El gobierno catalán y central fracasan en el 1-O

Cargas policiales en las calles de Barcelona. Foto: El independiente

Los disturbios entre las fuerzas de seguridad y algunos ciudadanos catalanes marcaron la jornada del 1 de octubre en la que tuvieron lugar unas votaciónes sin garantías, conflictos entre fuerzas de seguridad, indignación, ruptura y mucha fustración. Según datos del Govern, el 96% de los colegios electorales abrieron y pudieron continuar con la jornada a pesar de la intervención policial. Los resultados, poco esclarecedores. Según comunicó la Generalitat horas después de finalizar las votaciones y de realizar un recuento sin garantías, 2,2 millones de personas acudieron a los centros electorales a depositar su voto, el 42% del censo. Es decir, 3 millones de catalanes se abstuvieron de votar. Como era presisible, el ‘sí’ a la independencia ganó con un 90% de votos a favor.

Resultados de las votaciones del 1-O. Datos: Govern

A las ocho de la mañana del 1-O, antes de comenzar las votaciones, la Generalitat se inventó una nueva fórmula y anunció el sistema de censo universal, por lo que los ciudadanos llamados a votar lo hicieron en el colegio que desearon. Una aplicación electrónica era la responsable de asgurar la garantía y  evitar que, por ejemplo, muna isma persona votara en más de un colegio electoral. No obstante, fallos en dicha aplicación retrasararon las votaciones en numerosos centros. Sólo algunos centros electorales fueron totalmente cerrados, 92 según el Ministerio de Interior. En el resto, más de 2.000, se votó con relativa normalidad durante toda la jornada.

Poco antes del comienzo de las votaciones, los Mossos D’Esquadra, responsables de impedir la celebración de la votación, solicitaron la ayuda de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Las fuerzas de seguridad, por orden judicial, acudieron a centros donde las urnas y papeletas fueron confiscadas; a otros las fuerzas de seguridad no acudieron; y en otros tantos las fuerzas apenas confiscaron material electoral y las votaciones continuaron. Así es como sucedieron los disturbios entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes que querían proteger las urnas. Los cuerpos de bomberos, por su parte, de mediadores de mediadores entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.

Recuento de papeletas en el colegio electoral de la Escola Industrial de Barcelona. Foto: Enric Fontcuberta

El Govern ha confirmado que el balance de heridos por los disturbios entre ciudadanos y las fuerzas de seguridad es de 844. 128 están hospitalizados; dos en un estado más grave y se encuentran en los hospitales de Sant Pau y Vall D’Hebron. A esta cifra hay que sumar, según el Ministerio de Interior, 33 agentes policiales heridos, 19 de la Policía Nacional y 14 de la Guardia Civil. Jordi Turull, portavoz de la Generalitat compareció a media tarde en el centro de prensa donde pidió responsabilidades por la actuación policial. “El Estado español se ha puesto en evidencia y tendrá que responder en los tribunales internacionales”, dijo. Además, llamó a los heridos para que denunciaran a las fuerzas de seguridad; aunque hasta ahora solo se han presentado 73 denuncias.

“Hemos hecho lo que teníamos que hacer, actuar con la ley y solo con la ley”, expresó Rajoy al término de la jornada en comparecencia ante la prensa. El presidente del Gobierno matizó que lo acontecido en el 1-O no fue un referéndum, sino “una mera manifestación” y habló de “ataque premeditado y consciente en el que el Estado ha reaccionado con firmeza y serenidad”. Rajoy ha anunciado que comparecerá en el congreso y llamará al diálogo “a todos los partidos”.Antes, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáez de Santamaría, realizó una comparecencia a mediodía señalando que lo celebrado  no era un referéndum y pidiendo al Govern poner ya fin a esta situación.

Puigdemont, por su parte, ya ha abierto una puerta a la independencia unilateral, o al menos así lo hizo saber tras la jornada electoral. Además, ha anunciado la apertura de una comisión para “depurar responsabilidades” dadas las cargas de las fuerzas de seguridad.

Nadie ha ganado este 1-O; y la falta diálogo entre el gobierno central y catalán lo han pagado los ciudadanos catalanes, hoy, tanto independentistas como no independentistas, todos desconcertados.

Irregularidades en la votación

Desde que el referéndum fuera declarado ilegal por una sentencia del Tribunal Constitucional, la cuestión sobre cómo realizar una votación con garantías ha sido uno de los puntos claves del 1-O. Los resultados presentados por el 1-O han sembrado dudas al no haber ningún tipo de control en el recuento de los votos sin uan sindicatura electoral. Por otro lado, era una aplicación informática la encargada de registrar a los votantes y evitar que no depositaran su papeleta en la urna más de una vez, pero una reportera del medio La Sexta pudo votar dos veces en distintos centros electorales. Así lo mostraron en el programa ‘Al rojo vivo’, frente a las palabras del portavoz de la Generalitat que señalaron que votar más de una vez había sido imposible.

Foto: La Sexta

El tratamiento informativo del 1-O y las críticas a RTVE

Los profesionales de la radiotelevisión pública se manifestaron de manera espontánea en la mesa del Telediairo y del canal 24h para protestar por el tratamiento de la jornada del 1-O. En sus carteles había dos palabras escritas: ‘Vergüenza’, en español y en catalán. Carmen Sastre, subdirectora de informativos,  José Gilado, jefe de informativos, y la directiva de Televisión española, la que hizo llegar a una periodista el argumentario del PP sobre cómo debían tratar la información, presenciaron la manifestación. Desde el Consejo de Informativos del ente público se han hecho eco de las protestas por la censura informativa del PP y han exigido la “dimisión inmediata de toda la dirección”.

Protesta en TVE contra la cobertura del 1-O. Foto: Vertele

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *