En memoria de Sebastián Palomo Linares

“Nuevo en esta plaza”, una película que supo encontrar la verdadera esencia no solo de Palomo Linares, sino la de aquellos maletillas que llegaban a ser figura del toreo con todos los valores que se enseñaban a aquellos muchachos desde abajo. Película que recomiendo verla para comprender la locura y belleza del arte de la tauromaquia.

Que bellas historias son las de los maletillas que buscaban su sitio en un mundo tan duro como el de la tauromaquia, con el esfuerzo diario y aprovechando todas las oportunidades que se planteaban, aunque no siempre había oportunidades… sin embargo con 16 años, 20 pesetas y durmiendo muchas noches en las puertas de las plazas de toros, Sebastián Palomo Lineras no lo dudo, no lo dudo y no paro hasta conseguir tras muchas negativas la oportunidad que le haría despegar en esta profesión tan noble y preciosa como la de torero. 20 de junio de 1964, se anuncio como novillero en una corrida concurso celebrada en la plaza de toros de Vista Alegre en Madrid se cuajo la primera pagina de la historia de un torero con todas las letras.

Circunstancias del destino y salvaguardando las distancias, el mismo año que nacía Sebastián en la ciudad de Linares (Jaén) encontró la muerte en la plaza de esa localidad pocos meses después de ese mismo año, uno de los toreros mas grandes, Manuel Rodríguez Sánchez “Manolete”.

El 3 de enero de 1965 se anunciaba por vez primera con picadores y recibe el doctorado el 19 de mayo de 1966 de las manos de Jaime Ostos y Mondeño de testigo, con la prestigiosa ganadería de Galache, abriendo esa tarde la puerta grande de la Plaza de Toros de Valladolid gracias al toro “Feillo”.

Tanto como novillero como matador debemos destacar la grandeza de su toreo, entendiendo muy bien los terrenos y sabiendo cuajar las faenas con todos los encastes, con un estilo dominador y un sello personal muy característico, aunque siempre polémico en sus actuaciones. Como podemos observar desde que se le otorgó la oportunidad en Vista Alegre hasta recibir el doctorado y ser figura del toreo pasó poco tiempo relativamente y cuando entre las figuras del momento había grandísimos matadores que también han logrado hacer historia.

Comenzó sus andanzas como torero y vivió como torero. Corría el año 1969 y junto a su amigo Manuel Benítez “El Cordobés” (destacar que el apoderado de Manuel era el mismo que apoderó a Manolete años antes, “El Pipo”) se pusieron el mundo por montera y toreando durante toda la temporada juntos, anunciándose solos y donde ellos quisieron, alegando discrepancias con los empresarios taurinos. Este acto de rebeldía torera pasaría a denominarse “la campaña de los guerrilleros”, que duro toda la temporada del año 69.

Tendríamos que esperar hasta el año 1970 para ver la confirmación de la alternativa de Sebastián en la Plaza de Toros de las Ventas, de manos de Curro Romero como padrino. Dos años mas tarde en el 72 se abría la puerta de chiqueros para “Cigarrón” de la ganadería de Atanasio Fernández, compartía cartel aquella tarde de mayo con Andrés Vázquez y Curro Rivera, aquella tarde fue recordada por ser el tercer (y último) rabo que se cortaba en la Plaza de Toros Ventas, lo que suscitó su polémica correspondiente de si merecido o no ese premio.

Se cortó la coleta definitivamente en 1995. Destacar entre sus múltiples facetas, fue ganadero cuando compró en el 69 la ganadería de Pérez Tabernero, la de actor como podemos ver en Nuevo en esta plaza y como pintor en sus múltiples exposiciones.

Íñigo Monforte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *