El Gobierno toma el control de las fuerzas de seguridad catalanas a una semana del 1-O

Mossos ayudan a guardias civiles a salir de una concentración de protesta ante la Conselleria d’Afers Exteriors. Foto: Ferrand Nadeu

El fiscal superior de Cataluya, Romero de Tehjada, comunicó este sábado a las fuerzas de seguridad de la comunidad la orden por la que todos los cuerpos pasan a formar parte de un mando coordinado por el Ministerio de Interior. De esta manera las competencias de los Mossos d’Esquadra han quedado anuladas según la orden de una Fiscalía que ya había mostrado su malestar por la poca voluntad de cooperación de las fuerzas catalanas para impedir el 1-O. La decisión no ha sentado nada bien al Govern, que ha acusado al Gobierno de Rajoy de “querer intervenir en la autonomía”.

Los Mossos no tardaron en responder al control. Trapero, mayor de los Mossos expresó en una comparecencia en TV3 horas después del anuncio de la Fiscalía que no aceptarán la decisión y recurrican a la justicia frente a lo que para ellos supone una “ingerencia fuera de lo legal”. Por el momento, la Fiscalía ha ordenado a una coronel de la Guardia Civil la coordenación de las  tareas de los mosso para continuar con el mandato de impedir el 1-O.

Miles de catalanes llevan manifestándose durante toda la semana en defensa del referéndum catalán reclamando “votem per ser lliures (votar para ser libres)”. La Guardia Civil se encuentra asignada en Cataluña junto con la Policía Nacional y los Mossos en una operación especial para desarticular el referéndum del 1-O. De este modo, Rajoy ha conseguido desarticular la consulta; pero no a los miles de ciudadanos que se movilizan en la comunidad.

Jóvenes se movilizan en defensa del referéndum en el Centro Histórico de la Universidad de Barcelona.

Los seis detenidos restantes por colaborar en el referéndum han sido liberados. La fiscalía, por su parte, ha presentado una denuncia por sedición a raíz de los altercados ocurridos en Cataluña esta semana. La denuncia, no dirigida a ningún sujeto en concreto, se basa en los disturbios ocurridos en la sede de la Cup y la nave industrial donde se confiscaron diez millones de papeletas. Los coches utilizados por la Guardia civil en estas operaciones quedaron inutilizables tras ser golpeados por manifestantes radicales en disturbios puntuales.

Coches de la Guardia Civil destrozados frente a la sede de la consellería. Foto: Quique Garcia (EFE)

Por otro lado, el Govern ha disuelto la Sindicatura electoral del 1-O, el árbitro de la consulta. Es la decisión de la Generalitat ante la amenaza de multa de 12.000 euros del Tribunal Constitucional a cada uno de los siete integrantes del grupo. El Govern ha pedido que sea sustituido por otros entes públicos y organismos internacionales que todavía no han sido definidos. Para el ministro de Justicia esta actuación es “indiferente”, pues la Sindicatura electoral fue suspendida por el Tribunal Constitucional.

Los grupos independentistas llaman a la “democracia” mientras que para el Gobierno, Partido Popular y Ciudadanos “la democracia está en el cumplimiento de las leyes” y con ello, la cancelación de una consulta declarada ilegal por los órganos judiciales. El Partido Socialista y Unidos podemos, por su parte, ya rechazaron en el Congreso de los Diputados alinearse con la actuación del Gobierno. Sin embargo, hay una pequeña esperanza de diálogo: la Mesa del Congreso apoyó este jueves la formación de una comisión de diálogo sobre Cataluña propuesta por los socialistas. Solo Ciudadanos y Esquerra Republicana se opusieron a la propuesta. La comisión plantea “ la evaluación y modernización del estado autonómico”.

Aunque las garantías del 1-O han quedado en entredicho tras las operaciones policiales, la movilización y repercusión entre la ciudadanía es innegable. El cantante Joan Manuel Serrat, catalán y víctima de los últimos años de represión del Franquismo, ha manifestado su oposición al referéndum “no transparente” del 1-O. Serrat, quien en 1968 se negó a representar a España en Eurovisión si no cantaba el tema La la la en catalán, se considera partidario de los referendos y ha criticado al Gobierno del Partido pupular y al catalán. No obstante, ha manifestado sentir que las garantías de esta consulta no están aseguradas y que “la gran fractura social” en Cataluña tardará mucho tiempo en sanarse.

Cataluña no renuncia al referéndum y “el 1 de octubre será el referéndum del 1-O planteado”, dice Puigdemont. “El referéndum no se celebrará” señala Rajoy. El choque de trenes es claro y, a una semana de la consulta, el 2 de octubre plantea un escenario incalculable.

Miguel Nadal

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