El Real Zaragoza continúa sin asegurar su salvación

El Real Zaragoza perdió este domingo 1-1 contra el Rayo Vallecano, en un partido donde, de nuevo, se volvió a encajar en los últimos minutos con un resultado a favor. Con este resultado, el equipo aragonés se encuentra a cinco puntos del descenso, a solamente dos jornadas de acabar el campeonato de liga.

El Real Zaragoza llegaba al partido con la necesidad de sumar tres puntos que le diesen por fin una salvación matemática para pensar en la siguiente temporada, un objetivo que se esperaba conseguir en partidos anteriores y que se estaba alargando demasiado.

Su rival era el Rayo Vallecano, considerado una de las mejores plantillas de la Segunda División, pero con una temporada irregular en la que aun así se encontraban en la duodécima posición.

En cuanto al partido, Laínez ya avisaba del peligro del Rayo Vallecano: “Creo que el Rayo tiene muchas alternativas, si juega Manucho, puede optar por una forma más directa de atacar, pero tiene muchas variantes, veremos lo que propone, pero evidentemente la altura y el juego aéreo es una virtud de ellos”.

La alineación del Real Zaragoza mostraba uno de sus onces de gala, consiguiendo a última hora que tanto Marcelo Silva como Álvaro Ratón entrasen en el once inicial tras retirarles la tarjeta amarilla del partido anterior. Por otro lado, el Rayo Vallecano llegaba con una baja muy importante como es Trashorras.

El partido comenzó con ocasiones para los dos equipos, aunque el Rayo fue el primero en provocar el gran susto, con un larguero tras un centro lateral de Ebert en el minuto 17.

Sin embargo, poco después de esta gran ocasión, en el minuto 22, Pombo ponía el 1-0 en el marcador. Buen pase al espacio de Isaac Carcelén a la carrera de Lanzarote, que no duda en poner un balón atrás dentro del área rematado por Pombo, colándose por la escuadra de la portería. Era el primer gol de Jorge Pombo con la camiseta del Real Zaragoza en el estadio de La Romareda.

A pesar de ello, el Rayo Vallecano no bajó los brazos y tuvo en sus manos empatar el partido, pero de nuevo el balón se topó con el palo en una gran falta lateral colocada de nuevo por el centrocampista Ebert.

El partido llegó al descanso con el marcador de 1-0, en un encuentro donde el Rayo Vallecano había tenido más ocasiones de gol, pero no había conseguido materializarlas, cosa que sí hizo el equipo aragonés.

Ya en la segunda parte, se produjo el primer cambio del Real Zaragoza, Isaac Carcelén es sustituido debido a un golpe de calor por Feltscher, como consecuencia de las altas temperaturas que se dieron durante el partido.

Otro de los cambios se realizó diez minutos más tarde, cuando Lanzarote fue sustituido por Xumetra, cambio muy cuestionado por el jugador, el cual se fue enfadado durante todo el recorrido, retirando la mano a sus compañeros de equipo y dando una patada al banquillo.

Sin duda, la segunda parte dejó el gesto más técnico del partido, cuando Feltstcher colgó un centro al área prologando por Leandro Cabrera, que llegó a Edu Bedia, el cual respondió con una gran tijera que rebotó en el larguero.

El último cambio del Real Zaragoza fue Edu Bedia, un cambio habitual que en el minuto 79 dejaba su puesto para Edu García.

Sin embargo, cuando ya se pensaba que el Real Zaragoza iba a sumar los tres puntos en el encuentro, un mal despeje dentro del área de Feltscher hizo que el Rayo Vallecano marcara el 1-1. De nuevo el Real Zaragoza volvía a perder los tres puntos en los últimos minutos.

Esta situación de impotencia se trasladó a la grada, la cual, frente a los jugadores, que aguantaron la bronca en el medio del campo tras finalizar el partido, arrancaban con cánticos como “Jugadores, mercenarios” o “Directiva, dimisión”.

Posteriormente en sala de prensa, Laínez analizó el partido: “Por merecimientos el empate era lo más justo, para nada hemos sido superiores al Rayo Vallecano, pero evidentemente la justicia no existe en el fútbol sino la eficacia, hemos vuelto a sucumbir al final y de nuevo en los minutos de descuento”

En cuanto a quien había fallado en el partido, Laínez respondió: “Aquí el culpable soy yo, la fortuna que tiene La Romareda es que solo me quedan dos partidos al frente del Real Zaragoza”, a lo que añadió: “Soy el máximo artífice de que el Real Zaragoza no siga ganando los partidos, soy el que toma las decisiones, realiza los cambios, el once inicial… por lo tanto asumo todo lo que ocurra en el terreno de juego”.

Con este empate, el Real Zaragoza se mantiene en la decimoquinta posición con 49 puntos a solo cinco del descenso, marcado por el Alcorcón. El siguiente partido será contra el Girona, sin duda un gran partido en el que ambos equipos se juegan mucho en el campeonato, el Girona el ascenso a Primera División, y el Real Zaragoza la salvación.

Pablo Palomares

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