EDITORIAL: Una RTVE de todos

Mujeres RTVE
Mujeres RTVE | @MujeresRtve

Estos días España vive sumida en una repetición continua. La mediatización exagerada de distintas cuestiones de mayor o menor relevancia ha conseguido que evitemos darle importancia a otros temas claves en nuestra sociedad. Para prueba varios ejemplos. La conversión de casos dramáticos como el asesinato de Gabriel o la violación de la joven de Pamplona en auténticas causas nacionales, sumados al insoportable dejà vu catalán, han sumido al país en una especie de alienación colectiva.

Si bien es cierto que son muchos los asuntos transcendentales, como la sanidad, la educación, el empleo o la violencia de género, lo cierto es que hay uno que parece olvidado y no es precisamente baladí: la televisión pública. RTVE vive momentos verdaderamente aciagos, su situación de debilidad económica y su sometimiento continuado a los oscuros desginios del Gobierno del PP, incluyendo manipulación, censura y degradación general, han hecho saltar las alarmas dentro del ente público como hace tiempo no se recordaba.

Hace unos meses, el acuerdo al que llegaron los partidos de la oposición, PSOE, Podemos y Ciudadanos, para desbloquear la renovación de la corporación daba pie a la esperanza. Al fin sería posible volver a un sistema de elección de directivos democrático, que incluyera todas las sensibilidades y que pudiera rescatar un modelo que prestigió internacionalmente a RTVE durante los años de gobierno socialista de Zapatero. No fue así. En un movimiento de evidente abuso de poder, los populares, con la ayuda de la presidenta del Congreso, Ana Pastor, volvieron a cerrar la puerta al cambio. Además, por si fuera poco, el ministro de Hacienda, Cristobal Montoro, se mofó de trabajadores y ciudadanos, invitando a cambiar de canal a los diputados críticos.

Tras confirmarse el secuestro de los medios públicos, los trabajadores decidieron tomar medidas reivindicativas de calado para recibir al menos el apoyo del sector y de la ciudadanía. La iniciativa #MujeresRTVE, formada por mujeres integrantes de RTVE, con el apoyo de prestigiosas periodistas, que también formaron parte en el pasado, como Pepa Bueno o Rosa Maria Calaf, ha conseguido elevar el debate en torno al futuro del ente. A su vez, otra acción, basada en vestir de negro todos los viernes de la semana, visibilizando el luto televisivo, también ha ayudado a que el espectador empatice con la causa y la presión aumente sobre Rajoy y los suyos.

RTVE no puede ser una herramienta política. Como bien dijo hace tiempo el periodista Iñaki Gabilondo, exdirector de informativos de TVE, los medios públicos han sido siempre utilizados por los gobiernos para satisfacer sus intereses. Con tan solo la honrosa excepción del periodo Zapatero. Esta triste realidad debe comenzar a cambiar si de verdad queremos ser un país mas democrático. El PP busca demonizar lo público para después privatizarlo o cerrarlo. No debemos dejarnos engañar por su mensaje populista y perverso. Hemos de exigir una RTVE diversa, que visibilice la complejidad social, que sea altavoz de todas las sensibilidades y que diseccione al poder. Sin olvidar su función cultural. Como verdadera plataforma audiovisual referencial que genere y apoye el talento local y también el internacional. No hay alternativa, #DefiendeRTVE.

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