marzo fuera imputado por la justicia francesa, ha ido viendo como sus apoyos dentro del partido disminuyen, si bien esta falta de confianza no parece reflejarse en la opinión ciudadana que todavía da un voto de confianza a la cada vez más resquebrajada derecha francesa.

El cuarto y quinto puesto están ocupados por una izquierda dividida, representada por los líderes Bennoît Hamon y Jean-Luc Melenchon respectivamente. Hammon líder del Partido Social (PS) ecológico situado en la centroizquierda se opuso a las políticas económicas del actual presidente François Hollande y consiguió hacerse con el poder del partido. Ahora, tras la reciente dimisión de Bruno Le Roux, Ministro de Interior, investigado por contratar ilegalmente a sus hijas menores de edad como asistentes parlamentarias, Hamon está cada vez más lejos de superar la segunda vuelta de las elecciones. Además, la presión que ejerce Jean-Luc Melenchon líder del partido social democrático Francia Insumisa (FI), quien aboga por una izquierda más de izquierdas con una corriente euroescéptica, parece ser cada vez más efectiva, si bien tampoco se presenta con muchas probabilidades de superar la segunda vuelta electoral.

Los cinco favoritos a ocupar el Elíseo mantuvieron un debate el pasado lunes que volvió a situar a Macron, como el ganador indiscutible de la noche. Un encuentro televisivo en el que se hizo notar la omisión de los múltiples casos de corrupción que están salpicando de manera casi constante las elecciones francesas.

Aurora Isabel Martínez Sanz

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