El presidente de Murcia tira la toalla

Pedro Antonio Sánchez dimite finalmente como presidente de Murcia atenazado por las imputaciones sobre corrupción

Pedro Antonio Sánchez, después de 45 días implicado en asuntos políticos y judiciales, ha decidido abandonar su cargo como presidente de Murcia de los populares. La gota que colmó el vaso fue la insoportable situación que se desencadenó tras destaparse el nuevo auto de imputación que acusaba de varios delitos de corrupción al juez Eloy Velasco. Otro incentivo que contribuyó en gran medida fue sin duda la afirmación por parte de Ciudadanos del apoyo a la moción de censura presentada por el PSOE.

“No nos creíais, ¿eh? Hay que cumplir con lo que se firma”, sentenció un íntimo de Rivera. “Ha pasado lo que tenía que pasar”, recalcó. líder popular califica su dimisión como un hecho de “responsabilidad para evitar un gobierno tripartito” después de las acusaciones por los delitos de fraude y prevaricación. Las élites del PP junto con Sánchez gestionaron su retirada, aunque diversas fuentes aseguran que continuará manteniendo su puesto como presidente regional y diputado autonómico.

Fernando Martínez-Maillo, que ocupa el tercer puesto en el ranking del PP y el número dos de Ciudadanos, José Manuel Villegas, se reunieron lunes en Madrid con la pretensión de considerar las posibles alternativas para desenmascarar la crisis institucional y política acaecida en Murcia como motivo de la imputación contra Pedro Antonio Sánchez por el caso Auditorio, debilitada por una nueva oferta de encausamiento contra el líder popular murciano, ahora por una variante del caso Púnica.

La decisión de la coalición ciudadana de dar por roto el pacto con el PP lo situó en el alambre: cómo hacer para no mantener a un presidente imputado. No quería tripartito, pero ésa era el arma del PP para presionarlo, lo que lo situaba en un apuro sin ni siquiera contar con un apoyo.  “Me molesta especialmente que Albert Rivera me venga ahora a decir cómo se tiene que hacer política y gestionar mi propio partido”, declaró Mariano Rajoy en defensa de Sánchez. A pesar de que el presidente del Gobierno no pertenece a su círculo más próximo, Rajoy se siente escaldado con el hecho de la constante exigencia al PP de dimisiones de cargos previas a la total resolución de los juicios a partir del caso de Rita Barberá.

Tres puertas abiertas

La reciente dimisión de Sánchez ha desencadenó la urgente búsqueda de un sustituto para desempeñar dicho cargo. Maillo y Villegas investigaron tres posibles opciones: la suspensión temporal de Sánchez durante cuatro o cinco meses a la espera de su regreso si se archivaran los casos; el voto en contra de la coalición ciudadana a la moción a cambio de que el PP iniciase un proceso electoral; y, por último, y la que ha resultado vencedora, la retirada y sustitución de Sánchez.

El coordinador general del PP conoció de primera mano en qué se basaba la nueva resolución judicial de Velasco, que constituyó un golpe bajo no solo para el PP sino para reafirmar la negativa de la cesión de C`s: se trataba de una serie de malversaciones que tenían que ver con el caso Púnica.

El portavoz oficial del PP, Pablo Casado, esquivó con grandes trabas la lluvia de preguntas referentes al tema Murcia sin finalmente conseguirlo. La tarde del lunes se amontonaron las llamadas entre el PP y Ciudadanos, entre la dirección nacional y Sánchez y, finalmente, sobre las 21.00, entre el líder popular murciano y el propio Mariano Rajoy.

El veredicto

Sánchez, tras darle muchas vueltas, concluyó que era imposible aferrarse al cargo, por lo que decidió llevar a cabo una dimisión pactada y con condiciones, para la que contactó con Maillo, que organizó una convocatoria “urgente e inexcusable” de la junta directiva regional el mismo martes.

