EDITORIAL: Teresa May en la cuerda floja

CNN

El pasado jueves Reino Unido celebraba elecciones envuelto en un clima de zozobra después del último atentado terrorista sufrido cinco días antes y que se saldó con ocho muertos. Los conservadores obtuvieron la victoria en las urnas, aunque no con la holgura esperada hace varias semanas cuando se formalizaba el adelanto de comicios.

A Teresa May le salieron mal las cuentas como le ocurrió a su predecesor David Cameron con la convocatoria del referéndum de salida de la Unión Europea. El resultado en las urnas deja poco margen de maniobra a Teresa May a la hora de negociar el Brexit, deberá someterlo al minucioso escrutinio de sus adversarios políticos.

El amargo triunfo de la primera ministra pone sobre la mesa las suspicacias existentes en la ciudadanía británica, arrepentida de votar en favor de abandonar la Unión, frustrada al creer que los dirigentes la engañaron planteando un camino de rosas sin leer la letra pequeña, las terribles y complejas consecuencias de estar fuera del mercado común.

Hay que sumar los ataques yihadistas perpetrados en el último trimestre, cuya gestión resulta cuestionable. Las autoridades tenían conocimiento de la peligrosidad de algunos de los individuos que luego terminaron llevando a cabo acciones criminales, la propia Teresa May ejerció como titular de Interior en la pasada legislatura, por lo tanto, resulta poco creíble su capacidad de trabajo en dicho asunto.

Alrededor de 20.000 personas podrían simpatizar con el Estado Islámico, cifra escandalosa que hace incontrolable el problema, tal vez influyese el importante recorte presupuestario en materia de Fuerzas de Seguridad y la excesiva condescendencia a lo largo de los años con jóvenes aislados de la sociedad, inmigrantes de segunda y tercera generación que no estaban integrados en la sociedad, ni educados bajo los valores democráticos.

Son muchos los factores a analizar, muchos los factores que han mermado el liderazgo del partido conservador y por ende permitieron fortalecer al señor Corbyn, en los últimos días aumentaba su popularidad bajo un mensaje populista, de izquierda radical, impropia de una formación socialdemócrata.

Sin embargo, como todo populismo, no deja de tener razón en ocasiones, por ejemplo, cuando denuncia la falta de seguridad en el país dados los recortes adoptados anteriormente, insistimos, esas medidas fueron esenciales y quizá de esos polvos, vengan estos lodos.

Por no hablar, de la falta de humanidad de las instituciones con la familia de Ignacio Echeverría, el español fallecido en el atentado de Londres, el héroe que dio su vida por salvar a varias personas de los asesinos. Tuvo las agallas de enfrentarse a los asesinos. El resultado: Cuatro días de incógnita sobre su paradero.

La familia y el Gobierno han estado en vilo, intentando saber si había fallecido o se encontraba hospitalizado y ahora, el análisis de la autopsia se conocerá dentro de varios meses. ¿Cómo es posible que tras el ataque de Atocha se identificase a 192 cadáveres en solo un día y en Reino Unido con una cifra mucho menor, no concluyan las tareas?

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