El Real Zaragoza empata en Girona y certifica la permanencia

Zapater y Marcelo Silva tratan de robar el balón a Sandaza

El Real Zaragoza empató a 0 contra el Girona en un partido aburrido y sin intensidad en el que ninguno de los dos equipos quiso competir para hacerse con el triunfo. El punto obtenido sirve para que el conjunto zaragocista asegure la permanencia en la Liga 123 a falta de una jornada para cerrar la temporada.

Cuando el club anunció la vuelta de Zapater y Cani el pasado verano, los aficionados blanquillos se ilusionaron y llegaron a creer en que este año sí que sería el del ascenso. Sin embargo, con el transcurso de los partidos se dieron cuenta de que ocurría el mismo problema que ha estado persiguiendo al Real Zaragoza los últimos años: la plantilla era descompensada, con carencias en todas las facetas y parcelas.

Esta situación puede verse en el hecho de que el equipo aragonés ha llegado hasta la penúltima jornada con posibilidades de descender a Segunda B. Y es que esta campaña ha sido la peor de todas las que el club lleva en la división de plata, superando incluso a la temporada 2013/2014, aún con Agapito Iglesias como máximo accionista.

En cuanto al encuentro, al Girona le faltaba un punto para conseguir el ascenso matemático a Primera División, y al Real Zaragoza otro para salvarse, por lo que antes de que se disputase el choque el resultado ya se podía intuir. Un dato curioso es ver como diversas casas de apuestas retiraron el partido ante la evidencia de lo que iba a suceder.

No obstante, en las ruedas de prensa previas al partido, Pablo Machín, entrenador del Girona, y César Láinez, analizaron cómo se desarrollaría el partido y lo mucho que se jugaban ambos conjuntos.

Pablo Machín reconoció que el empate le “sabría a gloria”. “Si por mí fuera, ojalá que se juntara el pitido inicial con el del final”, aseguró el técnico soriano. Además, el entrenador del cuadro catalán no evitó hablar de la situación de que a los dos equipos les bastaba con lograr un punto: “Yo creo que es lógico. El sentido común dice que cuando a dos partes les conviene algo, al final se acaba produciendo. Quizás soy demasiado sincero pero es una historia que ha pasado muchas veces”.

Por otro lado, la visión que Láinez tenía del partido era muy distinta: “Si salimos a empatar contra el Girona acabaremos perdiendo seguro”. Asimismo, habló una vez más de los errores que el equipo comete en los últimos minutos: “Es una situación que viene más por temas personales de concentración y de miedo a perder algo que se ha conseguido que por algo que se pueda gestionar a nivel de grupo y por el entrenador”.

En la alineación inicial, el entrenador zaragozano introdujo una variación con respecto al partido frente al Rayo Vallecano: Cani entró en el lugar de Pombo.

Las gradas de Montilivi estaban abarrotadas para presenciar un hecho histórico: el ascenso del Girona por primera vez en 87 años de historia. Poco se puede decir del encuentro disputado que, más que un partido de jugadores profesionales, parecía una “pachanga” entre amigos.

Ni el Girona ni el Real Zaragoza presionaron en ninguno de los tramos del choque. El balón circulaba por el centro del campo, volviendo en numerosas ocasiones a los pies de los porteros. Un tiro de Lanzarote que se marchó a 10 metros de la portería gerundense, y un lanzamiento de Marcelo Silva que acabó fuera del estadio fue y que provocó la risa de Samaras en el banquillo (imagen que podría describir lo que fue el partido) fueron las únicas ocasiones.

Tras el encuentro, Láinez explicó lo que había significado para él salvar al club de la desaparición: “Dejo al equipo de mi vida con posibilidad de volver a vivir. Hemos sido capaces de subir chicos del Deportivo Aragón al Real Zaragoza y de afianzarse y seguro que llegará alguno más. Casi nadie apostaba por nosotros porque era una situación difícil”.

Además, hizo un resumen de la temporada: “Ha sido una temporada mala. En Segunda División si no eres regular te pasa lo que te pasa. Estoy orgulloso de haber cambiado este vestuario”.

Por otra parte, también quiso analizar cómo había conseguido la salvación el equipo en el último partido: “El fútbol son resultados y no cómo se consiguen. El Girona no decidió arriesgar y nosotros tampoco, sobre todo en la segunda parte. Teníamos que sumar y había que evitar que la persiana se cerrara el 1 de julio. Sin embargo, no es un día para que el zaragocismo esté contento”.

Ángel persigue a Eloi

En club debe trabajar para formar una plantilla competitiva que, de una vez por todas, pueda pelear para luchar por el ansiado ascenso a la élite del fútbol español. El nuevo director deportivo, Lalo Arantegui, ya ha comenzado a confeccionar la plantilla para la próxima temporada, la quinta consecutiva en segunda división, con el objetivo de que todos los jugadores puedan estar disponibles en la pretemporada. Se espera que se lleven a cabo alrededor de diez fichajes, numerosas salidas y que se tenga más en cuenta a la cantera, aspecto fundamental si se quiere aspirar a algo más que una pobre permanencia en Segunda División.

Se espera que la próxima semana el Real Zaragoza haga oficial la contratación de Natxo González, actual entrenador del Reus, al igual que las incorporaciones de los laterales reusenses Alberto Benito (contratado tras el descenso del Mallorca) y Ángel Martínez. También está perfilado el fichaje de Simone Grippo (28 años), central procedente de la liga suiza. Además, se rumorea que Lalo viajó a Tbilisi para observar a un volante georgiano, probablemente Saba Lobjanidze.

Por Adrián Blasco Pérez

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