EDITORIAL: Elecciones en clave plebiscitaria

Albert Bertran

¿Recuerdan cuándo el pasado 27 de octubre Mariano Rajoy convocaba las elecciones catalanas subrayando que no serían un plebiscito sobre la independencia? Bien, era mentira. Tan solo quedan unas horas para concluir la campaña y todavía no se ha dedicado ni un instante a los problemas de la calle. Seguimos inmersos desde hace demasiado tiempo en la guerra de banderas, cuyo enfrentamiento reportará importantes beneficios en las urnas a los baluartes de ambos bloques. Del separatismo no esperamos ápice alguno de mesura y responsabilidad, del bloque constitucionalista sí que cabría esperar mucho más y están demostrando enorme bajeza. Ciudadanos se limita a sacar la bandera española como solución a todos los galimatías que se presentan y sus propuestas en servicios sociales se traducen en destinar los recursos del proceso soberanista a dicha materia.

Tenemos a los comunes, sin demasiado que ofrecer y haciendo gala de su postura equidistante, ni siquiera plantean en serio alternativas a la DUI y al 155 dentro de la legalidad vigente. El PSC se dedica a prometer el indulto de los miembros del Govern y de ANC y OC si gobiernan la Generalitat, olvidan que la competencia corresponde al Ejecutivo central y no al autonómico. En campaña todo sirve, hasta sentarse en un plató de televisión a confesar gustos sexuales como hizo hace varios días Ada Colau en Telecinco, llamar mala puta a Arrimadas como he hecho uno de los cómicos de Polonia a través de las redes sociales, desprender pancartas en los ayuntamientos en apoyo a los presos políticos, cuando se trata de políticos presos y usar la decisión judicial que instaba a Cataluña a devolver los Bienes de Sijena a Aragón para hacer electoralismo. Da lo mismo si se manipula, si se caldea aún más el ambiente y si la población aumenta su sentimiento de hartazgo y de descrédito de la política.

¿Se acordarán el día 22 nuestros dirigentes de aquellas cuestiones acuciantes en el día a día de los ciudadanos?, ¿Habrá espacio para hablar de la pobreza energética que atañe a 325.000 personas? Según datos de la Generalitat, de los cinco millones presupuestados en 2015 solo uno fue ejecutado. ¿Alguien denunciará los 1.500 millones recortados en Sanidad entre 2010 y 2014? Artur Mas fue junto a Dolores de Cospedal quien más ajustó en servicios sociales.

¿Tomarán nota del desmantelamiento del estado de bienestar los votantes de ERC? La formación de izquierdas dio su aval a los Presupuestos más lesivos para los servicios públicos de los últimos años. ¿Aprovechará en algún momento el PSC la oportunidad para poner sobre la mesa los asuntos que conciernen a los trabajadores, a ese cinturón rojo al que conquistaba en las urnas in illo tempore? Me temo que no, me temo que seguiremos sumergidos en la crispación, en el insulto, en las mentiras, las grandilocuencias y mientras los votantes se preguntarán de que sirve elegir a unos representantes que no se acuerdan de ellos, de sus problemas, que algunos de sus representantes desconocen desde las cifras de paro hasta el número de mujeres asesinadas a causa de la violencia de género. ¿Cómo confiar en esos señores para que gestionen el devenir de cinco millones de personas?

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