EDITORIAL: Queda Rajoy para rato…

Rajoy hace balance del año | Partido Popular

A tan solo unas horas para acabar el 2017, llega el momento de hacer balance del año que expira. El Presidente del Gobierno y los principales partidos lo hicieron el pasado viernes. Mariano Rajoy presentaba una España que funcionaba viento en popa, respaldándose en los buenos datos macroeconómicos. Es verdad que la economía española remonta si comparamos las cifras actuales con las de hace cinco años y es verdad que se genera empleo. Pero no estaría de más que el Jefe del Ejecutivo se atreviese a hacer autocrítica y a leer la letra pequeña de esos informes porque detrás de ellos hay millones de ciudadanos a los que la recuperación de la que tanto se habla, no les ha llegado ni parece que les vaya a llegar. Las cifras de paro siguen siendo elevadas, sobre todo entre los jóvenes y los mayores de cuarenta y cinco años, ellos merecen no solo ser recordados en los balances de Rajoy, también requieren de una solución a sus problemas.

Los puestos de trabajo que se están creando son precarios y la subida del SMI en los próximos dos años está condicionada a un crecimiento de la economía que no está nada claro que se alcance, todas esas personas merecen una respuesta a su drama, al drama de los empleados pobres, a quienes no pueden tener su proyecto de vida, a quienes deben depender económicamente de sus padres, a no ser que les hayan despedido de la empresa en la que trabajaban y ahora ya no tengan empleo porque están en una edad difícil para la contratación.

Rajoy debería acordarse de los autónomos, pero no de los grandes emprendedores, de las grandes empresas, sino de aquellos que arriesgan día a día para sacar un pequeño negocio adelante. Rajoy tendría que acordarse de los dependientes a los que en aras de la crisis se les recortó las prestaciones, cuya consecuencia ha sido que muchas mujeres se vean obligadas a quedarse en sus casas a cuidar de los enfermos y renunciar, por lo tanto, al trabajo. Rajoy no tendría que olvidarse de la pobreza infantil, según Unicef, somos el país con cifras más altas junto a Grecia y Rumanía.

El Presidente se olvida por completo en su discurso de fin de año de los dos pilares del estado de bienestar, ni siquiera los ha citado: La sanidad y la educación. España es el segundo país de la Unión con mayor fracaso escolar, eso se traduce en la falta de un modelo educativo solido, consensuado, prolongado en el tiempo y dotado de recursos suficientes, pero para Rajoy eso no es importante, los ajustes acometidos no acaban de revertirse.

Tampoco ha habido espacio para las víctimas de la pobreza energética, el Presidente continúa refugiándose en su mundo feliz, en una España que no es la real, a pesar de que se produzcan mejoras con respecto a hace algunos años. La cuestión es que la brecha entre ricos y pobres no se trata de un episodio aislado fruto de la crisis económica, sino un cambio de modelo que viene para quedarse. Sí ha dedicado unas palabras a las mujeres asesinadas a manos de sus parejas o ex parejas, incidiendo en su compromiso a la hora de combatir la violencia de género. Resultan paradójicas sus palabras teniendo en cuenta que el presupuesto en dicha materia se ha reducido un veintiséis por ciento desde 2010.

Al margen de las cuestiones de carácter más social, Rajoy ha comenzado su intervención reconociendo que el año que acaba ha sido tenso y complicado, anunciando que la sesión constituyente del parlamento de Cataluña será el próximo 17 de enero. Sin embargo, descarta acometer cambios en la estructura del Partido Popular, en concreto en Cataluña, restando importancia al batacazo sufrido el 21-D.

El líder de los populares no cree que se hayan cometido errores en Cataluña, no observa como un hecho alarmante para ellos que Ciudadanos les esté ganando por la derecha, ni tampoco ha querido acordarse de las razones que nos han llevado a esta situación de crispación insoportable, la recogida de firmas contra el estatut, por ejemplo, y los desprecios constantes a los catalanes con el objetivo de ganar votos en el resto de comunidades. Albert Rivera en su valoración del 2017 planteaba un escenario de vino y rosas para Ciudadanos, casi se ve en La Moncloa ante próximos comicios y ha llamado la atención las semejanzas discursivas con Podemos, hablando de lo viejo y lo nuevo, de romper el bipartidismo y abogando por una reforma de la Ley Electoral, es decir, que cuenten lo mismo todos los votos. Eso al final se traduce en una enorme desigualdad para las localidades más pequeñas, que dejarían de tener voz en las Cortes Generales si se retira la proporcionalidad.

Por la izquierda, ninguno de sus líderes ha dado la cara, PSOE y Podemos optaron por enviar a sus números dos. ¿Dónde están Pedro Sánchez y Pablo Iglesias?, ¿Se han tomado vacaciones por adelantado, con la que está cayendo?, ¿Acaso no era importante valorar el año que termina en un periodo convulso? La izquierda sigue sin respuesta, no hay alternativa a la agenda de la derecha. Queda Rajoy para rato…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *