El baile con el IVA cultural

El último paso en el baile del IVA cultural es su bajada del 21% al 10% en aquellos espectáculos en vivo pero no del cine. La subida en su momento no afectó a los libros o a la compraventa de obras de arte.

En cuanto a los cambios que suponen los últimos presupuestos nos encontramos con la bajada del IVA cultural al teatro, el baile o los toros como había anunciado el Ejecutivo aunque el espectador del cine queda perjudicado una vez más. Con ello, difícilmente se puede aliviar la sangría que supuso la subida del gravamen en 2012. Tras esta, según indican los datos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), se redujeron del año 2012 al 2015 las representaciones teatrales en un número de 4.059. Si nos focalizamos en la danza los datos hablan de 565 actos menos. Con ello han cerrado teatros, salas de conciertos y cines, en cuanto a los últimos un total de 116 con reducción de 403 pantallas. Sin ir más lejos yo he visto cerrar el cine donde vi mi primera película y la propia SGAE se encuentra actualmente en una situación crítica. Se informa de que a la par las ayudas a la industria se han reducido notablemente por lo que el arte se ha visto asediado por dos frentes.

Esta reforma nos situó además entre los países del euro con las cargas más altas a la cultura con lo que dejamos de ser competitivos en la industria; con ello perdimos, por ejemplo, la tasa de Europa más alta en cuanto a la presencia de grupos de gira. Las inversiones también distan mucho de los datos europeos.

Lo que más llama la atención respecto a esta medida además de lo que encontramos es especialmente lo que no encontramos. El cine ha estallado en críticas en contra del Ejecutivo resaltando que no se ha justificado debidamente la exclusión que ha sufrido el sector. Afirma el portavoz y ministro de cultura del Gobierno Íñigo Méndez de Vigo que esta bajada se dará cuando vayamos por la senda del déficit. Añade que rebajar el IVA a la gran pantalla supondría dejar de recaudar 225 millones de euros. Esta explicación es insatisfactoria para Carlos Iglesias (actor y director de cine) quien afirma en declaraciones recientes “Hay que ser muy ingenuo para pensar que no se trata de una vendetta”.

Remarca que si el cine supone tal ganancia no entiende cómo no cuenta con las ayudas con las que cuentan, por ejemplo, en Francia (con 985 frente a los 30 millones de España). “Lo único que se puede hacer en este país es ser un toro y que nos metan la puntilla. Espero y confío en que se recapacite sobre ello”. Así apoya lo sostenido por algunas opiniones que afirman que se trata de una venganza por la guerra dada por el cine llegándose a pedir que no se votara al Partido Popular hasta que el sector cultural se viera apoyado.

Esto ha abierto un amplio debate. Algunos han afirmado que esta rebaja es positiva y demuestra el avance en la senda de la recuperación. Otros se muestran indignados por la rebaja al IVA de la cultura mientras el IVA de la luz o los pañales se mantiene en un 21%. Algunas voces señalan que se trata de un simpe medio propagandístico con nulo interés por la cultura española. Frente a la situación del cine muchos dicen que se puede optar por ir los miércoles en masa, responsabilizando al público, aunque por otro lado se sostiene que con los ingresos reducidos el cine no puede perdurar demasiado. Suman a esto que el espectador cuenta con condiciones de trabajo tales que no le permiten acudir el día del espectador al cine y contando con los ingresos de los domingos la industria ve temblar sus bases.

Además se ha difundido el bulo de que todos los artistas viven a lo grande cuando tan solo son algunos los que pueden gozar de la suerte de vivir de su trabajo y cada vez menos se atreven a dedicarse exclusivamente al sector. En suma, según afirma Javier Gallego, periodista y músico, dadas las críticas al gobierno por parte del sector los actores están siendo perseguidos fiscalmente por el mismo. La industria cinéfila según se indica es uno de los mejores medios de exportación de la marca España, recaudando en taquilla más que otros sectores; no solo justificada por ampliar nuestro atractivo para esos misteriosos inversores sino por ser fundamental para nuestra cultura y raíces. Jesús Bonilla, actor, lo resume así “Se trata de un problema de incultura por parte de los gestores de la cultura” dice de la misma que es “fundamental para el progreso de las personas”.

Con la bajada del IVA de los espectáculos en vivo se pierden por parte del ejecutivo 55 millones de euros en pos del cumplimiento del pacto con Ciudadanos del que los últimos han sacado pecho hasta la saciedad. Rivera ha afirmado que supone la manifestación del voto útil para cambiar España proponiéndose como medio de presión al Ejecutivo, aunque otros acusan a la formación naranja de funcionar como muleta del Partido Popular utilizando la cultura como elemento propagandístico, lo que no sería una novedad. El periodista y escritor Ernesto Ekaizer llegando más lejos afirma que el pacto se trata de una estafa y lo referente a lo cultural un caso de autocampaña. El periodista Antón Losada afirma respecto al pacto “Estaba escuchando a Albert Rivera y pensaba: qué gran vendedor de motos se ha perdido el mundo”. El señor Rajoy, cuyo plan apoyado por Tajani en Europa, en recientes declaraciones afirma que las críticas proceden de bocas populistas, para variar.

Cristina Gimeno Calderero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *