Escenario de locales vacíos en la ciudad, oportunidad para el cambio

Sergio Rupérez

Estamos en la encrucijada en la que cada vez el peso de las ventas por internet está ganándole cuota de mercado a las ventas físicas por mostrador en los establecimientos tradicionales que disponemos en los alrededores de nuestro territorio.

Esto genera una serie de cambios en el consumidor y en el prestador de servicios. El consumidor actualmente utiliza internet para informarse previamente y luego para adquirir los productos vía internet o en el propio establecimiento. Los actuales dispositivos tipo smartphone permiten conocer la oferta en tiempo real y conocer sus precios. Esto deriva en una inmediatez ante la decisión de compra pues al igual que ha sido siempre, el consumidor pide precio y disponibilidad de poder conseguir el producto que necesita.

El prestador de servicios, normalmente lo conocemos como comerciante, debe ver que internet es otro canal más, no debe de tenerle miedo y debe pensar que si otros venden por internet, su comercio también deberá hacerlo usando las nuevas tecnologías o adaptando el producto a precios competitivos que se ofrezcan en la red.

Pero en todo caso la omnicanalidad: tienda física, ventas online y otros tipos de venta complementarias pueden suponer la supervivencia o no del establecimiento y por supuesto que supone el crecimiento o no de la empresa y sus ventas.

La tremenda facilidad de consumidores y prestadores de servicios para aprovecharse de los canales online ha provocado que en Zaragoza capital existan numerosos locales vacíos. Es una causa, pero no la única de la despoblación comercial de la ciudad. También podemos hablar de la crisis en la que llevamos inmersos por lo menos nueve años, porque aunque los últimos datos sean positivos, su incremento ha sido moderado, en absoluto hemos recuperado los datos previos a la crisis económica. Otra causa: la eclosión de las grandes áreas comerciales en las afueras de la ciudad tras la moratoria en la implantación de grandes superficies, hecho que se produjo en 2005 con efectos reales a partir del 2008, cuando comenzaron la apertura de dichas áreas comerciales provocando el cierre de muchos locales de comercio y de servicios.

Pero en todo caso en el reciente estudio de mayo de 2017 que hemos efectuado entre ECOS y el Ayuntamiento de Zaragoza hemos detectado unos 1.186 locales cerrados en las principales calles de la ciudad consolidada de Zaragoza. Dicho dato, frío, evidencia la cantidad de centros de trabajo con sus trabajadores asalariados y autónomos que tenían su modus vivendi en esos locales, las relaciones sociales que se efectuaban entre los ocupantes de esos locales y los ocupantes de las viviendas anexas, en definitiva una pérdida de valor  económico del conjunto de inmuebles y de calidad de vida de sus ocupantes.

Cierto es que calles como Paseo Las Damas se encuentran al 100% de ocupación por poner un buen ejemplo junto con otras calles que sorprenden por su buen comportamiento a la hora de hablar de comercio: zonas como Pablo Gargallo o Universidad también se mantienen dignamente frente a la Avenida Tenor Fleta y San José donde la actividad comercial se ha reducido muy drásticamente.

Medidas para paliar esta situación muchas y variadas: inversión en locales donde ya existen unas infraestructuras utilizables, empresarios pioneros, nuevos usos para dichos establecimientos como trasteros o garajes, conversión en loft de algún local donde proceda, discriminación positiva del local abierto frente al cerrado en lo que se refiere a impuestos, estudios para comprobar que servicio o comercio falta en un lugar concreto y un largo etcétera donde podemos aportar ideas por parte de muchos de los ciudadanos.

En todo caso, felicitar a nuestro Ayuntamiento por este estudio que se ha efectuado con una organización experta en comercio como es ECOS y solicitar que se hagan más actuaciones para que este análisis pase de su fase analítica y se convierta en una verdadera base para la toma de decisiones racionales y conseguir que se mejore la escena comercial con actuaciones coordinadas entre el Consistorio y ECOS. Si tenemos bajos vacíos, ¿No es acaso una oportunidad comenzar a cambiar la ciudad desde los bajos de los edificios? El cambio obviamente a mejor se puede hacer.

José Antonio Pueyo, Presidente de la Federación de Empresarios de Comercio y Servicios de Zaragoza y Provincia, ECOS.

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