El jurado absuelve a los acusados del “caso Kartódromo”

El tribunal considera que hay indicios, pero no pruebas suficientes de cohecho, malversación o apropiación

El jurado popular absolvió el pasado martes al exgerente de la Plataforma Logística de Zaragoza (Plaza), Ricardo García Becerril, al exviceconsejero de Obras Públicas (PSOE), Carlos Esco y al empresario Santiago Becerril Pastor de los delitos de malversación, cohecho y apropiación indebida en la compra de los terrenos del kartódromo en Zaragoza en 2004. El tribunal consideró que hay indicios pero no pruebas suficientes  para declararlos culpables.

En la misma sala en la que la semana pasada fueron juzgados los tres acusados, el pasado martes alrededor de las nueve de la noche y después de siete horas de deliberación, los miembros del jurado leyeron el veredicto que los declaraba no culpables. De este modo, evitan penas de entre diez y once años de prisión que tanto Plaza, como el Gobierno de Aragón y la Fiscalía pedían para ellos.

El fiscal del caso, Javier Checa, admite no estar de acuerdo con la decisión del jurado popular pero ha anunciado que no va a recurrir al fallo porque, técnicamente, “la explicación que dan es válida” y “tal y como se ha pronunciado el jurado, la sentencia es inatacable”. En cuanto a los abogados de Plaza y la DGA, han comunicado que lo consultarán.

El epicentro del asunto se remonta a la denuncia interpuesta hace dos años por Jesús Andreu, quien sucedió a Ricardo García Becerril cuando el gobierno PP- PAR tomó el relevo a la coalición PSOE-PAR en el Pignatelli, por la existencia de obras certificadas y no acabadas. Entonces, García Becerril y Carlos Esco fueron acusados de comprar los terrenos de Plaza por 6,3 millones de euros, casi el cuádruple más de su precio real y repartirse 661.100 euros (en efectivo) en comisiones.

Plataforma Logística de Zaragoza (PLAZA) Fuente: NEXOLOG

Sin embargo, en el juicio de principios de la semana pasada, la defensa de Esco y Becerril presentó un Excel en el que el presupuesto para los terrenos que compraron era equivalente al pago que llevaron a cabo por su compra. Y, además, la defensa apuntó que el documento de Jesús Andreu estaba manipulado. Todo esto, junto a la falta de pruebas, hizo que la magistrada-presidenta, Esperanza de Pedro, dictase el pasado martes, conforme a la decisión del tribunal, una sentencia absolutoria in voce (de viva voz).

Ante el veredicto, Santiago Becerril, Carlos Esco y Ricardo García Becerril expresaron su satisfacción ante los medios. “Claro que estoy satisfecho”, reconocía Esco, mientras que García Becerril, notablemente contento, comunicaba al salir de la sala de vistas que “no esperaba otra cosa”. El abogado de este último, José María Gimeno del Busto, ha reiterado que el resultado “no podía haber sido de otra manera a la vista de las pruebas que se han practicado esta semana y que demuestran que la denuncia era insostenible”.

Una confesión que no fue suficiente como prueba

Santiago Becerril, vendedor del kartódromo, confesó ante el juez que hizo tres pagos de 220.370 euros a cada uno como comisión por vender su terreno de una forma ventajosa. El pasado martes su alegría no podía ser mayor: “Estoy muy muy contento”, aseveró, admitiendo, a su vez, que esperaba esa sentencia “sin ninguna duda”. Para él las peticiones de pena eran menores al aplicarse el atenuante de confesión, por lo que la condena podía haber oscilado entre el año y medio y los dos años y medios de cárcel, más el pago de 661.100 de euros de indemnización.

En concreto, el empresario confesó a la Policía, al juez y al jurado, que en 2004, cuando Plaza decidió comprar el terreno en el que se ubicaba su negocio (el único kartódromo de Aragón) para hacer allí accesos a la plataforma y la zona comercial, él no quería venderlo, pero finalmente accedió. Declaró que el precio que pactó con García Becerril, el encargado de la gestión, fue de 6.310.628 euros, que incluía una comisión ilícita del 10%, es decir, 661.110 euros, para el exgerente. Añadió que le entregó este dinero en tres plazos y en cada uno de ellos destruyó el cheque.

El fiscal expuso en su informe final que la confesión era lo suficientemente firme, sostenida y “vehemente” como para creerla. No obstante, para el 7 de los 9 miembros del jurado, la autoinculpación no basta porque García Becerril lo negó, y consideran que no hay que darle más valor al testimonio de uno que al de otro.

Noelia Muñoz Marco

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