Con todo, el coordinador general se las vio y deseó para llegar puntual al acto y anunciar su retirada mediante un el correspondiente discurso de agradecimiento. Sánchez citó a su Consejo de Gobierno y les advirtió su decisión “por responsabilidad” y para evitar un “Gobierno tripartito” en Murcia entre Ciudadanos, Podemos y el PSOE que aseguró que “le quita el sueño”: “Todo lo que se ha conseguido no se puede poner en riesgo, tengo que hacer todo lo posible para evitar el tripartito y sus nefastas consecuencias”.  Sánchez, convencido, declaró a su vez el deseo de que su dimisión “sirva para salvar” a la comunidad autónoma de esa situación y avanzó su intención de seguir trabajando “con pasión y responsabilidad”.

Maíllo, por su parte, destacó “la generosidad y el sentido de partido” de Sánchez y reiteró el peligro del tripartito destacando que “Ciudadanos y Podemos” podrían haber llegado a ser aliados. No se olvidó del PSOE al que cuestionó el respaldo al candidato socialista local: “No podíamos tolerar que gobernara Murcia quien no ha ganado nunca unas elecciones, a quien no quieren los murcianos; es más, no lo quieren ni en su partido, ya lo veréis, no lo quieren ni en su casa”.

López Miras toma el relevo 

Fernando López Miras será definitivamente el sustituto de Sánchez, proclamándose como presidente de Murcia. 33 años, nacido en Lorca y licenciado en Derecho, aunque nunca llegó a ejercer la profesión. Miembro de las Nuevas Generaciones del PP, empezó a ocupar cargos de responsabilidad en 2006 siendo un adolescente logrando el puesto de diputado regional entre junio de 2011 y abril de 2014, cuando renunció al escaño para ser secretario general de la Consejería de Economía y Hacienda. Tras las elecciones de 2015, alcanzó y aceptó el puesto de secretario segundo de la Mesa de la Cámara.

El pasado 18 de marzo durante la celebración del congreso y aprovechando que Pedro Antonio Sánchez dimitía como presidente del PP de Murcia, López Miras se proclamó como líder popular de los murcianos. La amistad entre ambos candidatos es clara, pues fuentes han declarado que suelen disfrutar juntos incluso de sus vacaciones en un velero alquilado.

El PP resiste 

El Partido Popular ha declarado que tiene la intención de restaurar a Sánchez como presidente en el caso de que se archiven las causas, según anunció este martes Noelia Arroyo, portavoz del Gobierno de la región de Murcia. A pesar de que se observa la posibilidad si el dirigente del PP mantiene el puesto de diputado, no hay referencias de un claro retorno, ya que todo pende de un hilo.

Para ello, y si la intención es que vuelva antes de las elecciones autonómicas de 2019, tendrá que conseguir sea como sea el apoyo de la coalición ciudadana., ya que la otra posibilidad es su candidatura con el PP en dicha convocatoria. “Pedro Antonio Sánchez tiene una ventaja diferencial frente a otros presidentes autonómicos (dimitidos). Es el presidente regional del PP. Y eso es clave. Hay evidencia empírica de que aquellos candidatos que pierden elecciones y están en esa posición tienen más posibilidades de repetir como candidato”, explica Pablo Simón, doctor en ciencias políticas.

A pesar de todo, Sánchez cuenta con un aliciente a su favor en el caso de que se resuelva la traba con la justicia. El congreso nacional del PP aprobó La rehabilitación reputacional para el servicio público en febrero, una enmienda que pretende reivindicar y recuperar a todos los cargos acusados de corrupción del partido que hayan sido absueltos por una resolución judicial.

El razonamiento se apoya en el mismo principio que empleó Sánchez en su defensa: la proclamación de la presunción de inocencia para todos los españoles prevista en el artículo 24 de la Constitución. Mientras tanto, Sánchez elaboró este martes un listado con los presidentes autonómicos que han dimitido de los cuales, nadie logró lo que Sánchez pretende: volver.

Sara González

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